
La senadora estadounidense Elizabeth Warren pidió esta semana al Indec de EE.UU. (Departamento de Comercio) detalles sobre los próximos cambios en las cifras oficiales de inflación.
La senadora estadounidense Elizabeth Warren pidió esta semana al Indec de EE.UU. (Departamento de Comercio) detalles sobre los próximos cambios en las cifras oficiales de inflación. Lo hizo a través de una carta que envió el jueves pasado solicitando información sobre los detalles de las modificaciones que habrá en un índice para medir los precios y que es el favorito de la Reserva Federal para tomar su decisión de movimientos en la tasa de interés. El banco central de EE.UU. sube el costo del dinero si detecta un aumento permanente en los precios de la economía y hace lo contrario si percibe un enfriamiento de la actividad económica.Hay dos índices de inflación en Washington. Uno es el índice CPI (en inglés) que sería el IPC de Argentina una canasta representativa del gasto del bolsillo de las personas y el otro tiene en cuenta el gasto de consumo personal (PCE según sus siglas en inglés) que incluye una canasta más amplia como gastos en seguros y coberturas médicas por ejemplo.Los cambios empezaron a hacerse en el PCE desde agosto. La primera medición del índice actualizado se publicará en septiembre. El último número (junio) dio 37% (anual). Se espera que las modificaciones desaceleren la cifra según los economistas de Wall Street. Aun así la inflación no llegaría a la meta de 2% de la Reserva Federal. Ningún dirigente político ni siquiera Warren se manifestó en el sentido de que los cambios buscan obtener un rédito político a favor de Trump. El instituto de estadísticas de EE.UU. es dirigido por un funcionario designado durante la gestión de Joe Biden el antecesor del actual presidente.Los índices de inflación en el mundo se actualizan con periodicidad por los cambios en los hábitos de consumo y los canales de venta.En la Argentina sucedió una polémica a principios de año cuando el extitular del Indec Marcos Lavagna quiso llevar adelante una actualización del IPC en línea con lo que el FMI venía monitoreando pero Javier Milei prefirió seguir utilizando la vieja medición. El nuevo IPC otorgaba una mayor ponderación a los gastos de servicios de acuerdo a una canasta de consumo más actualizada. El FMI señaló en su último staff report que “la prolongada demora en la actualización del IPC ha dejado la metodología obsoleta y menos representativa de la cesta de consumo actual”.El economista Miguel Angel Broda publicó esta semana un cálculo con las variaciones de la inflación entre una canasta y otra. Sostiene que la inflación bien medida desde el inicio de la gestión Milei sería 20 puntos porcentuales más elevada: de 3121% acumulado pasaría a 3338% (entre noviembre de 2023 y mayo 2026). Mientras el ingreso disponible (el salario que queda en el bolsillo luego de pagar los gastos fijos) cayó 97% según el viejo IPC y 18% con el índice actualizado.La polémica en EE.UU. sobre los datos de inflación se conoce en medio de rumores de que Donald Trump habría mantenido conversaciones telefónicas regulares con el presidente de la Reserva Federal Kevin Warsh quien asumió meses atrás y él mismo designó.The Wall Street Journal reportó esta semana que “el Presidente llama a Warsh de forma intermitente varias veces en el transcurso de unos pocos días seguidas de periodos de silencio más prolongados según comentaron algunas personas. Trump ha buscado el asesoramiento de Warsh sobre diversos asuntos entre ellos cómo la guerra en Irán y el rápido auge de la inteligencia artificial están afectando a la economía señalaron dichas fuentes. Warsh lleva menos de tres meses en el cargo”.Trump criticó y atacó públicamente por no bajar las tasas al predecesor de Warsh en el cargo Jerome Powell a quien él mismo había elegido en 2018 y cuyo mandato venció en mayo último. El presidente de EE.UU. propuso esta vez a Warsh quien ahora quedó en la mira del mercado para saber si se mostrará independiente de los deseos de Trump de que baje la tasa de interés como le reprochó a Powell.En Estados Unidos la Reserva Federal es independiente del Poder Ejecutivo y hay mecanismos legales que protegen al chairman de ser removidos. Es lo que pretende el Gobierno argentino con el actual proyecto de reforma de la Carta Orgánica bajo el argumento de que la autoridad monetaria tendría menos presiones para financiar los gastos del Tesoro.En Estados Unidos sobre todo desde los 70 existe sin embargo una larga tradición de relacionamiento entre el Presidente y el titular de la Reserva Federal. En Argentina también.“Sería saludable que no hablemos tan seguido” le dijo Guido Sandleris cuando asumió en el cargo de presidente del BCRA en 2018 a Mauricio Macri. “Hablemos si le parece cada dos semanas. Si hay algún un problema y la situación requiere de su intervención yo lo llamo. Pero mantengamos distancia”. Sandleris reemplazó a Luis Caputo. Macri y Caputo hablaban a diario.Estadísticas inflación y banco central hoy se encuentran en la mira en varias partes. Desde Argentina a Estados Unidos.