
Vuelve desde Fort Lauderdale para estar con su gente, atravesar el dolor y despedir a su papá, un pilar de su vida. ¡Te acompañamos!
Vuelve desde Fort Lauderdale para estar con su gente, atravesar el dolor y despedir a su papá, un pilar de su vida. ¡Te acompañamos!
La situación era límite y Leo sabía que lo de su papá podía pasar en cualquier momento. Por eso, apenas terminó el Mundial, decidió, con mucha lógica, irse directo a Rosario y no volver con el plantel, como muchos reclamaron sin entender que, antes que nada, es un ser humano. Estuvo en familia, fue a ver a Leones (presidido por su hermano Matías) y se volvió a Inter Miami para hacer lo que le gusta: meter goles y ganar. Este sábado tenía planificado un partido contra los Rayados de Almeyda, pero recibió la noticia que nunca quería recibir. El viernes, incluso, habia estado en un partido de sus hijos y hablando con gente, con la misma buena onda de siempre, terrenal.
Es el viaje menos deseado de Messi en su vida. De Fort Lauderdale a Rosario, en un vuelo privado que llegará ya de noche, para compartir el inmenso dolor con mamá Celia, sus hermanos y toda la familia. Es estar en su ciudad para atravesar este palazo, que no deja de serlo pese a que se venía venir desde hacía rato. Leo, que siempre homenajea a su abuela en sus goles, ahora llega para atravesar un momento dificilísimo por la partida de alguien que fue sostén y pilar en su vida. Manager y papá, Jorge vivió siempre cerca suyo en España, hasta que Leo se fue a París y luego a Miami.
Acompañado por Antonela, Leo se dispone a enfrentar una situación de las bravas, con el afecto de su gente y de su ciudad, acompañando a mamá Celia. En el viaje que menos esperaba.
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