
Previsible: si la economía no termina de arrancar y sigue en modo serrucho tal cual pasa hace tiempo ahí mismo aparecen algunas explicaciones llamadas incertidumbre falta de estrategias o estrategias desacertadas al por qué la inversión continúa en lista de espera o se contrae.
Previsible: si la economía no termina de arrancar y sigue en modo serrucho tal cual pasa hace tiempo ahí mismo aparecen algunas explicaciones llamadas incertidumbre falta de estrategias o estrategias desacertadas al por qué la inversión continúa en lista de espera o se contrae. Eso existe y salta a la vista aunque los funcionarios martillen con el pregón del crecimiento productivo o intenten vender “récords históricos”.Para empezar por lo que le toca directamente al gobierno liberal-libertario tenemos algunos ejemplos tomados de informes del IIEP un instituto de investigaciones de la Universidad de Buenos Aires y del Conicet. Uno de ellos revela que mayo de 2026 contra mayo de 2025 o sea en un año el gasto público en infraestructura cayó 278% real y compitió de igual a igual con el considerable 332% que la inflación marcó durante el mismo período.Otra muestra de lo mismo cuenta que esa inversión básica a cargo del Estado nacional retrocedió así al 21% del PBI; esto es a uno de los registros más bajos de los últimos 65 años. Y la última que desde noviembre del 2023 el bajón alcanzó nada menos que al 85% real: nuevamente descontada la inflación. Todo “cosa juzgada” y a la vez irreversible.Poco consuelo hay en argumentar que meter mano en el también llamado gasto de capital es un clásico de los clásicos en los acuerdos con el FMI. Ocurre que bajar la inversión pública a mínimos históricos también implica hablar del impacto sobre el stock de infraestructura de la competitividad de la economía del transporte las comunicaciones de puertos de aeropuertos y de los etcéteras más variados. Soñar por soñar no cuesta nada pero nada gratuito pinta plantar franjas de “Clausurado” que crucen las puertas del Estado Nacional.Y por si el ruido que ya existe no alcanza el dato que falta dice que el superávit fiscal acumulado durante la era mileísta aún está por debajo de la meta comprometida con el Fondo Monetario. Luego habría que pensar en un ajuste adicional mayor para cumplir con la meta pactada.Previsible otra vez: de algo parecido al cómo sigue la película tratan los arriba de US$ 57.100 millones que la Argentina adeuda al FMI. Y eventualmente la bien posible posibilidad de que el caso hubiese sido tratado entre Kristalina Georgieva la directora gerente del organismo y el ministro de Economía Luis Caputo durante la visita de ambos a Vaca Muerta transformada en una máquina de producir dólares.De vuelta a la inversión escasa datos del INDEC informan que en el primer trimestre de 2026 la también llamada formación bruta de capital fijo bajó 116% respecto del mismo período de 2025. Aquí aparece un ejemplo claro de la desinversión: la compra de maquinarias y equipos para la producción retrocedió 181% (206% la importación) y sumó el cuarto traspié consecutivo.Así la inversión nacional va alejándose del 25% del PBI considerado el umbral apropiado para que una economía como la nuestra pueda crecer sostenidamente. Hoy estamos en el 172% bajando desde el 194% del primer trimestre de 2025. Brasil oscila alrededor del 16% después de un 178% previo y Chile se mueve en la misma zona.El telón de fondo la variable que acosa al mileismo lo pone la caída del empleo. Concretamente los 575.654 puestos de trabajo registrados en blanco que se perdieron entre agosto 2023 y abril 2025 según un informe del Centro de Estudios de la Unión Industrial (CEU) basado en fuentes oficiales. Unos 87.000 desaparecieron en el sector fabril y alrededor de 84.000 en la construcción; justamente en dos actividades que son empleadoras fuertes.Si la medida del cuadro pasa por el impacto digamos regional la peor parte le tocó a la provincia de Buenos Aires con 32% de los empleos caídos seguida por el 17% de su pariente directa la Ciudad Autónoma. Entre ambas 49% del total.Está claro que aun cuando el fenómeno hubiese tenido lugar durante el gobierno libertario ahí dentro existe mucho lastre o ineficiencias que vienen de antes unas cuantas de la era kirchnerista. Y también claro que en el revoleo de responsabilidades al mileismo le toca lo que le toca incluido un plan para salir del pozo de la desinversión.Se entiende un plan articulado al menos de mediano plazo creativo necesariamente complejo sostenido en acuerdos firmes y no una simplificación convertida en ley. Sería algo semejante a una oportunidad para tomar por el camino del crecimiento económico la recuperación del empleo la mejora de los ingresos y cierto equilibrio social. Finalmente de cosas semejantes también trata el arte de gobernar.