
El periodista colombiano Juan Luis Taborda relató a Radio Sudamericana la situación que atraviesa Manizales tras el sismo. Contó cómo viven los damnificados, las tareas de rescate y evaluación de edificios, y describió el impacto del terremoto que duró un minuto y 37 segundos.
El terremoto que sacudió a Colombia provocó una fuerte devastación en distintas zonas del país y dejó, hasta el momento, 111 personas fallecidas, según relató a Radio Sudamericana el periodista colombiano Juan Luis Taborda desde la ciudad de Manizales, una de las localidades más afectadas.
Taborda explicó que el impacto se concentró especialmente en el Eje Cafetero, una región integrada por los departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío. En Manizales, detalló, 17 edificios colapsaron por completo, otros 19 resultaron afectados y 553 viviendas unifamiliares sufrieron daños. También fueron afectadas 65 instituciones educativas.
"En toda Colombia estamos viviendo una jornada de mucha angustia, mucha incertidumbre", señaló el periodista, quien describió el escenario que se vive en Manizales luego del sismo.
La ciudad, de unos 450.000 habitantes y ubicada a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar, comenzó a recibir a familias que no pueden regresar a sus viviendas debido a las evaluaciones que realizan los organismos de emergencia.
Tres coliseos deportivos fueron habilitados como centros de alojamiento para los damnificados. Allí se les brinda alimentación, colchones y cobijas mientras se determina qué edificios presentan condiciones seguras para ser habitados nuevamente.
"Todas las familias que sientan que no tienen dónde dormir los van a recibir en estos escenarios deportivos", explicó Taborda. Las autoridades prevén continuar durante toda la semana con las inspecciones de las edificaciones que presentan grietas o daños estructurales.
Cinco fallecidos en Caldas
De acuerdo con el periodista, de los 111 fallecidos registrados en Colombia, cinco corresponden al departamento de Caldas y cuatro de esas víctimas se encuentran en Manizales.
Entre los casos mencionados se encuentra el de una joven estudiante que murió luego de que una pared le cayera encima. Otra joven que se encontraba en un departamento se arrojó desde un segundo piso durante la emergencia y falleció como consecuencia de la caída.
Taborda destacó que, pese a la magnitud de los daños materiales, la cantidad de víctimas fatales en la región fue menor a la que inicialmente se podía esperar por la intensidad del movimiento.
"Era para una tragedia de miles de muertos, porque los destrozos son muchos", relató al reproducir las palabras del gobernador de Caldas.
El periodista consideró que la preparación de la población y los simulacros que se realizan periódicamente en Colombia fueron determinantes para evitar una tragedia mayor.
"Fueron un minuto y 37 segundos, una eternidad"
Taborda contó que se encontraba en la redacción del diario La Patria cuando ocurrió el terremoto. Había llegado temprano, después de conducir un noticiero radial, y esperaba a sus compañeros para comenzar la jornada.
El movimiento comenzó a las 7:34 de la mañana y se extendió durante aproximadamente un minuto y 37 segundos.
"Eso es una eternidad. Cuando se está moviendo todo, uno siente que ya se va a caer", relató.
El periodista describió especialmente el sonido producido durante el terremoto. "Lo que más angustia es cómo ruge la tierra", sostuvo, al explicar que el movimiento estuvo acompañado por sonidos provenientes de las estructuras y del propio terreno.
En la redacción, los trabajadores evacuaron el edificio y se dirigieron hacia una zona previamente establecida como segura. Desde allí observaron cómo algunas paredes y construcciones cercanas comenzaban a colapsar.
Los "puntos de vida", una práctica incorporada en Colombia
Taborda explicó que en Colombia la preparación ante terremotos forma parte de la educación desde edades tempranas. Cada año se realiza un simulacro nacional de evacuación en instituciones educativas, empresas y organismos públicos.
En los edificios existen además los denominados "puntos de vida", lugares previamente identificados donde las personas deben ubicarse durante un sismo.
"Uno desde muy pequeño aprende a detectarlos", señaló.
Entre las recomendaciones mencionó ubicarse cerca de columnas resistentes, evitar permanecer debajo de paredes altas y utilizar los marcos de las puertas cuando corresponda. También explicó que puede ser conveniente situarse junto a muebles resistentes, de manera que estos puedan generar un espacio de protección en caso de derrumbe.
Preocupación por las zonas más vulnerables
Mientras Manizales cuenta con recursos y una estructura urbana preparada para afrontar una emergencia de estas características, Taborda advirtió que otras regiones del país enfrentan una situación mucho más compleja.
Uno de los casos mencionados fue Quibdó, en el departamento del Chocó, donde se registraron daños en la planta de tratamiento de agua y existen dificultades para el ingreso de ayuda.
La región presenta además altas temperaturas y dificultades de infraestructura, a lo que se suman problemas vinculados con la presencia de grupos armados en algunas zonas.
"Son zonas muy marginales que lamentablemente la naturaleza hoy les está golpeando de frente", señaló.
Colombia no puede predecir nuevos terremotos
El periodista explicó que Colombia cuenta con estaciones de monitoreo vinculadas principalmente a la actividad volcánica, pero aclaró que no existe tecnología que permita anticipar un terremoto.
El país tiene un sistema de preparación basado en la prevención, los simulacros y la capacitación de la población para actuar durante un movimiento sísmico.
En ese sentido, destacó que los organismos de emergencia comenzaron rápidamente las tareas de asistencia y evaluación de daños.
Manizales decretó el toque de queda
Durante la entrevista, Taborda recibió información de último momento sobre una nueva medida adoptada por la Alcaldía de Manizales: el establecimiento de un toque de queda desde las 22 hasta las 5.
La decisión estuvo vinculada, entre otros motivos, con la necesidad de facilitar el desplazamiento de los equipos de emergencia.
El periodista explicó que numerosas personas salieron a las calles para observar los daños y grabar videos, generando congestión en sectores donde debían circular vehículos de la Policía, Cruz Roja, Defensa Civil y otros organismos de socorro.
"Eso impide la rápida movilización de los vehículos de emergencia", cuestionó.
Taborda remarcó que, en medio de una emergencia, la prioridad debe ser facilitar el trabajo de quienes están asistiendo a las personas afectadas y evitar desplazamientos innecesarios hacia las zonas dañadas.
Antes de finalizar la comunicación con Radio Sudamericana, el periodista dejó una reflexión vinculada al impacto humano de la tragedia: "Si tiene un familiar al que hace rato no llama, llámelo. Dígale que lo quiere".