
El hecho ocurrió en junio de 2024 en la casa de un joyero de Lomas de Zamora. La mujer estaba con él en Cataratas cuando los delincuentes entraron a su casa.
Viernes 14 de Agosto de 2026 - Actualizada a las: 15:52hs. del 14-08-2026
Una infidelidad terminó convirtiéndose en el comienzo de una historia de venganza que todavía se investiga en la Justicia. Un joyero de Lomas de Zamora le fue infiel a su pareja y, meses después, ella habría decidido vengarse de una manera extrema: según la investigación, contactó a una banda de delincuentes para que entrara a su casa y le robara la caja fuerte.
El golpe ocurrió el 22 de junio de 2024, cuando el joyero había regresado de una escapada a Cataratas del Iguazú junto a su hijo, su pareja y el hijo de ella. Mientras estaban fuera, cinco hombres llegaron hasta el edificio. Dos ingresaron y fueron identificados posteriormente como Damián Casani y Lucas Mormandi. Otros tres integrantes de la banda permanecieron afuera.
Entraron por el portón de acceso vehicular, llegaron hasta el departamento y bajaron una caja por el ascensor antes de escapar. Desde el comienzo, hubo una pregunta que llamó la atención de los investigadores: ¿cómo sabían los ladrones exactamente dónde tenían que ir y qué tenían que buscar? La respuesta apareció meses después.
La llamada que cambió la investigación
El fiscal Ignacio Torregino logró identificar a los integrantes de la banda y avanzar sobre sus movimientos.
En los teléfonos secuestrados apareció material que permitió reconstruir parte de la preparación y del festejo posterior al robo.
Uno de los videos muestra a uno de los acusados probándose la peluca que luego utilizó durante el asalto. Según la investigación, se filmó con ella antes del robo para ver cómo le quedaba.
Después del golpe, la banda salió a festejar. En distintos videos aparecen celebrando, rodeados de personas y exhibiendo una importante cantidad de dólares. Pero la pista más importante no estaba en esas imágenes.
Cuando el fiscal le informó al joyero que habían detenido a integrantes de la banda, él mismo planteó una sospecha: alguien cercano tenía que haberlos entregado.
Meses después, el fiscal lo citó a una reunión privada y le contó el dato que faltaba. Los investigadores habían encontrado una llamada realizada aproximadamente seis meses antes del robo entre su pareja y uno de los delincuentes. La comunicación había durado 40 minutos y la mujer era María Cecilia Furno, su pareja.
La sospecha contra Furno tenía, en principio, un obstáculo evidente. El día del robo, ella estaba junto al joyero en Cataratas.
Es decir, mientras la banda entraba a la casa y se llevaba la caja fuerte, la mujer que presuntamente había entregado la información estaba junto a la víctima, lejos de Lomas de Zamora.
Pero para los investigadores esa circunstancia no la desvinculaba del hecho. Por el contrario, podía haber sido parte de la planificación.
La hipótesis que sostiene la causa es que Furno había contratado a la banda para vengarse de su pareja después de descubrir que él le había sido infiel meses antes.
La mujer habría tenido acceso a información clave sobre la casa, los movimientos del joyero y el lugar donde estaba la caja fuerte. Con esos datos, los delincuentes pudieron concretar el robo mientras la pareja estaba de viaje.
La Justicia investiga ahora el rol que tuvo cada integrante de la banda y busca determinar cómo se organizó el golpe. Casani y Mormandi permanecen detenidos, al igual que Furno, mientras la causa continúa avanzando.