
El abogado Ricardo Osuna, junto a Gabriela Tomljenovic, representará a Federico Clinis, Mauro Emmanuel Lugo y Yamil Gabriel Gane en la investigación federal por presunto lavado de activos que derivó en 23 allanamientos en Chaco y Corrientes. En diálogo con Radio Sudamericana señaló que los procedimientos fueron ordenados a partir de elementos reunidos por la Fiscalía y sostuvo que, hasta el momento, no se encontraron drogas, ni otros elementos directamente relacionados con el narcotráfico.
El abogado Ricardo Osuna, integrante de la defensa en la causa que investiga a empresarios vinculados a la cadena de gimnasios Exen, cuestionó el rumbo de la investigación judicial y rechazó la hipótesis de que la expansión comercial haya sido financiada con dinero proveniente del narcotráfico.
En contacto con Radio Sudamericana, Osuna sostuvo que sus defendidos, Federico Clinis, Mauro Emmanuel Lugo y Yamil Gabriel Gane, pueden demostrar el origen y el destino de los fondos utilizados para abrir las distintas sucursales en Chaco y Corrientes y explicó que buena parte del equipamiento fue adquirido mediante herramientas financieras habituales para una empresa en expansión.
El abogado también hizo referencia a los allanamientos realizados en el marco de la causa y remarcó que, según su información, durante los procedimientos no se secuestraron drogas. "Lo que hay que aclarar es que no se secuestró nada que tenga que ver con una causa vinculada al narcotráfico. No se secuestró droga, no se secuestró marihuana, cocaína, tusi, nada", afirmó.
El origen de la investigación, según la defensa
Osuna cuestionó además el origen de la causa y puso el foco en la declaración de una persona que habría aportado información a los investigadores.
El abogado rechazó que se trate de un "arrepentido" y consideró que el testimonio debería ser analizado en función de las pruebas que puedan respaldarlo. "Para mí es un resentido, no un arrepentido", sostuvo.
Según su versión, esa persona habría brindado información que la defensa considera inexistente con el objetivo de obtener beneficios dentro de su propia situación procesal.
Osuna insistió en que una declaración de ese tipo no debería ser considerada de manera aislada y planteó que los datos aportados deben ser contrastados con documentación y evidencia objetiva.
Cómo explica la defensa el crecimiento de Exen
Frente a la hipótesis fiscal sobre el origen de los fondos, Osuna explicó que el crecimiento de la cadena respondió a una estrategia de expansión basada en endeudamiento, acuerdos comerciales e incorporación de inversores.
Según detalló, aproximadamente la mitad de las máquinas utilizadas en los gimnasios habría sido adquirida mediante contratos de leasing, la cual se explica mediante:
Mecanismo de adquisición: se trata de un contrato financiero que permitió la compra del 50% de la maquinaria de los gimnasios.
Naturaleza crediticia: es descrito como una "toma de crédito" u operatoria financiera que cualquier comerciante utiliza para un plan de expansión, permitiendo adquirir bienes sin necesidad de contar con todo el capital en efectivo al inicio.
Prueba de legalidad: Osuna sostiene que el uso de leasing es "plenamente justificable" y que genera una deuda real y demostrable. Según él, si la fiscalía hubiera pedido informes al Banco Macro, habría comprobado la existencia de esta logística financiera y los compromisos de pago asumidos por la empresa.
Diferenciación del lavado: el abogado argumenta que el negocio no se financió con "plata sucia", sino a través de estos contratos y créditos que los socios planeaban ir cubriendo con las ganancias futuras del negocio.
Para la defensa, el leasing es la prueba de que el equipamiento se obtuvo mediante deuda financiera legítima y no mediante la inyección de fondos ilícitos. El resto del equipamiento, afirmó, se habría comprado mediante cheques posdatados que serían cancelados progresivamente con los ingresos generados por la actividad.
Osuna también sostuvo que la situación financiera de los imputados debe analizarse teniendo en cuenta las deudas asumidas para concretar la expansión.
En ese sentido, mencionó la existencia de cheques librados y compromisos financieros que, según dijo, podrían ser comprobados mediante informes bancarios. "Si hubiesen pedido los informes al Banco Macro, se hubieran dado cuenta de la cantidad de cheques que hay y de las deudas que tiene la empresa", afirmó.
El defensor también señaló que no todas las sucursales habrían sido financiadas por las mismas personas. Según explicó, para distintos proyectos se buscaron socios inversores, entre ellos comerciantes de localidades del interior chaqueño.
Cuestionamientos a los allanamientos
Osuna consideró que hubo una exposición mediática excesiva y calificó algunos aspectos del procedimiento como un "show".
Además, cuestionó el secuestro de vehículos realizado en la concesionaria Clinis Automotores. Según sostuvo, algunos de esos automóviles se encontraban en consignación y pertenecían a terceros que contaban con documentación respaldatoria. "Se llevaron vehículos que estaban en consignación y que eran de terceros", afirmó.
También cuestionó el procedimiento realizado sobre las instalaciones vinculadas a los gimnasios y sostuvo que el retiro de equipamiento puede generar un perjuicio económico importante para las empresas mientras la causa continúa.
En particular, mencionó el desmantelamiento de canchas de pádel y advirtió sobre el estado en que podrían quedar las máquinas secuestradas si permanecen durante un período prolongado a la intemperie.
La defensa también negó hallazgos de criptomonedas
Osuna sostuvo que la defensa no tiene conocimiento de que se hayan encontrado activos en criptomonedas pertenecientes a sus representados. El planteo forma parte de la estrategia de la defensa para cuestionar la existencia de un patrimonio de origen ilícito y sostener que las operaciones realizadas pueden ser explicadas mediante documentación comercial y financiera.
El pronóstico de la defensa
Osuna sostuvo que, desde su perspectiva, la causa debería terminar con la absolución de sus defendidos. "Esto se encamina a una absolución", afirmó.
El abogado fundamentó ese pronóstico en la posibilidad de demostrar documentalmente la operatoria financiera de la empresa y en lo que considera ausencia de elementos que permitan acreditar un vínculo directo entre sus defendidos y el narcotráfico.
También comparó la situación con otras investigaciones por lavado de activos en las que, según recordó, hubo detenciones y secuestros de bienes que posteriormente fueron revisados por instancias superiores de la Justicia.
De todos modos, reconoció que el proceso puede continuar durante un período prolongado y anticipó que la fiscalía podría avanzar hacia una eventual elevación a juicio si sostiene su hipótesis.