
La kinesióloga Mariela Portillo remarcó que muchas dolencias asociadas al estrés y al trabajo pueden prevenirse con movimiento, educación y consultas tempranas. Además, advirtió que esperar varios meses para buscar ayuda suele agravar los problemas físicos.
Viernes 31 de Julio de 2026 - Actualizada a las: 22:30hs. del 31-07-2026
Con el avance del año, el cansancio, el estrés y las contracturas comienzan a hacerse sentir en muchas personas. Frente a ese escenario, la kinesióloga Mariela Portillo destacó en Canal 5TV la importancia de prestar atención a las señales del cuerpo y apostar por la prevención antes de recurrir únicamente a medicamentos para aliviar el dolor.
Según explicó la profesional, la kinesiología actual tiene un fuerte enfoque preventivo, orientado a mejorar la calidad de vida y evitar que pequeñas molestias se conviertan en lesiones más complejas.
Señaló que el trabajo, las largas jornadas y el estrés terminan afectando el cuerpo, especialmente durante la segunda mitad del año. "El cuerpo está sufriendo mucho con el trabajo, el estrés. A veces en esta época del año empezamos a estar estresados, duros. La idea es no llegar a fin de año matados, muertos", expresó.
La especialista indicó que es frecuente recibir en el consultorio pacientes con contracturas, vértigos, dolores de cabeza o dificultades para moverse luego de varios meses de soportar las molestias sin consultar. "Vienen pacientes en septiembre u octubre que están agotadísimos, contracturados, con vértigos, con dolores de cabeza. Muchas veces les pregunto hace cuánto les duele y me responden: 'Hace seis meses'", relató.
Para la kinesióloga, mantenerse activo y hacerlo con la orientación adecuada es uno de los pilares para prevenir lesiones y mejorar el bienestar. "El cuerpo necesita moverse, necesita desestresarse, necesita movilizarse. El movimiento es la base de la kinesiología", sostuvo.
En ese sentido, recomendó realizar actividad física bajo la supervisión de profesionales para evitar malas técnicas o sobrecargas que puedan generar más dolor. "Lo importante es que las personas se muevan, que vayan al kinesiólogo, que hagan deporte y que se traten con un profesional que los guíe", señaló.
Conocer el cuerpo para evitar lesiones
Portillo también destacó el rol educativo que cumple la kinesiología, ya que conocer cómo responde el cuerpo permite detectar problemas a tiempo y prevenir nuevas lesiones. "Nosotros, además de tratar una patología, educamos. Con la educación va la prevención, porque cada persona va a conocer su cuerpo, va a aprender a moverse y a entrenar", explicó.
Remarcó que el objetivo no es generar pacientes dependientes de tratamientos permanentes, sino brindar herramientas para que puedan sostener una buena calidad de vida. "La idea es que el paciente no sea crónico, que viva su vida bien y que aprenda cuándo volver. La prevención primaria es cuando todavía no hay ninguna lesión, pero ya se trabaja para evitar que aparezca", concluyó.