
En un mercado internacional ya saturado de volatilidad los precios de los granos volvieron a dispararse como consecuencia de nuevos ataques ucranianos a puertos rusos sobre el Mar Negro y por un informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA por sus siglas en…
En un mercado internacional ya saturado de volatilidad los precios de los granos volvieron a dispararse como consecuencia de nuevos ataques ucranianos a puertos rusos sobre el Mar Negro y por un informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA por sus siglas en inglés) que aportó datos alcistas para los commodities.El gran salto en el mercado de Chicago lo dieron los cereales: el trigo escaló 35% (US$ 817) hasta los US$ 23982 la tonelada y el maíz ganó 463% (US$ 797) para cerrar a US$ 17991 la tonelada.La plaza local replicó las subas pero en menor medida: el disponible del primero cotizaba casi sin cambios a US$ 220 la tonelada mientras que el contrato a cosecha subía US$ 4 hasta los US$ 222. En el grano amarillo las mejoras fueron leves con el contrato de septiembre subiendo US$ 16 a US$ 190 y con el disponible negociándose en torno a los US$ 180.En el caso del trigo los nuevos ataques ucranianos a terminales portuarias rusas en el Mar Negro fue la principal razón que impulsó el precio del grano.En las últimas horas se conoció que varios drones impactaron en el puerto de Novorossiysk el más importante en la zona lo que llevó a la paralización de las actividades en plena cosecha y campaña exportadora de Rusia.Por el lado del maíz si bien el conflicto bélico en Europa tuvo su impacto fue el informe de oferta y demanda mundial de granos del USDA (WASDE) el que provocó la fuerte suba.“El informe tuvo una injerencia alcista por mayores exportaciones de Estados Unidos que dejan un stock-consumo ajustado en dicho país en un contexto donde además la Unión Europea viene perdiendo potencial productivo por las altas temperaturas” comentó a Clarín Rural la analista de mercados y asesora financiera Mariela Brandolin.En la misma sintonía el gerente de research en MaxAgro y profesor de la Universidad Austral Dante Romano explicó que “el reporte del terminó siendo muy alcista en maíz porque bajaron rindes más de lo que el mercado esperaba y subieron exportaciones. En parte fue compensado por más área pero lo importante es que los stocks bajaron”.De hecho el USDA redujo las existencias finales de Estados Unidos de 5131 a 4940 millones de toneladas frente a los 5078 millones de toneladas calculados por los privados lo cual motivó las subas.Otro commodity que dio la nota fue la harina de soja - el principal producto de exportación agroindustrial - que tuvo un salto de US$ 838 hasta los US$ 3428 la tonelada.En este caso no hay un fundamento determinado ya que según Romano “es un mercado en el que hay menos información y que está operando con mucha volatilidad”.“Esta semana vimos negocios de exportación de EE.UU. en un momento donde muchas plantas están paradas por mantenimiento. Pero el día previo habíamos tenido una baja importante” agregó.Pero por otro lado el especialista consideró que en este sentido es importante seguir de cerca que “este año podría finalmente empezar a correr la restricción para importar productos agropecuarios de áreas con deforestación de la UE la famosa EUDR.”.“En los últimos dos años la entrada en vigencia se postergó pero en la segunda parte del año los compradores activaron negocios tratando de hacerse de stocks para evitar problemas en la cadena de suministros. Esto podría pasar este año pero es un poco temprano” concluyó.Por último el poroto subió US$ 552 hasta los US$ 42816 la tonelada principalmente impulsado por la caída en los rindes en Estados Unidos estimados en el reporte del USDA y la continuidad de la compras chinas.