
El fiscal Gustavo Robineau reveló que la denunciante admitió que nunca estuvo embarazada y se retractó de su acusación. Según la investigación, durante meses logró sostener el engaño incluso ante su pareja y los familiares, quienes también creían que esperaba un hijo.
El caso que conmocionó a Corrientes por la denuncia del supuesto robo de un bebé dio un giro inesperado. La mujer que aseguraba haber dado a luz y que su hijo había desaparecido finalmente admitió ante la Justicia que nunca estuvo embarazada y se retractó de la denuncia, confirmó el fiscal de Investigación, Gustavo Robineau.
Según explicó el funcionario judicial en diálogo con Radio Sudamericana, la investigación permitió reconstruir cómo la mujer logró sostener durante meses una historia que también fue creída por su pareja y por la familia de él.
Robineau aclaró que no pone en duda la buena fe de la pareja ni de los familiares, quienes acompañaron a la mujer convencidos de que realmente cursaba un embarazo.
De acuerdo con el fiscal, la pareja la llevaba a los supuestos controles médicos e incluso los días posteriores al parto. Sin embargo, él nunca ingresaba al hospital junto a ella, situación que habría sido aprovechada por la mujer para mantener el engaño sin que pudiera comprobar qué ocurría en el interior del centro de salud.
“La mujer parece muy coherente y muy firme. Ella ha sabido defender su posición frente al fiscal que ya tenía la evidencia que demostraba lo contrario y entiendo que eso fue lo que motivó a que todo su entorno fuera engañado en cuanto a la situación que estaba viviendo”, detalló el fiscal.
“Yo no dudo de la palabra de la pareja. Ella ha logrado que esta persona lo acompañe, pero no ingrese al hospital, que no tenga acceso a ver al hijo. Lo mismo sucedió cuando fue a hacerse estudios al Hospital Llano en la que dijo que se hizo 3 o 4 ecografías, él la acompañó, pero la esperaba afuera. Entonces tenían la sana convicción que estaba sucediendo. Nadie vio, nadie de los que menciona vio concretamente al bebé o presenció el parto”, detalló Robineau.
“En los puntos críticos del hecho, ella siempre estaba sola”.
La investigación judicial ya había detectado numerosas inconsistencias. Entre ellas, no existían registros del nacimiento del supuesto bebé, tampoco constancias de internación en Neonatología, ni documentación oficial como DNI o acta de nacimiento, además de otras contradicciones que fueron apareciendo durante la pesquisa.
Finalmente, la mujer reconoció que la historia no era real. “Entiendo que no hay trasfondo más allá de su situación personal y estado de salud mental. En cuanto a la desaparición del bebé, quedó totalmente descartada”, añadió.
Tras confirmarse esta dramática situación desde la justicia adelantaron que la mujer será sometida a tratamiento psicológico. "No es intención de la fiscalía avanzar con algún tipo de consecuencia jurídica respecto de esas afirmaciones que había llevado a todo el revuelo por lo que dijo”, agregó.