
Remontó un resultado jugando bien y pudo haber ganado por goleada. Cuestiones a atender: el retroceso y el nivel de los defensores.
Remontó un resultado jugando bien y pudo haber ganado por goleada. Cuestiones a atender: el retroceso y el nivel de los defensores.
Este Boca mete miedo. Sin dudas, mete miedo. Es el equipo de los volantes pero también de los delanteros. Es cierto que la diferencia es corta: podía haber sido de 6 o 7 a 1 y terminó en apenas tres. Pero a mí no me preocupa que el 9 no haga goles si este equipo sigue jugando así. Algún día la van a meter. Merentiel, o cuando vuelva a Bareiro, o Giménez cuando salga del indulto que está atravesando. Es un equipo que mete miedo más allá del rival flojísimo de ayer. Porque en definitiva, sea como fuera el adversario, hay que aplastarlo como lo aplastó Boca ayer, eh. No cualquiera.
La contundente opinión de Davo Xeneize sobre Arruabarrena
Cuando hablo del equipo de los volantes, es porque Ascacíbar está en un nivel como para terminar en el Manchester City o el Liverpool. Si tuviera tres años menos, no tengo dudas de que terminaría allá. Y Delgado va en ese camino. Tener volantes que lleguen al área como lo hacen ellos, que jueguen y marquen como ellos, y que encima hagan goles, no se consiguen en todos lados. Contra Recoleta, los dos primeros goles fueron de ellos dos.
Una cuestión adicional para sumar a lo bueno es que remontó un partido y lo hizo jugando bien. Lo único que tiene que ajustar es el retroceso y tal vez el nivel individual de los defensores, que está bajo más allá de cómo queda parado, de los desajustes. Y no precisamente en el gol, sino en jugadas posteriores que generaron mano a mano con el arquero. Así como pudo haber ganado por goleada, un equipo de jerarquía también le pudo haber ganado 2 o 3 a 1.
El festejo de Leonel Flores y Miguel Merentiel ante Recoleta
Dicho esto, y sin desmerecer todo lo bueno que hizo Boca, quiero destacar que en 50 años de ver fútbol, nunca me tocó presenciar que un equipo sacara las dos veces del medio, al inicio de cada tiempo, y que nadie se diera cuenta. Ni el Var, ni el árbitro ni los propios jugadores de Recoleta. No es amateur: es recontra amateur lo del equipo paraguayo. Eso fue una vergüenza, pero está claro que el triunfo de Boca está más allá de esa situación.
Flores, en modo Tevez: festejo del "Apache" y un gol que despertó el recuerdo
Aplaudan, aplaudan, no dejen de aplaudir
Arruabarrena metió mano y le cambió la cara a Boca
La tremenda racha de Russo en Tigre que llega a su fin
Paredes y el "cambio de mentalidad" de Boca con Arruabarrena