
Jorge Messi murió a los 68 años en Rosario. Mucho antes de convertirse en representante y administrador de la carrera de su hijo, fue quien acompañó al astro del fútbol mundial desde sus primeros pasos en el deporte, afrontó el tratamiento que necesitaba durante su infancia y tomó junto a él la decisión de viajar a Barcelona.
Sábado 08 de Agosto de 2026 - Actualizada a las: 10:49hs. del 08-08-2026
Antes de los títulos, los Balones de Oro y la Copa del Mundo, Lionel Messi fue un chico de Rosario que soñaba con jugar al fútbol. Y detrás de ese sueño estuvo durante años su padre, Jorge Messi, una figura determinante en las decisiones que marcaron la carrera del futuro capitán de la Selección Argentina.
Jorge Messi murió a los 68 años en un sanatorio de Rosario, después de atravesar una larga enfermedad. Su fallecimiento volvió a poner en primer plano la historia de un hombre que permaneció durante décadas detrás de escena, pero que tuvo un papel fundamental en el camino de Lionel hasta convertirse en una de las grandes figuras de la historia del fútbol.
Nacido el 1 de enero de 1958 en Rosario, Jorge trabajó durante años como supervisor en una fábrica siderúrgica. Con el crecimiento deportivo de su hijo, dejó progresivamente aquella actividad para dedicarse de lleno a su carrera y terminó convirtiéndose en su representante legal, administrador y principal consejero.
El padre que estuvo desde el comienzo
Mucho antes de manejar contratos y decisiones profesionales, Jorge fue quien acompañó a Lionel en sus primeros pasos en Grandoli y Newell's Old Boys.
Durante la infancia del futbolista, la familia también debió afrontar los costos del tratamiento de hormonas de crecimiento que necesitaba Lionel. Jorge se puso al frente de la búsqueda de alternativas para sostenerlo y, en ese contexto, apareció la posibilidad de viajar a Europa.
En el año 2000, Lionel llegó a Barcelona para probar suerte en el club catalán. La decisión implicó una enorme apuesta familiar y también una separación: Jorge permaneció en España junto a su hijo, mientras Celia Cuccittini regresó a Rosario con los demás integrantes de la familia.
No había certezas de que aquel proyecto fuera a funcionar. El joven Lionel todavía tenía que demostrar que podía convertirse en futbolista profesional y la familia enfrentaba la presión económica y la distancia.
Según reconstruyó el periodista Marcelo Sottile en su libro El Distinto, Jorge le preguntó a su hijo qué quería hacer antes de tomar una decisión definitiva.
“¿Qué querés hacer?”, le preguntó.
La respuesta de Lionel fue contundente: “Me quiero quedar, quiero jugar en la primera de Barcelona”.
Jorge aceptó el desafío y decidió quedarse junto a él.
Una decisión que cambió la historia
Aquel momento terminó siendo uno de los puntos de inflexión en la vida de Lionel Messi. El padre acompañó al adolescente durante una etapa de incertidumbre, cuando todavía no existían garantías de que aquel viaje pudiera transformarse en una carrera profesional.
El propio Lionel recordó años después aquella situación y el rol de su padre.
“Mi viejo estuvo siempre conmigo. Vivimos muchas cosas feas. Por ahí yo me encerraba a llorar solo en la pieza. O él sin que lo vea, o que sin que piense que lo vea. Hacíamos que estábamos bien los dos, pero estábamos mal. Mi viejo me preguntó: ¿qué querés hacer? ¿Querés seguir o nos volvemos? Yo quise seguir y él se quedó conmigo”, relató Messi en una entrevista realizada en 2007.
Desde entonces, Jorge dejó de ser solamente el padre que acompañaba a un chico con talento y pasó a ocupar un lugar central en la carrera profesional de Lionel.
De acompañante a representante
Con el crecimiento de Messi en Barcelona, Jorge asumió la gestión de buena parte de los asuntos profesionales de su hijo. Se convirtió en su representante legal, administrador y principal consejero.
Su rol estuvo vinculado con renovaciones contractuales y distintas decisiones importantes durante la etapa de Lionel en Barcelona y posteriormente en sus pasos por el París Saint-Germain y el Inter Miami.
Sin embargo, mantuvo siempre un perfil bajo. Fueron pocas las entrevistas que concedió y, en general, evitó ocupar el centro de la escena pese a la dimensión mundial que alcanzó la carrera de su hijo.
Jorge también fue una figura vinculada a la formación y a la exigencia que acompañó a Lionel desde sus primeros años.
El propio Messi recordó alguna vez esa faceta de su padre: “Para mi viejo nunca jugaba bien. De chiquito hacía cuatro goles y él igual tenía algo para criticarme. Eso me hacía esforzar para que no me dijera nada”.
El hombre detrás del campeón
Jorge Messi fue esposo de Celia Cuccittini y padre de Rodrigo, Matías, Lionel y María Sol. La familia ocupó un lugar central en su vida y, pese a la exposición internacional que alcanzó Lionel, mantuvo buena parte de su intimidad alejada de los medios.
Su historia quedó ligada para siempre a la de su hijo. Fue quien acompañó al chico que comenzó a jugar en Rosario, quien buscó alternativas cuando el tratamiento que necesitaba parecía difícil de sostener, quien cruzó el Atlántico junto a él y quien decidió permanecer a su lado cuando el sueño de llegar al primer equipo del Barcelona todavía era una posibilidad incierta.
Con el tiempo, aquel padre que acompañaba a un juvenil de Newell's se convirtió en el representante de una de las mayores estrellas de la historia del fútbol.