
¿Cuándo llegará el césped ideal? River confía en su reforma, que evolucionó, para recuperar la calidad del campo en medio de condiciones climáticas desafiantes.
¿Cuándo llegará el césped ideal? River confía en su reforma, que evolucionó, para recuperar la calidad del campo en medio de condiciones climáticas desafiantes.
River vuelve a jugar en el Monumental.
“ El cambio estructural dará beneficios a futuro. Aceptamos que las primeras fechas de local, el césped iba a estar 6 puntos. En los próximos partidos será el mismo césped híbrido, idéntico al que fue en esa época”.
Para recuperar buena parte del fútbol que hoy le falta, River necesitará de un aliado que tuvo durante todos estos años y que en algunos momentos puntuales pudo exprimir al máximo: más allá de una idea de juego que deberá aparecer, el césped del Monumental tendrá que volver a ser uno de los puntos clave para marcar la diferencia. En seis puntos o menos durante este torneo, contra Argentinos se espera que se vean los primeros avances importantes de los trabajos que marcó Stefano Di Carlo en su conferencia del martes.
Es que si bien los hinchas que llenen el estadio todavía no se encontrarán con ese campo de juego destacado por diferentes figuras del continente y la Selección Argentina, en el club intuyen que eso puede suceder más pronto que tarde: sin dar una fecha estimativa porque se realizó un proceso inédito y las condiciones del tiempo tampoco ayudaron, son optimistas para que se vaya acercando progresivamente a los 10 puntos en los tres encuentros que tendrá el equipo en 10 días (Argentinos, Vélez y la vuelta vs. Independiente Santa Fe).
La realidad es que la decisión de River fue hacer un trabajo muy parecido al del 2020, cuando se implementó este césped híbrido. Suele realizarse en primavera por cuestiones climáticas, pero como iba a llevar aproximadamente 80 días, vieron que el único parate largo que había era este por el Mundial, pese a ser en invierno: así fue como, hace ya 77 jornadas, los cancheros e ingenieros agrónomos levantaron casi un metro del terreno, dejaron todo tierra y resembraron para formar nuevamente la grama 95% - 5%.
“Tiene que ver con una reforma estructural. Es un proceso de 70/80 días que habíamos hecho en pandemia por primera vez. Definimos volver a hacerlo, volver a la base, para tener margen y beneficios para otros años. Sin 80 días ni una pandemia, aprovechamos el receso del Mundial de 50/60 días, pero no fueron todos los que necesitábamos”, explicó Di Carlo.
A diferencia de lo realizado allá por el 2020, más allá del cambio estructural y de las conexiones que se hicieron debajo del campo, esta vez se sembraron unas semillas importadas. Algo que, al ser de una calidad superior, creen que les podrá dar mayores réditos a futuro y aguantará más que las de industria nacional, que ya estaban deterioradas y arrastraban un desgaste por los trabajos por cambios de estación.
El tema es que, pese a esta gran obra que se sigue llevando a cabo, el frío, las lluvias y el poco sol que hubo en estas últimas semanas fueron factores a tener en cuenta para que todavía no se vea un campo 10 puntos. Por eso, para complementar el sistema de calefacción que hay debajo del césped, el club compró algunas máquinas de iluminación solar artificial que aceleran la fotosíntesis para poner en lugares puntuales del campo: son similares a las que se vieron en Boca, La Plata y tantos otros estadios del mundo.
En el ideal, estos trabajos tendrían que haber sido el año pasado, pero por cuestiones de tiempos era imposible. Por eso, en el club solo pudieron cambiar el ray grass (grupo de plantas gramíneas muy usado para crear césped rápido) por uno nacional: la idea es disfrutar el híbrido ahora y, en caso de que se necesite en un futuro, gestionar para conseguir el importado que se usó en el Mundial, que actualmente no se vende en Argentina.
Para recuperar buena parte del fútbol se necesitará juego... Y un buen césped.
Temas que aparecen en esta nota: