
Así lo expresó el periodista Juan Luis Francia, quien luego añadió: “La extrema derecha hace de esto una bandera, diciendo que los inmigrantes vienen a disfrutar de nuestros servicios sociales, prácticamente los describen como parásitos”.
Así lo expresó el periodista Juan Luis Francia, quien luego añadió: “La extrema derecha hace de esto una bandera, diciendo que los inmigrantes vienen a disfrutar de nuestros servicios sociales, prácticamente los describen como parásitos”.
En diálogo con +Perfil, el periodista Juan Luis Francia analizó el avance de la crisis migratoria y el creciente peso que tiene el tema en el debate político europeo. Mientras la extrema derecha impulsa posiciones cada vez más duras contra los inmigrantes, también crecen las voces que defienden el derecho de asilo y la protección de quienes llegan a Europa huyendo de conflictos y crisis.
Francia describió una sociedad dividida frente a la inmigración y advirtió sobre el avance de los discursos más radicales. También señaló las diferencias entre quienes reclaman mayores controles y quienes sostienen una perspectiva vinculada al derecho humanitario, el asilo y la protección de las personas que llegan al continente.
La extrema derecha endurece su discurso sobre la inmigración
Juan Luis Francia describió el escenario como una sociedad partida frente a la inmigración: “En Francia en particular, están claramente divididas las aguas”.
Según desarrolló, la extrema derecha convirtió el fenómeno migratorio en una bandera política. “Por un lado, tenés la extrema derecha, que hace de esto una bandera, diciendo que los inmigrantes vienen a disfrutar de nuestros servicios sociales, prácticamente los describen como parásitos”, explicó.
El discurso más radical no se limita a Francia. En este sentido, señaló el caso de Alemania y una propuesta denominada remigración: “Incluso hay propuestas más extremas, por ejemplo en Alemania, lo que se llama la remigración, es una propuesta de alianza por Alemania, la extrema derecha, apoyada por Elon Musk, que propone, por ejemplo, que los hijos nacidos en Alemania, hijos de, por ejemplo, Camerúnes o de algún país de Mali, etcétera, sean enviados a los países de origen de sus ancestros”.
Francia debate entre control migratorio y derecho de asilo
Para el periodista, Francia también avanza en una dirección similar, aunque con matices. “Estamos hablando de posiciones muy extremas, y en Francia eso va más o menos por el mismo camino, no hablan abiertamente de remigración, pero sí hablan de, les seduce mucho Trump y sus políticas, digamos, de expulsiones masivas”, planteó.
La postura de la extrema derecha, sin embargo, no representa necesariamente al conjunto de la sociedad francesa. “Obviamente la extrema derecha, digamos, es la que tiene este discurso más virulento”, afirmó.
En el resto de la sociedad, según su análisis, existe una discusión entre quienes reclaman mayores controles y quienes defienden una perspectiva humanitaria: “Suelen dividirse entre lo que es que no se pueda abrir las puertas sin control a los inmigrantes, o posiciones que son más vinculadas al derecho humanitario, de asilo y de protección”.
Francia remarcó además que una parte de los inmigrantes no abandona sus países por elección, sino por necesidad: “A las personas que realmente vienen no por una cuestión, en muchos casos de voluntad, sino de necesidad y de huir de situaciones de conflicto o de graves crisis en sus países de origen”.
La estrategia de China para esquivar los aranceles y avanzar en Europa y América Latina
Narcotráfico: la amenaza que une a Estados Unidos y Colombia sigue sin una solución
El acuerdo Mercosur-UE genera una fuerte división en Europa: quiénes ganan y quiénes se oponen
Crisis migratoria en Ceuta: 1.500 menores permanecen en la ciudad y reclaman asistencia