
Agosto llegó con una nueva ronda de aumentos en servicios que volverá a presionar sobre los bolsillos y el consumo pero esperan que la inflación se desacelere este mes luego del leve rebote con el que habría cerrado julio anticiparon economistas.Entre las subas más…
Agosto llegó con una nueva ronda de aumentos en servicios que volverá a presionar sobre los bolsillos y el consumo pero esperan que la inflación se desacelere este mes luego del leve rebote con el que habría cerrado julio anticiparon economistas.Entre las subas más sobresalientes están las prepagas y los colegios privados bonaerenses con subvención estatal. Algunas empresas de medicina privada como Galeno anunciaron incrementos de 21% en las cuotas de sus planes por encima del último IPC de 19% en junio.En tanto la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de Argentina (Aiepba) que nuclea a escuelas de la Provincia que reciben subsidios de entre 40% y 100% en los aranceles informó un alza de 55% para agosto en medio de la morosidad en el pago de cuotas y la reducción de la matrícula por el descenso de la natalidad. Por el contrario bajó la carne en las últimas semanas y esperan que la tendencia continúe. Según el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) los precios en carnicerías no mostraron variaciones en junio mientras que para la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados (Cicra) julio registró bajas de hasta 10% en torno a $ 2.000 en el kilo de algunos cortes tras la caída de más de 11% en el consumo en el primer semestre que tocó su menor nivel en 30 años y fue desplazado por el cerdo.A su vez varias consultoras que siguen la evolución de precios en supermercados de distintas regiones del país relevaron bajas de 2% en las frutas en las últimas semanas al igual que en aguas minerales jugos y gaseosas y pescados y mariscos aunque en estos casos fueron menos pronunciadas de entre 01% y 08%.Proyecciones de inflación para julio y agosto 2026En este contexto las consultoras anticipan que la inflación de este mes seguirá cerca de 2% y incluso podría quebrar la marca por la estabilidad en los precios de alimentos y el ritmo de actualización de tarifas más moderado que el de los primeros meses del año. Así el Gobierno lograría sostener por cuarto mes consecutivo este nivel que busca consolidar como nuevo techo mensual.Igualmente agosto se situaría por debajo de julio habiendo quedado atrás los factores estacionales de un mes típicamente más inflacionario por las vacaciones de invierno y en esta ocasión el Mundial.“Las tarifas de servicios públicos crecen por encima del resto de las categorías del índice y le permitieron al Gobierno sostener el superávit primario en el primer semestre pese a la suba en subsidios a la energía. Como contracara los salarios crecen por debajo de la inflación en el acumulado y disminuye el poder de compra con impacto en el consumo de bienes masivos y durables. Así y todo en agosto el IPC se desaceleraría versus julio” adelantó Claudio Caprarulo de Analytica. La consultora estimó que julio se ubicará en 2%.“Habitualmente agosto es tranquilo y puede ser un mes benigno para la inflación. Hay aumentos todos los meses en una economía aún con una inflación que no se va de un día para otro. No me parece preocupante. El punto es la velocidad en la que suben los precios. Veremos qué pasa con el tipo de cambio. La mayor parte de los movimientos recientes en el dólar se dieron entre mediados de junio y mediados de julio y en las últimas semanas se calmó” analizó Camilo Tiscornia de C&T que proyectó 19% para julio igual al dato de junio. “Julio y probablemente agosto estén en niveles parecidos a junio. No habrá desaceleración ni aceleración marcadas más allá de que en algunos lugares como la Ciudad julio tiende a tener poco más de inflación que se revierte en agosto. Para ambos vemos 18%” señaló Lorenzo Sigaut Gravina de Equilibra y cerró: “Los aumentos están concentrados en los rubros de gastos fijos difíciles de ajustar. El desafío es el derrame para las familias con una demanda interna quieta. Los salarios nominales perdieron la carrera contra el alza de precios en el primer semestre y sigue habiendo destrucción de puestos de trabajo formales con una morosidad que tampoco frena y hace que sea más difícil la recuperación”.