
El contador analizó en Radio Sudamericana el 2,1% de inflación reportado en julio y advirtió sobre la brecha entre los índices oficiales, el deterioro de los salarios y la falta de reactivación en la microeconomía.
Jueves 13 de Agosto de 2026 - Actualizada a las: 19:18hs. del 13-08-2026
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer el índice de precios al consumidor (IPC) correspondiente al mes de julio, el cual registró una variación mensual del 2,1%, acumulando un 19,3% en lo que va del año y una medición interanual del 33,8%. Tras la difusión de las cifras oficiales, el contador Rubén Kriskovich visitó los estudios de Radio Sudamericana para ofrecer una lectura sobre el escenario económico actual.
A pesar de la desaceleración del índice general, Kriskovich remarcó que la percepción cotidiana en la calle dista de reflejar un alivio real para el bolsillo de la gente. "Cualquier número de inflación es malo. Es baja, pero la verdad que hay otra sensación: los alquileres crecen a otro ritmo, la energía, como todos los servicios que algunos ni siquiera están en la canasta, internet, telefonía móvil, entre otros. Y esos son factores de gastos más que importantes, como también la cuota del colegio de los chicos", señaló.
El dilema del costo social y la economía real
Si bien reconoció los avances del Ejecutivo en contener la escalada de precios, el especialista puso foco en las secuelas que este proceso está dejando en el consumo y la actividad productiva.
"2,1% no es un número malo, pero tampoco un número bueno, más aún teniendo presente que el objetivo de este gobierno es pelearle a la inflación. Es evidente que la domó, pero el costo que está pasando sigue siendo muy alto", afirmó Kriskovich. Además, anticipó dificultades para perforar ese piso: "Seguirá costando bajar el escalón del 2% sobre todo porque el dólar sigue intervenido y el dólar a nivel mundial sigue débil, lo que trae la suba de precios; sumale la inflación importada a la propia. Seguimos siendo un país caro: lo ves cuando viajás al exterior y te das cuenta que comer afuera es más barato que comer en Corrientes".
Para el contador, el nudo del problema radica en el atraso de los ingresos frente a los gastos fijos y en las dificultades para insertarse en el mercado formal.
"El tema es que el ingreso disponible no mejora. Ves este número de inflación, pero los sueldos suben en 1,5% y otra vez se ve deteriorado el ingreso disponible. Basta con mirar la mora de los bancos: ya cuando ves que se deterioró del 10 al 14%, el tema es que mirás una muestra, porque el 50% de la población ni siquiera puede acceder a un crédito bancario y eso deteriora la cartera de los bancos", explicó.
Macroeconomía vs. Microeconomía
Durante la entrevista, Kriskovich también cuestionó el relato oficial respecto al ordenamiento de las cuentas públicas y el impacto real en la vida diaria de los ciudadanos y las PYMES.
"Nunca creí en la macroeconomía, que es la sumatoria de las grandes economías, son promedios. Que este gobierno se declare ultraliberal y diga que la macro está ordenada tendría que ver con que la microeconomía esté ordenada, y eso no pasa. La macro no está ordenada: hay mucho riesgo político autoprovocado y el país no crece", enfatizó.
En ese sentido, agregó que la reactivación solo llegará cuando se genere empleo de calidad: "Eso pasa cuando hay empleo y la gente gasta, pero la gente no tiene trabajo y no puede insertarse en el mundo laboral; hay mucho autoempleo y mucho empleo mal remunerado".
Las medidas necesarias para el corto plazo
Finalmente, de cara a los próximos meses, el profesional planteó una serie de medidas urgentes que el Gobierno debería implementar para reactivar el crédito, aliviar la carga impositiva y estimular la contratación en el sector privado.
"Para el mes que viene espero que el gobierno haga algo para el tema salario y créditos. Vía paritarias los salarios no se van a recuperar; la única herramienta que tiene es el crédito, la plata de ANSES debe entrar a jugar para bajar la mora y mover la economía un poco", sostuvo.
Por último, remarcó la necesidad de reformas tributarias y laborales profundas: "Tienen que bajar los impuestos, como el impuesto al cheque e Ingresos Brutos. Le tienen que sacar el pie de encima a las empresas para nivelar y que contraten gente: le das el 1,2% a las empresas y crecen, el costo laboral es gigante", concluyó.