
El Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) difundió su Informe Económico y Social correspondiente a julio de 2026, en el que registró una inflación mensual del 2,05%, un guarismo que marca una pérdida de impulso en el proceso desinflacionario que se…
El Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) difundió su Informe Económico y Social correspondiente a julio de 2026, en el que registró una inflación mensual del 2,05%, un guarismo que marca una pérdida de impulso en el proceso desinflacionario que se venía observando en los meses previos. El acumulado del año llegó al 19,3% y la variación interanual se ubicó en 33,8%.
Para el resto del año, el organismo proyecta una inflación del 31,5%. Los rubros que más incidieron en julio fueron Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una suba del 2,5%, seguido por Recreación y cultura (2,4%), Transporte (2,2%) y Alimentos y bebidas sin alcohol (1,9%).
Dentro de los alimentos, los aumentos más marcados se dieron en fideos y lácteos, con un 6%, seguidos por aceites (5%) y harina, azúcar y yerba (4% cada uno).
La presión sobre las canastas básicas
La Canasta Básica Alimentaria (CBA) acumuló en el año un incremento del 20,6% y una suba interanual del 37,3%. En julio, una familia tipo necesitó $1.997.833 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y no caer bajo la línea de pobreza, y $1.090.624 para acceder a la CBA y no caer en la indigencia.
El impacto de estos valores se tradujo, según el IETSE, en un deterioro alimentario extendido: el 76,1% de las familias percibió un empeoramiento en su alimentación respecto del año anterior, y el 57,1% de los hogares no logró cubrir de manera satisfactoria la CBA durante julio.
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El ajuste recayó de manera desigual dentro de los hogares. El 38,3% de los adultos debió reducir su propia porción de comida para priorizar a otros integrantes de la familia, mientras que en el 27,8% de los hogares con menores, algún niño o niña tuvo que disminuir su consumo de alimentos por falta de dinero.
El informe del IETSE describe un circuito de financiamiento cada vez más extendido para cubrir necesidades esenciales. El 88,5% de las familias debió financiar la compra de alimentos durante el último mes: un 39,3% lo hizo mediante la modalidad de fiado y un 37,9% con tarjeta de crédito.
Caída en el comercio de proximidad
El consumo también se resintió en el canal de cercanía. Las ventas en comercios de proximidad dedicados a la comercialización de alimentos cayeron un 8,3% interanual durante julio. El informe señala que el Mundial de fútbol generó cierta modificación en los hábitos de consumo, aunque sin incidencia suficiente para alterar la tendencia general a la baja.
El escenario comercial muestra además un nivel de alerta entre los propios comerciantes: el 12,5% estima que su negocio se volverá insostenible en los próximos seis meses si se mantienen los actuales niveles de venta. De ese total, el 4,7% considera que no podrá sostenerse más allá de tres meses, y el 7,8% calcula un límite de entre tres y seis meses.
Del resto, el 19,1% de los comerciantes cree que podrá resistir entre seis y doce meses, mientras que el 68,4% proyecta continuidad por más de un año.