
Madrid, 31 jul (EFE).- Hace apenas diez días Pedro Sánchez viajó a Argel abriendo una nueva página en las relaciones bilaterales tras el giro sobre el Sáhara de 2022 que tanto molestó al Gobierno argelino, pero cualquier…
Madrid, 31 jul (EFE).- Hace apenas diez días Pedro Sánchez viajó a Argel abriendo una nueva página en las relaciones bilaterales tras el giro sobre el Sáhara de 2022 que tanto molestó al Gobierno argelino, pero cualquier "guiño" con Argelia, advierten algunos expertos sobre la crisis en Ceuta,- va a ser "castigado" por Marruecos. No hay una única variable para explicar la entrada masiva en Ceuta de unas 50.00 personas procedentes de Marruecos, con al menos 43 fallecidos, según señalan algunos expertos a EFE, que también apuntan a la reciente sentencia del Tribunal Supremo que determinó que no se pueden aplicar las "devoluciones en caliente" a los migrantes interceptados en alta mar o cuando intentan entrar a nado en Ceuta y Melilla. Así lo explica Juan Luis Manfredi, catedrático de Estudios Internacionales e investigador del Centro de Estudios Europeos de la Universidad de Castilla La Mancha, al señalar que este fallo cambia la estrategia de Rabat sobre la inmigración. Ahora la lectura es que es "España quien abre la mano" mientras el Gobierno marroquí se pone "otra vez de perfil en su compromiso de control de fronteras" cuando se supone que la relación bilateral "iba viento en popa", señala. Sobre el viaje de Sánchez a Argelia el 20 de julio, Manfredi tiene claro que "para Marruecos no cabe nuestro acercamiento a Argelia". Es un vecino del que "no se fía nada" y que tiene otra idea radicalmente distinta sobre el Sáhara puesto que defiende la autodeterminación de la excolonia frente a los planes autonomistas de Rabat que desde 2022 apoya Sánchez. "La línea de la relación Madrid-Rabat-Argel es muy fina", asegura. Para Pablo Sapag, profesor de la Universidad Complutense y especialista en temas internacionales, es evidente que la visita del presidente del Gobierno ha tenido su correspondiente respuesta en Rabat como las ha tenido anteriormente. Por ejemplo la crisis de la playa del Tarajal en 2021, cuando en un día entraron en Ceuta casi 5.000 inmigrantes y que en su día se vinculó como una reacción de Marruecos a la acogida en España de Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, hospitalizado en Logroño por covid. Introduce también Sapag la variable del fútbol al referirse a la presión del país magrebí para albergar la final del Mundial 2030, que organizarán España, Portugal y Marruecos. Esta nueva crisis ha generado inquietud entre los socios europeos, algunos, como Italia y Finlandia, han pedido excluir a España del espacio Schengen, mientras Francia refuerza sus fronteras, una preocupación que se suma, recuerda Sapag, a las críticas que generó el proceso de regularización extraordinario. "Es un problema serio porque estamos hablando de miles de personas que han entrado de golpe" en una ciudad con poco más de 80.000 habitantes. Si bien el proceso de regularización no está directamente relacionado con esta situación, señala Manfredi, sí sirve para la narrativa de algunos países europeos, que corroboran de este modo su relato sobre inmigración y el "efecto llamada", un discurso que está en auge. Cree que Estados de peso en la UE (Italia, Francia o Alemania y también Polonia) van a vincular a Ceuta con la necesidad de dar una respuesta europea "más contundente, con mayor control y más devoluciones" aparte de que cada uno irá ponderando su respuesta en función de sus propios intereses, incluidos los políticos. La crisis de Ceuta podría tener consecuencias en el calendario electoral y precipitar el adelanto de las elecciones, previsto para 2027, según apuntan ambos expertos. Todo lo que está sucediendo "incrementa la percepción de que el Ejecutivo ha perdido el control "y esto es muy peligroso para Sánchez", subraya Manfredi. Por eso, tratará de evitar que la crisis se alargue -ya ha empezado el retorno de los inmigrantes y se han puesto en marcha nuevas medidas de control-. Además, insiste en que el debate de inmigración en campaña "es regalar el terreno de juego a Vox y arruina el debate sobre política económica" que es lo que quiere vender el Gobierno. Si bien Manfredi es un convencido de que habrá adelanto electoral, opina que más bien será debido a la incapacidad del Gobierno de sacar adelante los presupuestos. EFE