
En comunicación con Radio Sudamericana, Alberto Peto Baliña, ganador de la pesca de surubí en 2013 e integrante de la Barra Pesquera del Club Huracán de Goya, habló sobre la rápida inscripción para la edición 50 de la Fiesta Nacional del Surubí. El cupo se completó en pocas horas y varios pescadores habituales quedaron afuera.
Viernes 14 de Agosto de 2026 - Actualizada a las: 19:14hs. del 14-08-2026
La inscripción para la edición número 50 de la Fiesta Nacional del Surubí generó una fuerte respuesta entre los pescadores. Tras algunos inconvenientes iniciales con el sistema, el cupo disponible se completó en pocas horas, dejando a muchos participantes que concurren desde hace años sin posibilidad de anotarse.
En comunicación con Radio Sudamericana, Alberto Peto Baliña, ganador de la pesca de surubí en 2013 e integrante de la Barra Pesquera del Club Huracán de Goya, reconoció que la situación genera cierta frustración, aunque consideró que el crecimiento de la fiesta obliga a buscar nuevas alternativas.
“Esta fiesta no tiene techo, cada vez crece más”, sostuvo Baliña al referirse a la convocatoria que tiene el evento.
“Esta fiesta del surubí nunca se suspende por cuestiones económicas. Tiene un límite por la zona, hay cuestiones que se están trabajando, pero no hay un tope, no se puede trabajar con un número fijo. El cupo es para 1.500 lanchas, pero se puede trabajar con 1.600, 1.700 lanchas”, explicó.
La rapidez con la que se agotaron los lugares sorprendió incluso a quienes ya esperaban una gran demanda por tratarse de la edición número 50. “Nosotros sabíamos que iba a pasar esto, es la número 50, hay mucho interés”, afirmó.
Baliña recordó que hace algunos años el sistema de inscripción era diferente y los pescadores debían acercarse personalmente a Goya pocos días antes del evento. Con el tiempo, se incorporó el sistema digital y también surgieron nuevas modalidades de pago.
“Faltan ocho meses y ya no hay posibilidades de inscripción. Está todo a prueba y error. Hace tres años atrás, los que se inscribían tenían que venir e inscribirse una semana antes o 15 días antes. Hace tres o cuatro años empezaron a implementar el sistema digital para agilizar”, relató.
Pescadores habituales quedaron afuera
La rápida ocupación del cupo generó malestar entre algunos equipos que participan desde hace años y que esta vez no pudieron completar la inscripción.
“Capaz que más adelante vamos a tener que entender eso. Es frustrante que tu compañero de barra no se pueda anotar, es triste. Pero va a empezar a pasar esto. Nosotros estamos felices de que pudimos anotarnos juntos, lo tomamos así, como una suerte”, expresó.
En ese sentido, explicó que quienes no pudieron inscribirse deberán esperar para conocer si existe alguna posibilidad de ampliar el número de participantes. “Los equipos que no pudieron inscribirse deben esperar al martes que viene para ver qué se puede hacer. Ver si se puede liberar algún cupo”, indicó.
“Los lugares se agotaron en cuatro horas, nadie estaba preparado para lo que pasó”, afirmó. Incluso contó que conoce pescadores que quedaron afuera pero que igualmente tienen previsto viajar a Goya para disfrutar del evento.
Descartó la reventa de inscripciones
Ante los rumores sobre una posible reventa de lugares, Baliña explicó que el actual sistema de inscripción dificulta ese tipo de maniobras.
“Hay un rumor de que hay muchas inscripciones que después se revenden. Eso no es posible ahora, sucedía antes, pero ahora tenemos un registro de pescador y uno anota la embarcación y la cantidad de pescadores. El sistema capta si uno está repetido y no te deja continuar con la inscripción”, explicó.
Además, detalló que cada embarcación debe registrar al menos dos pescadores y que la Comisión Municipal de Pesca es la encargada de habilitar las inscripciones. “No es posible el negocio de la reventa”, remarcó.
El pescador recordó que la cantidad de participantes fue creciendo de manera sostenida: “Ocho años atrás éramos mil lanchas y ahora cada vez más se piden más cupos”.
Para cerrar el pescador planteó que el desafío será encontrar alternativas sin perder las características que hacen especial a la Fiesta Nacional del Surubí.
“Estamos colapsados. Hoy me tocó a mí poder ir, pero el año que viene no sabemos si vamos a poder ir. Es la incertidumbre, pero es mejor buscar soluciones que pensar que alguien hizo algo para mal”, expresó.
Y concluyó: “Para que la fiesta siga así, no tenemos que dar un salto, sino que tenemos que seguir como estamos, con una fiscalización clara, una enchamigada de nosotros como pescadores, el folklore de juntarnos. La gente viene por eso a la fiesta”.