
El uruguayo, quien fue vendido desde el Xeneize al Houston Dynamo, habló sobre su último tiempo en el club azul y oro: "Ya no me iban a tener en cuenta".
El uruguayo, quien fue vendido desde el Xeneize al Houston Dynamo, habló sobre su último tiempo en el club azul y oro: "Ya no me iban a tener en cuenta".
Marcelo Saracchi, de Boca al Houston Dynamo.
De un último tiempo tenso en Boca a ser vendido al Houston Dynamo de la MLS, la liga en la que compite Lionel Messi y un destino en donde aspira a encontrar la "tranquilidad" que no posee un fútbol argentino que te lleva "mentalmente demasiado", Marcelo Saracchi ya disfruta del calor veraniego de los Estados Unidos. Concede una charla en musculosa y sonriente, a la espera de su debut en el equipo del Oeste yanqui. A más de 8.000 kilómetros del Xeneize, donde llegó incluso a ponerse la cinta de capitán pero del que se fue tras ser apartado del plantel profesional a mediados del año pasado y luego de jugar a préstamo en el Celtic de Escocia la última temporada.
En épocas en donde se debate la idea de separar a jugadores que tienen contrato pero que no serán tenidos en cuenta por el cuerpo técnico o a los que la propia dirigencia, por diversas circunstancias, opta por buscarle una salida, el lateral uruguayo le dejó en claro a Olé que a él no le servía decir "estoy en Boca" si se encontraba "entrenando apartado o con un preparador físico".
Por eso se expresó sobre este último tiempo agitado en el Xeneize, al que llegó a mediados del 2023 con ruido por haber integrado el plantel campeón de la Libertadores 2018 con River (disputó como titular la fase de grupos hasta ser vendido al Leipzig) y por haber estado en los festejos en Madrid con sus ex compañeros, un hecho que, como dejó en claro desde su primer día en Boca -y con el que ni llegó a ser reiterativo-, en ningún momento le hizo dudar en su elección por vestir la camiseta azul y oro.
De una venta que le alegra porque "le sirve a ambas partes" a sus últimos días en Boca post préstamo en el Celtic, en donde no conversó con Rodolfo el Vasco Arruabarrena; pasando por el sueño de jugar contra Messi, sus convocatorias en Uruguay en el ciclo de Marcelo Bielsa y a su opinión sobre la idea de regresar en algún momento al fútbol argentino, el futbolista de 28 años abordó múltiples temas en esta nota previa a su posible debut en la liga estadounidense (el 15 de agosto vs. Los Angeles Galaxy).
La entrevista de Marcelo Saracchi con Olé: Boca, MLS, Uruguay y más
-¿Cómo afrontás este nuevo desafío en la MLS y qué balance hacés de esta última temporada en el Celtic de Escocia?
El desafío es el de siempre: competir y tratar siempre de salir campeón. Yo creo que eso es lo que me mantiene viajando de un lado para otro. Uno siempre espera dar el máximo y levantar los trofeos a fin de año que es lo más lindo que hay en el fútbol. La última experiencia en Celtic la verdad que fue increíble, cómo se ganó la liga también a lo último, esperando eso, competir al máximo y llegar ahí arriba.
-Si bien en esta temporada solo se daría en una hipotética final de la MLS, ¿te imaginás enfrentándote a Lionel Messi eventualmente?
-Sí, nunca tuve la oportunidad de cruzarme con él. Sería algo soñado. Es el jugador con el que yo me inicié mirando fútbol en el Barcelona, cuando era niño. Creo que sería algo soñado pero, como decís, ahora solo sería en una hipotética final, así que no hay que adelantar pasos. Pero sería algo increíble.
-En relación a tu paso por Boca, ¿cómo fueron esos meses el año pasado, antes de irte al Celtic de Escocia, en los que estuviste apartado?
-Es un poco el fuego que uno busca internamente. Si uno se ve que no está compitiendo, uno quiere jugar, esa es la realidad. No me interesaba mucho el decir 'estoy en Boca': ¿de qué me sirve decir 'estoy en Boca' si estoy entrenando apartado o con un preparador físico? Yo tengo una personalidad que no puedo estar dos o tres semanas entrenando solo, la cabeza me empieza a comer. Entiendo a las partes también, entiendo cuando no se llega a los objetivos, que hay que tomar decisiones fuertes. Y eso lo comprendo. Y cuando no se dan los objetivos también, de parte de la dirigencia buscan soluciones y yo también quiero buscar una solución también viable para mí y para el club. Quizás están buscando otro jugador en mi posición y es totalmente aceptable por parte del club. Por suerte se da la salida al Celtic a préstamo, donde me pude mostrar y jugar, y ahora se da también la venta a Houston que le sirve a ambas partes también. Porque ya no me iban a tener en cuenta y yo venía de jugar una temporada en el Celtic.
El lateral izquierdo hizo trabajos de reacondicionamiento físico
-En este regreso después del préstamo, antes de que se concrete tu venta al Houston Dynamo, ¿pudiste hablar con el Vasco Arruabarrena?
No. En su momento, el comunicado que se da antes de irme a Celtic fue pura y exclusivamente de la dirigencia. Y ahora cuando volví también fue pura y exclusivamente de la dirigencia. No tuvo nada que ver, creo yo, el entrenador, porque si fuese algo del entrenador me hubiese llamado a mí, cosa que nunca pasó. A mí los comunicados que me dieron me los dieron siempre de parte de la dirigencia.
-En esa salida en búsqueda de rodaje lógicamente también pesaba el deseo de poder integrar la lista de Uruguay para el Mundial 2026. De hecho, fuiste convocado en reiteradas oportunidades por Marcelo Bielsa. ¿Qué sentiste cuando no pudiste meterte entre los 26 y cómo fue toda esta experiencia con Bielsa?
-Cuando yo voy a la selección Mayor por primera vez fue a los 19. Y después estuve un tiempo largo sin ir. Cuando volví fue cuando estuve en Boca. Y fue como que me despertaron cosas otra vez que yo no las esperaba la verdad, porque no esperaba volver a la selección. Y me toca volver y empezás a sentir eso increíble que es jugar con la selección, representar a tu país otra vez después de tanto tiempo y entonces, sí, eso me lleva por ahí también un poco a ir al Celtic a jugar, esperando rendir e ir al Mundial, porque no estaba jugando en Boca en ese momento. Y después me pasa también un poco en el Celtic que empezamos con la rotación, con el otro lateral. Cuando me escribe Marcelo (Bielsa) para avisarme que no iba a integrar la lista final también fue un poco de razón de él porque yo no era, de los laterales, el que más minutos tenía, así que totalmente comprensivo de mi parte lo que él me dijo. Pero fue una experiencia increíble, formar parte del proceso y estar con estos jugadores de, también, mucha calidad.
-¿Aspirás con volver a la selección de Uruguay o a tener tu chance en el Mundial 2030?
-Uno siempre aspira. A uno lo lleva a eso siempre la competencia, el tener ese fuego adentro de ser jugador de fútbol te lleva eso de estar ahí siempre. Y me encantaría volver obviamente. Uno hasta que tenga eso adentro va a querer estar ahí, porque me ha pasado de estar y es algo increíble, el que le toca estar ahí siempre quiere estar. Uno siempre va a luchar y a trabajar para volver a la selección.
-Hablando de vueltas, ¿volverías a jugar en el fútbol argentino, o incluso en el uruguayo?
-Hoy en día por ahí no me veo volviendo al fútbol argentino porque es un fútbol que te lleva mentalmente demasiado. Tenés que estar muy preparado. Y hoy por ahí yo opto por otra cosa. Más lo familiar, la tranquilidad, que creo que acá lo vamos a conseguir. Uno siendo uruguayo siempre planea con volver a su país o cerrar la carrera en Uruguay. Pero hoy en día no lo veo cercano sinceramente.
-¿Seguís viendo a Boca, a River o el fútbol argentino en general?
-Sí, consumo mucho. Aparte el horario lo permite. El otro día vi a Boca. Miro mucho fútbol. Por ahora que estoy en el hotel quizás se hace más difícil, pero ni bien pueda y me instale bien seguiré mirando al fútbol argentino y al uruguayo también. No tengo ningún problema con ver a Boca o a River; el otro día vi el partido contra Tigre (el 1-0 al Millo). Miré a Boca contra Recoleta (3-1). Me gusta mucho mirar fútbol argentino. Y el uruguayo también, por supuesto.
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