
El Xeneize venció 3-1 a Recoleta en la ida de octavos de final de la Copa Sudamericana.
Rodolfo Arruabarrena valoró la actuación de Boca en el triunfo por 3-1 ante Recoleta de Paraguay por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana, aunque advirtió que el equipo pudo haber conseguido una diferencia todavía mayor. “No se pudo lograr”, lamentó el entrenador, que también marcó algunos aspectos a corregir de cara a la revancha.
El Xeneize consiguió su victoria más amplia desde el inicio del segundo ciclo de Arruabarrena al frente del club y quedó bien posicionado para definir la serie el próximo martes 18 de agosto, desde las 19, en el estadio Defensores del Chaco.
Más allá del resultado, el técnico hizo foco en el comienzo del partido y reconoció que sus dirigidos estuvieron “muy acelerados”. Según explicó, el “fervor de la gente” influyó en ese arranque, especialmente porque se trataba de un encuentro que “estaba complicado”.
Boca incluso comenzó en desventaja, aunque Arruabarrena rescató la reacción de sus futbolistas y consideró que el tanto recibido tuvo una cuota de fortuna. “Hubo algunos errores individuales, pero estoy conforme”, sostuvo.
El entrenador también explicó una de las características que pretende imprimirle al equipo. La búsqueda de “generar diferentes opciones de gol” puede dejar espacios en el retroceso y exponer al conjunto a los contraataques, un riesgo que, según admitió, está dispuesto a asumir.
La expulsión de un jugador de Recoleta modificó el desarrollo del encuentro. Boca consiguió “tener un poco más de control” a partir de esa situación, mientras que durante el entretiempo el técnico había pedido “paciencia” para encontrar los espacios necesarios.
El conjunto paraguayo terminó con nueve futbolistas y el Xeneize aprovechó la superioridad numérica para dar vuelta el resultado y ampliar la ventaja. Arruabarrena también reconoció la cuota de “suerte” que tuvo el equipo para remontar en los primeros minutos del complemento.
El Vasco también hizo referencia a la seguidilla de partidos que afronta Boca y al cansancio acumulado, un factor que genera un desgaste “que se siente”.
En ese contexto, explicó que pretende que los hinchas “se identifiquen con el equipo” y reconoció que es “muy exigente” con sus dirigidos. Incluso admitió que en algunas ocasiones aparece su “alma de defensor”, en referencia a su pasado como lateral izquierdo.
Arruabarrena consideró que Boca deberá “acostumbrarse a ganar”, especialmente porque tanto en el campeonato local como en la Sudamericana entiende que “los equipos que son regulares tarde o temprano sacan la diferencia”.
Por otro lado, el entrenador destacó algunas actuaciones individuales. Definió a Leandro Lozano como un jugador “todoterreno” y resaltó la capacidad de Sebastián Villa para “hacer la diferencia” por las bandas.
Además, elogió el “olfato y la intuición” de Santiago Ascacibar y se refirió a la situación de algunos futbolistas que no están disponibles.
Sobre Adam Bareiro, explicó que “está en un proceso lento de recuperación”, mientras que confirmó que Enner Valencia “se hizo algunos estudios y está bien”.
Por último, habló de Miguel Merentiel, quien todavía no consigue convertir con regularidad, y le pidió tranquilidad: “No está en racha, nada más. En el partido hizo de todo y no tiene que desesperarse”.