
Demis Hassabis abandona su puesto de CEO de DeepMind y Jeff Dean se marcha para fundar una startup con otros expertos de Google
Demis Hassabis abandona su puesto de CEO de DeepMind y Jeff Dean se marcha para fundar una startup con otros expertos de Google
Los movimientos parecen dirigidos a separar la ciencia del producto y así reactivar el papel de Gemini en la carrera de la IA
En 2014, Google compró DeepMind con la idea de perseguir un camino distinto para la inteligencia artificial. No había que crear productos, sino "resolver la inteligencia" para luego usarla en diversos campos científicos. De allí salieron maravillas como AlphaFold, pero ahora Demis Hassabis deja su puesto como CEO para convertirse en científico jefe de Alphabet. Es un movimiento importantísimo y muy, muy significativo.
Y hay más. A esa salida se le unen la de Jeff Dean, "padre" de Google Brain, que fundará una startup con otros altos directivos de Alphabet. El objetivo de dicha startup será la de centrarse totalmente en aplicar la IA al descubrimiento científico. Dean explicó que salir de una empresa cotizada en bolsa como Google permite tomar decisiones que no tienen que coincidir siempre con los intereses financieros a corto plazo. El cambio es claro y llega en un momento crucial: uno que deja claro que Google está perdiendo la carrera de la IA, al menos en la parte de producto e ingresos.
Bien para la ciencia, malo para el negocio. OpenAI convirtió ChatGPT en un producto de consumo, mientras que Anthropic encontró su gran mercado en el ámbito profesional gracias a Claude Code, su agente IA de programación. Sin embargo en Google y sobre todo en DeepMind el propósito fue otro, y desde el principio se encaminaron a resolver problemas científicos concretos.
El Nobel no le sirve de mucho a Gemini. AlphaFold fue la mejor prueba de ello, y convirtió a DeepMind en el laboratorio de IA más prestigioso del mundo en ese aspecto. Mientras tanto, eso sí, Gemini perdía batallas. Empleados de DeepMind comentaron en Axios cómo la empresa está "por detrás" de sus competidores. Señalaron además que Google no dio prioridad a la programación agéntica porque estaba demasiado ocupada con sus AI Overviews y el AI Mode. Eso ha acabado perjudicando el modelo de negocio de la empresa, al menos en el terreno de Gemini, qeu se ha visto superado por modelos de OpenAI y Anthropic, pero también por modelos de empresas chinas.
Cambio de testigo. Hassabis no sale de Alphabet: seguirá presidiendo DeepMind y asumirá toda la dirección científica de la empresa matriz, además de seguir al frente de Isomorphic Labs, la empresa que intenta aplicar la IA al descubrimiento de nuevos medicamentos. Su puesto operativo al frente de DeepMind lo ocupará Koray Kavukcuoglu, que ni siquiera será nombrado CEO. Hassabis dejaba claro en su comunicado público cómo la empresa necesita continuar moviéndose "rápido y con un propósito claro" en el desarrollo de nuevas versiones de Gemini.
Google sigue teniendo muchas ventajas. La empresa posee chips propios, centros de datos, una infraestructura en la nube espectacular, miles de millones de usuarios y un modelo de negocio que la permite depender de sí misma en cuanto a inversiones. La reorganización demuestra que disponer de todo ello no es suficiente, y como suele ocurrir con las grandes empresas, la velocidad a la que se mueven las nuevas tendencias a menudo requiere cambios de timón.
Imagen | Christopher Michel
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