
El organismo sostuvo que las economías emergentes deben priorizar herramientas de bajo costo adaptadas a sus necesidades locales. Advirtió que la falta de infraestructura, capacitación y financiamiento podría ampliar la brecha con los países más avanzados.
El organismo sostuvo que las economías emergentes deben priorizar herramientas de bajo costo adaptadas a sus necesidades locales. Advirtió que la falta de infraestructura, capacitación y financiamiento podría ampliar la brecha con los países más avanzados.
Las economías en desarrollo deben acelerar la adopción de la inteligencia artificial tanto en el sector público como en el privado, según afirmó el Banco Mundial, que instó a los países a adaptar las herramientas existentes a sus necesidades locales.
El Banco Mundial recortó sus proyecciones de crecimiento para la economía argentina
El organismo con sede en Washington señaló que las economías emergentes no deberían competir con los países más ricos en la construcción de grandes centros de datos o en el desarrollo de modelos de lenguaje de gran escala. En cambio, sostuvo que la adaptación de herramientas de inteligencia artificial pequeñas y de bajo costo puede mejorar la atención médica y los resultados educativos.
El Banco Mundial indicó que la inteligencia artificial podría ayudar a las economías en desarrollo a recuperar una senda de crecimiento, en un momento en que atraviesan su peor desempeño económico promedio en tres décadas.
Es más probable que la IA ayude a los trabajadores que los reemplace
“Es más probable que la IA ayude a los trabajadores que los reemplace”, señala el informe publicado el martes. “La IA podría ampliar el acceso a servicios médicos, legales, educativos y agrícolas que hoy resultan demasiado costosos para miles de millones de personas, logrando en una década lo que de otro modo podría tardar un siglo”.
Según el informe, los empleos en los países de altos ingresos tienen más de tres veces más probabilidades de verse afectados por la automatización mediante inteligencia artificial generativa que los de los países de ingresos bajos y medios. La IA también puede ayudar a compensar la escasez de trabajadores calificados, facilitando que los docentes preparen clases, que los enfermeros interpreten estudios médicos y que los agricultores reciban orientación para tomar decisiones sobre sus cultivos y mejorar la productividad.
El mayor desafío es que muchos de estos países aún enfrentan carencias de acceso a internet, suministro eléctrico y habilidades necesarias para aprovechar la inteligencia artificial. Por ejemplo, en 2024, tres de cada diez escuelas rurales del África subsahariana no contaban con acceso regular a electricidad y el 89% de los niños de 10 años no podía leer ni comprender un texto sencillo.
El Banco Mundial advirtió que, sin mejoras en infraestructura, capacitación, instituciones y acceso al financiamiento, la adopción de la IA podría ampliar, en lugar de reducir, las brechas de productividad con las economías más avanzadas. El informe también alertó sobre posibles pérdidas de empleo en sectores como los centros de atención telefónica y los servicios de software de nivel inicial, además de un aumento de la desigualdad, la ciberdelincuencia y la dependencia de tecnologías extranjeras.
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