
El mandatario brasileño abrió la campaña bajo la sombra de Donald Trump, que aplicó nuevos aranceles con el país y respalda a su rival, el derechista Flávio Bolsonaro.
Domingo 02 de Agosto de 2026 - Actualizada a las: 17:23hs. del 02-08-2026
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha afirmado que la extremaderecha no volverá a gobernar en su país mientras viva, ni siquiera gracias al apoyo de líderes internacionales como sus homólogos de Estados Unidos, Donald Trump, o de Argentina, Javier Milei. “Que vengan quien quiera”, ha retado.
“Quiero luchar contra la vejez, (...) no quiero andar arrastrando las piernas”, indicó el líder izquierdista al ser proclamado como candidato durante la convención de su Partido de los Trabajadores (PT) en San Pablo.
También prometió aumentar los gastos de defensa en una implícita crítica al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. “Quiero estar preparado para que nadie invada este país para llevarse al presidente, como han invadido. Quiero estar preparado para la paz, no para la guerra”, afirmó en una alusión indirecta a la captura de Nicolás Maduro en Venezuela el 3 de enero.
De regreso al poder en 2023 luego de sus dos primeros mandatos (2003-2010), Lula fue acompañado por unos tres mil seguidores que entonaron la canción “Lula, guerrero del pueblo brasileño”, alzaron carteles con inscripciones como “Brasil no se entrega” y desplegaron una gran bandera nacional.
Aspirante a la presidencia por séptima vez en su vida, el exobrero y líder sindical enfrentará al candidato derechista Flávio Bolsonaro, de 45 años, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, que enfrenta una condena a 27 años de prisión por golpismo.
La campaña se abre bajo la sombra de Donald Trump
La campaña se abre en medio de tensiones con el gobierno de Trump, aliado de los Bolsonaro y quien apoyó a varios candidatos victoriosos en América Latina.
Estados Unidos impuso en julio dos rondas de aranceles a productos brasileños luego de acusar al país de supuestas prácticas comerciales desleales.
Alentado por otro hijo de Bolsonaro, Eduardo Bolsonaro, el gobierno de Trump ya había aplicado en 2025 otro tarifazo a Brasil -luego suspendido en buena medida- en represalia por el juicio contra el expresidente.
Ante la nueva presión arancelaria, Lula afirmó que Flávio Bolsonaro es un “traidor a la patria” que habría alentado a Estados Unidos a golpear la economía brasileña, algo que el senador niega.