
El salto de la morosidad en los créditos gana cada vez más relevancia en las oficinas de la City y los despachos oficiales. Aunque el pago de los aguinaldos ayudó el mes pasado a que los atrasos de los clientes dejen de profundizarse la atención está puesta en cómo se puede…
El salto de la morosidad en los créditos gana cada vez más relevancia en las oficinas de la City y los despachos oficiales. Aunque el pago de los aguinaldos ayudó el mes pasado a que los atrasos de los clientes dejen de profundizarse la atención está puesta en cómo se puede solucionar el tema en forma sistémica de manera de abrir una nueva ventana para el repunte del crédito.En los bancos advierten que gracias a los programas de refinanciación de las deudas que se pusieron en marcha desde principios de año la mora comienza a normalizarse. Pero algunas entidades hablan de un "efecto de arrastre" en el cálculo que complica sus balances y distorsiona los números reales de la problemática. Y en este punto apuntan a las billeteras virtuales: proveedores de créditos en los que las tasas superan ampliamente los tres dígitos.En la otra vereda otros bancos eligen no pegarle a las billeteras y advertir que los ratios de morosidad subieron por un menor poder de compra en los hogares y el incremento exagerado de las tasas en la última parte de 2025.En una de las esquinas del ring se ubican las entidades que apuntan contra el denominado "efecto arrastre". Se trata de una exigencia regulatoria nacida en la Comunicación "A" 5998 de 2016 del BCRA que obliga a un banco a recategorizar a un deudor cuando este presenta atrasos significativos con otros acreedores del sistema que representen el 40% o más de su deuda total en la Central de Deudores (CENDEU). En la práctica si un cliente paga religiosamente la cuota de su préstamo bancario pero incurre en mora con un tercero la entidad original debe reclasificarlo obligatoriamente en la peor categoría. En los bancos que impulsan el reclamo aseguran que entre el 50% y el 60% de la irregularidad que reportan no es propia y que el ratio informado al BCRA (cercano al 65% o 7%) podría ser entre dos y tres puntos porcentuales menor si se aislara esta regla.El foco de malestar de estos banqueros apunta directamente al ecosistema no bancario. Según detallan la mayor parte de las deudas que contaminan a sus clientes proviene de billeteras virtuales cadenas de retail que financian electrodomésticos y financieras de consumo que cobran un Costo Financiero Total (CFT) desmedido. Mientras la mora en la banca privada trepa al 142% en préstamos a familias en el universo fintech escala al 343%. Una fuente del sector financiero aseguró que con costos financieros que superan el 400% la capacidad de pago de sus clientes que cumplen al día con la entidad pero que también poseen deudas con billeteras virtuales queda virtualmente comprometida. Y por eso asegura estar en mesas de diálogo con el BCRA para que por un lado revise la "fórmula" con la que actualmente se computa la mora; mientras que apunte a regular mejor la forma en la que las fintech prestan. Este diagnóstico no es unánime dentro del sector bancario. "No vemos que ese mecanismo esté explicando el aumento de la mora bancaria. Cuando analizamos nuestra cartera con y sin el efecto del arrastre la mora aumentó significativamente en ambos casos. El impacto específico del arrastre es marginal frente al deterioro que efectivamente estamos observando en las carteras" dijeron en otra entidad privada. Al mismo tiempo señalaron en la misma entidad: "No creemos que las fintech estén ‘generando’ o ‘inflando’ la mora de los bancos. Hay un mecanismo regulatorio de arrastre que cumplimos pero el aumento de la mora que estamos viendo responde fundamentalmente al comportamiento de las propias carteras". En este punto señalaron el notable deterioro del poder de compra del salario y en los segmentos más jóvenes el impacto negativo que generan las apuestas virtuales como un impulsor de la necesidad de "dinero rápido". "El endeudamiento y el corte en la capacidad de pago afecta a todos los bancos pero no miramos donde se origina sino la voluntad y capacidad de pago para poder diseñar planes de refinanciamiento que sean alcanzables" apuntaron en otra entidad privada.