
El Ruso convirtió el 1-0 de Boca en su primer partido enfrentando al Pincha tras su salida.
El Ruso convirtió el 1-0 de Boca en su primer partido enfrentando al Pincha tras su salida.
Ascacibar pidió disculpas tras el gol. (De La Orden)
La ley del ex siempre está presente. Y Ascacibar volvió a ejecutarla. Después del gol frente a Newell's, el Ruso volvió a aparecer donde más duele: adentro del área como si fuese un nueve. Esta vez fue contra Estudiantes, el club que lo formó, del que fue capitán y con el que levantó cinco títulos. Fue una tarde noche cargada de emoción para el volante que terminó con un desahogo contenido porque no pudo gritar su segundo gol consecutivo en Boca, sino que rápidamente levantó las manos para pedir disculpas. Señal del respeto intacto por la camiseta que marcó buena parte de su carrera.
La previa ya avisaba que no sería un partido más para él. Antes del pitazo inicial, Ascacibar saludó uno por uno a sus excompañeros. Del otro lado estaban los colores que lo vieron crecer y una hinchada que todavía no le perdona su pase a Boca, pese a que aquella transferencia significó un importante ingreso para las arcas del Pincha. Durante meses, las críticas se multiplicaron en las redes sociales. Esta vez, el reencuentro era cara a cara.
Pero cuando la pelota empezó a rodar, los sentimientos quedaron a un costado. Boca armó una jugada para enmarcar. Fueron 24 toques. Veinticuatro. De un lado al otro, con paciencia para mover a Estudiantes y encontrar el espacio. La pelota terminó en Lautaro Blanco, que llegó al fondo y metió el pase atrás. Y ahí apareció el Ruso. Entró al área como un centrodelantero, atacó el espacio con decisión y definió de cachetada al primer palo de Iacovich para poner el 1-0 a los 46 minutos del primer tiempo.
El gol tuvo un sabor especial. Era la primera vez que Ascacibar enfrentaba oficialmente a Estudiantes y el destino quiso que fuera justamente él quien rompiera el cero. La ley del ex hizo lo suyo, aunque el volante eligió bajar cualquier polémica con un gesto que habló por sí solo. No hubo un festejo desmedido ni provocaciones. Enseguida, las manos levantadas para pedir perdón pese al festejo de sus compañeros.
Santiago Ascacibar apareció sobre el final del primer tiempo y pidió disculpas a su ex equipo. @cami.corrales
Más allá del rival, Boca celebra otra cosa. Ascacibar volvió a convertir. Ya lo había hecho en la fecha pasada frente a Newell's y ahora repitió contra Estudiantes. Dos goles consecutivos para un volante que terminó de afianzarse en el equipo de Arruabarrena. El Vasco apostó por su continuidad y el Ruso respondió dentro de la cancha. Ya no aporta únicamente recuperación, intensidad y equilibrio en la mitad. Ahora también pisa el área con decisión, llega al gol y se transformó en una pieza cada vez más importante para un Boca que empieza a encontrar respuestas en un futbolista que, además de correr y meter, también define.
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