
Jorge Monti y Marcelo Hanson sostuvieron que la instrucción estuvo marcada por errores, afirmaron que los testimonios no comprometen a sus defendidos y aseguraron que la Fiscalía no logró definir responsabilidades individuales dentro de la acusación.
Miércoles 05 de Agosto de 2026 - Actualizada a las: 21:12hs. del 05-08-2026
Desde el inicio de la entrevista, Jorge Monti remarcó que junto a Marcelo Hanson son "los únicos abogados supervivientes desde el primer día de la causa" y aseguró que, desde las primeras semanas de investigación, aportaron pruebas y presentaciones judiciales para colaborar con el esclarecimiento del caso.
Según explicó, la investigación comenzó a desordenarse cuando pasó al fuero federal.
"Recibió una causa ya contaminada, manoseada, con la presencia de muchos colegas de extraña jurisdicción y también de periodistas que respondían a distintos intereses. Todo eso terminó armando un 'emboleré' del que todavía estamos tratando de salir", afirmó.
Monti cuestionó además que la entonces jueza federal nunca individualizara el grado de responsabilidad de cada uno de los siete acusados por la sustracción y ocultamiento de Loan.
"Siempre insistimos para que estableciera qué hizo cada uno. Nunca ocurrió. Metieron a los siete en una misma bolsa y así llegaron al juicio", sostuvo.
El abogado destacó que, tras más de una treintena de declaraciones testimoniales en el debate oral, ninguno de los testigos comprometió directamente a Mónica Millapi ni a Daniel Ramírez.
"Han pasado alrededor de 35 testigos y ni siquiera nombran a nuestros defendidos. Después de más de dos años detenidos, algunos ni siquiera los conocen. Eso consolida nuestra postura defensiva", expresó.
"La investigación debió orientarse desde el primer día a un secuestro"
Monti también volvió a cuestionar la hipótesis inicial de abandono de persona.
Recordó que apenas tomó intervención en la causa advirtió a los fiscales provinciales que esa figura penal no correspondía para sus defendidos, ya que no tenían responsabilidad sobre el cuidado del menor.
"Les dije que la investigación debía dirigirse desde el primer momento a un secuestro o un rapto. Nuestros defendidos no podían responder por abandono de persona porque no eran quienes tenían la guarda del niño", afirmó.
En ese sentido, sostuvo que, de haber estado a cargo de la investigación, habría aislado inmediatamente a todos los presentes en el almuerzo de aquel 13 de junio.
"Yo cerraba el pueblo, llevaba a todos los que estuvieron en ese almuerzo al hospital, les secuestraba los teléfonos y creo que en una semana o diez días el caso se aclaraba", manifestó.
Asimismo, reiteró una postura que sostiene desde el inicio del expediente: para él se trata de un hecho con origen intrafamiliar.
"En ese almuerzo estaban el padre, la abuela, la tía y las primas. Ese escenario nunca se investigó como correspondía", afirmó.
Cuestionamientos a la acusación fiscal
Por su parte, Marcelo Hanson explicó que el objetivo del juicio no es descubrir qué ocurrió con Loan, sino determinar si las pruebas reunidas por la Fiscalía alcanzan para condenar o absolver a los 17 acusados.
"Lo que se juzga acá es si la prueba presentada permite atribuir responsabilidad penal a estas personas. La etapa de investigación ya terminó", explicó.
Respecto de la acusación contra Ramírez y Millapi, sostuvo que la Fiscalía nunca precisó cuál habría sido el rol concreto de sus defendidos.
"Hablan de una coautoría funcional, pero no definen qué hizo cada uno. Así es imposible ejercer adecuadamente el derecho de defensa", afirmó.
También recordó que todas las pericias realizadas sobre el vehículo de Ramírez dieron resultado negativo y señaló que fue la propia defensa la que impulsó la revisión de todos los vehículos vinculados a la investigación.
La Cámara Gesell y los testimonios infantiles
Los abogados volvieron a respaldar la validez de la primera Cámara Gesell practicada a los menores que participaron de la excursión al naranjal.
Monti señaló que especialistas en psicología infantil y peritos de la Policía Federal concluyeron que los relatos fueron "concluyentes, eficientes, certeros y objetivos".
Hanson agregó que la primera entrevista tuvo mayor valor probatorio porque los niños aún no habían sido influenciados.
"No estaban contaminados ni presionados. Incluso denunciamos un intento posterior de contaminación de sus relatos para provocar una tercera Cámara Gesell, que finalmente no se realizó porque hubiera significado revictimizarlos", afirmó.
"Loan se fue solo del naranjal"
Uno de los puntos centrales de la defensa volvió a ser la reconstrucción de los movimientos del niño antes de su desaparición.
Hanson aseguró que los propios informes incorporados al expediente concluyen que Loan abandonó el naranjal antes que el resto del grupo.
"Eso surge de los informes de la Policía Federal y de los testimonios que ya se escucharon en el juicio. Después pretender que nuestros defendidos inventen qué ocurrió es imposible, porque no vieron nada", sostuvo.
Además, afirmó que el almuerzo y la posterior caminata hacia el naranjal fueron completamente espontáneos.
"Quedó acreditado durante el debate que nadie organizó previamente esa salida. Loan fue de sorpresa y ningún testigo habló de una coordinación previa", indicó.
Críticas a Perroni y al desarrollo de la investigación
Hanson también cuestionó el papel del comisario Walter Perroni durante la investigación.
Recordó que llegó varios días después de la desaparición y consideró que el análisis integral de las pruebas corresponde exclusivamente al juez.
"Esa interpretación no puede delegarse. Leer los informes y sacar conclusiones es una función jurisdiccional", sostuvo.
Monti, por su parte, cuestionó la cantidad de actores que participaron durante la instrucción y afirmó que eso perjudicó el avance de la causa.
"Pasaron más de diez abogados, aparecieron peritos sin acreditación, personajes inverosímiles y distintos intereses. Todo eso contaminó la investigación", expresó.
Confianza en la absolución
Ambos abogados aseguraron que aceptaron representar a Ramírez y Millapi únicamente después de consultarles si tenían alguna participación en los hechos.
"Les dijimos que si tenían algo que ver no asumiríamos la defensa. Y si después descubríamos que no habían sido sinceros, dejaríamos de representarlos", reveló Hanson.
Finalmente, cuestionó que la Fiscalía continúe modificando su teoría del caso durante el juicio.
"Intentan completar un rompecabezas al que le faltan piezas. Cambiar la teoría del caso en esta etapa no corresponde. Las pruebas que se incorporaron hasta ahora muestran que, al menos respecto de nuestros defendidos, no existe evidencia que permita sostener una condena", concluyó.