El lateral derecho neozelandés, que protagonizó una de las historias más llamativas de la Copa del Mundo, tuvo su primera aparición en Paraguay.
Después de su participación con la selección de Nueva Zelanda en el Mundial 2026, Tim Payne debutó oficialmente en Olimpia de Paraguay. El lateral ingresó en el minuto 68 de la goleada ante Rubio Ñu y clavó un golazo de afuera del área.
Con una salida de abajo en el minuto 80, el neozelandés avanzó en ataque, tocó y fue a buscar. Recibió la pelota en el borde del área grande y remató cruzado con su pierna hábil al ángulo derecho del arquero del conjunto visitante.
Luego del encuentro, dialogó con la prensa: “Estoy contento de contribuir al equipo. Marcar un gol es agradable, pero ganar el juego es lo más importante para el equipo”, expresó Payne con Tigo Sports.
“Cuanto más tiempo pase aquí, más fácil va a ser adaptarme. Estoy intentando aprender el idioma lo más posible; va a llevar un tiempo más”, contó el lateral derecho de 32 años que comenzó su experiencia en el fútbol sudamericano.
Por último, le agradeció al público por el recibimiento: “El pueblo paraguayo ha sido muy acogedor conmigo y con mi familia. Estoy muy agradecido por el apoyo que me mostraron”, cerró.
El neozelandés pasó de ser un completo desconocido a una estrella viral internacional de la noche a la mañana gracias a una campaña impulsada por el influencer argentino Valentín Scarsini, quien propuso convertir al jugador menos conocido del Mundial en el “jugador del pueblo”.
El vínculo entre el futbolista y el conjunto paraguayo será por 18 meses, con una opción para extenderlo por una temporada más. Días atrás, Nogués había explicado que la contratación no solo apunta a reforzar el plantel, sino también a potenciar la proyección internacional de la marca Olimpia.