
Semana de reunionismo, donde los libertarios volvieron a sentarse en la mesa a los siempre amistosos hombres del PRO. Pero también los peronistas dejaron de jugar al ofendido y al \"quién llama primero\" para sentarse a resolver algunas cuestiones, aunque lo que trascendió fue…
Semana de reunionismo, donde los libertarios volvieron a sentarse en la mesa a los siempre amistosos hombres del PRO. Pero también los peronistas dejaron de jugar al ofendido y al \"quién llama primero\" para sentarse a resolver algunas cuestiones, aunque lo que trascendió fue que, mientras degustaban una picada, se ponían de acuerdo para sostener las PASO a como dé lugar. No está mal, después de meses de tensión, una nueva cumbre entre Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa, rodeados de gobernadores y de los jefes de bloque de ambas cámara. En la Casa Rosada no hubo quesos ni fiambre. En cambio, se sirvió polenta, acaso para acompañar el clima y la olla de época. La inflación volvió a subir, los gremios miran la reapertura de paritarias, Victoria Villarruel se mestra relajada en la peluquería porque ahora le toca bailar a Patricia Bullrich, a quien le zumbó el oído izquierdo después de la charla telefónica entre Mauricio Macri y Karina Milei. Por lo pronto, el mapa electoral empiza a tener trazos más nítidos. Inflación de nuevo al alza, encuestas que castigan a la casta, inclusive a la libertaria y un feriado largo que puso paños fríos en la política. Polenta, el Mago Sin Dientes y pases de factura La reunión entre el PRO y La Libertad Avanza para explorar un eventual acuerdo rumbo a 2027 tuvo momentos de diplomacia, gestos de convivencia y algún que otro pase de factura. Porque cuando la conversación derivó hacia los lugares que los amarillos fueron perdiendo y los libertarios ganando, la mesa dejó por un rato el tono institucional que exige toda negociación política. En un momento, alguno de los presentes recordó que el PRO también había dejado su huella en el actual Gabinete. “Bueno, ustedes lograron meter a Santilli como jefe de Gabinete”, deslizó uno. La respuesta llegó rápido, con otro dato incómodo sobre la mesa: “Y Sturzenegger también era de ustedes”. Uno de los asistentes, indignado con la mención amagó con levantarse. “Si me van a agredir, me voy”, lanzó. El otro amarillo, algo más resignado, pidió misericordia retrospectiva. “Tampoco tienen por qué recordarnos todo”, dijo sobre el actual ministro de Desregulación y Transformación del Estado. La reunión coincidió, además, con un menú particularmente apropiado para una negociación entre viejos socios que intentan descubrir qué lugar ocupa cada uno rumbo a 2027. En el comedor de Casa Rosada se sirvió ese jueves polenta. Afuera, como una aparición imposible de explicar pero perfectamente compatible con la fauna política, los esperaba el Mago sin Dientes. Los caloventores de Ignacio Torres llegaron a Casa Rosada, pero hubo que entrarlos de a uno Los caloventores prometidos por Ignacio Torres para la sala de prensa de Casa Rosada finalmente llegaron a Balcarce 50. Lo que parecía una donación bastante sencilla, destinada a que los periodistas acreditados dejaran de trabajar con frío, terminó convirtiéndose en otra pequeña escena del folclore cotidiano de la sede del Gobierno. Cuando los equipos estuvieron listos en la Casa de Chubit, desde Casa Rosada pusieron reparos para permitir su ingreso. El argumento que circuló entre quienes intervinieron en la situación fue que se trataba de “algo político”, como si los aparatos pudieran esconder una sofisticada operación electoral entre el cable y el enchufe. Ante la negativa inicial, hubo que buscar una solución para que finalmente pudieran llegar a destino. Así, los trabajadores de prensa terminaron ingresando los caloventores de a uno. El gesto de Torres, que había surgido luego de recorrer la sala y advertir las condiciones en las que trabajan los acreditados, consiguió finalmente sortear los controles. La sala de prensa ya tiene calefacción. Lo que persiste son las deplorables condiciones en las que los cronistas deben realizar su tarea, debiendo permanecer encerrados en la Sala de Periodistas y sin poder circular libremente por el establecimiento. No hay plata, tampoco en el mercado de capitales La motosierra del Gobierno de Javier Milei llegó hasta un importante organismo público de la city. Paradójico, porque se trata de un ente orientado al mercado de capitales, uno de los frentes favoritos del Presidente. Nadie está exento de las peripecias anarcocapitalistas. ¿Qué pasó? La institución en cuestión sufrió el corte de su tarjeta de crédito y no pudo pagar la verificación de la red social preferida de los libertarios. Ante el asombro de los presentes y el vértigo de la urgencia, una trabajadora ofreció su plástico personal. Sin embargo, la burocracia para devolverle la plata, en dólares, iba a hacer imposible el reembolso. No se sabe cómo se resolvió, pero la tilde gris reapareció para lanzar un comunicado. “La Claudia” y Claudio, juntos en San Luis La reinauguración de una planta de sal Dos Anclas en San Luis concentró por unas horas la atención de la política y la economía puntanas. Las instalaciones, ubicadas en Salinas del Bebedero, habían sido destruidas por un incendio hace tres años. Ahora, la alimenticia desembolsó u$s25 millones para la restauración y puesta en marcha del complejo, que cuenta con 5.000 metros cuadrados y emplea a 70 trabajadores. El corte de cinta corrió por cuenta del gobernador Claudio Poggi, quien estuvo escoltado por el presidente la firma, Miguel Viegener, y el gerente general Juan Pablo Pasini. También participaron funcionarios provinciales, accionistas y representantes gremiales, entre otros. Sin embargo, hubo una presencia que concentró las miradas: Claudia Villafañe. \"A Claudia Villafañe, bienvenida a San Luis\", dijo Poggi en su discurso, despertando el aplauso de la platea. El mandatario destacó, además, la visita del empresario gastronómico Alexis Ingaramo, oriundo del distrito. \"Cuando entraba, vi a un chico, Ingaramo, que es de San Luis. Se ve que lo has contratado para este servicio. Es excelente. Inauguramos la planta de Ingaramo hace 15 días en Juana Kozlay. Excelente, muy buena elección, muy buen ojo\", elogió el mandamás. ¿Qué hacía \"La Claudia\" en territorio puntano? Su empresa de eventos, Plan V, fue la encargada del catering durante la ceremonia y ella decidió comandar personalmente el asunto. Por supuesto que, más allá de los bocados, también hubo pedidos de fotos y saludos afectuosos. Después del ágape, Claudio Poggi viajó raudo a la Ciudad de Buenos Aires, donde mantuvo un encuentro con otra dama: la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello. Los funcionarios acordaron sumar 84 escuelas de esa provincia al Programa Hora+. En los próximos días firmarán el convenio para que las instituciones pertenecientes al Programa en el distrito asciendan a 100. Chinos, estadounidenses y curry: semana de diplomacia asiática Semana de intensa actividad diplomática para las embajadas asiáticas en Buenos Aires, pero con una postal que excedió el protocolo. Los países del sudeste asiático festejaron los 59 años de la fundación de ASEAN, la organización que los nuclea, aunque buena parte de las miradas terminaron puestas sobre dos invitados que representan una disputa bastante mayor: China y los Estados Unidos. La presencia china fue difícil de disimular. Además del embajador Wang Wei, que ocupó un lugar central durante la celebración, hubo al menos una treintena de ejecutivos chinos. Wang escuchó con atención la bienvenida del presidente del banco ICBC, Zhang Junguo, mientras, con perfil bastante más bajo, daba vueltas por el encuentro Thomas Whitney, primer secretario de la embajada de los Estados Unidos. También hubo una discreta participación de representantes europeos. La foto tuvo un inevitable trasfondo geopolítico. Washington y Pekín mantienen su disputa por la influencia económica y tecnológica en la región, una pulseada que también baja a las empresas. En el radar aparecen las presiones estadounidenses para limitar la participación de proveedores chinos en sectores considerados estratégicos, mientras China busca preservar y ampliar su presencia comercial e inversora. En ese contexto, 30 ejecutivos chinos, su embajador sentado en el centro y un diplomático estadounidense recorriendo el salón fueron bastante más que una curiosidad protocolar. El cierre de las presentaciones quedó a cargo del secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería argentina, Fernando Brun, quien se despachó durante cerca de una hora sobre las bondades y oportunidades del intercambio comercial con los Estados asiáticos. Después llegó una diplomacia más sencilla: las embajadas de Indonesia, Filipinas, Malasia y Vietnam desplegaron stands con especialidades culinarias de sus países. Hubo una concesión al invitado local: los platos llegaron sin el picante esencial de buena parte de esas cocinas, una delicadeza para el sensible paladar argentino. La segunda escala de la semana fue la celebración por el Día de la Independencia de India. El embajador Ajaneesh Kumar fue anfitrión de una multitudinaria recepción en la Bolsa de Cereales, donde un muy activo y sociable Peter Lamelas fue requerido para las fotos. Hasta que apareció un saludo inesperado. “¡Felicitaciones, campeón!”, le lanzó el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Gustavo Weiss. La referencia no era diplomática sino futbolera: la embajada estadounidense venía de obtener la Copa Diplomática de fútbol. También se vio al economista Martín Redrado en animada conversación con el empresario y filántropo Alejandro Kelman y con Juan Pablo y Cristian Orellana, creadores del Club Diplomático de Argentina. Entre elogios a la recepción y comentarios sobre la gastronomía, Redrado contó además sobre su próximo viaje a los Estados Unidos, donde brindará una serie de conferencias. Kumar, sin embargo, había reservado el golpe de efecto para el final. En una maniobra casi teatral, hizo correr los paneles de madera que dividían el salón. Del otro lado aparecieron diez islas de gastronomía india, con platos preparados por el reconocido chef Belli Merchant. El evento también contó con una exposición fotográfica que ofreció una visión del patrimonio cultural, los paisajes, las tradiciones y los logros contemporáneos de la India. ALF, de Melmac al Congreso y de vuelta Una escena bastante menos solemne que las habituales del Congreso tuvo como protagonista a Lilia Lemoine. Fue el domingo en Retro Start 2026, la feria de videojuegos y consolas antiguas que desembarcó en el Golden Center. El encuentro propone un viaje por unos 40 años de gaming: viejas consolas, arcades, objetos de colección y merchandising. Todo para tocar y jugar, no para mirar detrás de una vitrina. Hay una curiosidad generacional. Buena parte del público ronda los 15 o 20 años y se entusiasma con máquinas que nacieron mucho antes que ellos. También hay adultos que aprovechan para hacer cosplay. Y uno llamó particularmente la atención: ALF, el extraterrestre de Melmac que se convirtió en un ícono televisivo de los años 80. Un testigo involuntario de estos Quinchos había llevado a sus hijos a Retro Start cuando vio algo extraño: ALF se sacó la cabeza. Debajo del disfraz apareció Lemoine. La escena fue tan inesperada que ni siquiera alcanzó para despejar las dudas. “La vi sacarse la cabeza de ALF, pero no creí que fuera ella”, reconstruyó después. La incógnita duró unas horas. La propia diputada terminó mandándose en cana. Subió a sus redes imágenes de la jornada, caracterizada como ALF, jugando y posando con los asistentes. Apenas escribió: “Alf Gamer”. Para Lemoine fue, en rigor, un regreso a las fuentes: antes de desembarcar en la política desarrolló durante años su actividad como cosplayer y ALF ya había formado parte de su repertorio. Esta vez no hicieron falta fuentes reservadas, mensajes en clave ni llamados para confirmar la información. La fuente estaba adentro del disfraz. Montaña rusa, empresarios y hamburguesas Empresarios de distintos rubros cambiaron por unas horas las oficinas y salas de reuniones por el Parque de la Costa, donde Vistage Argentina organizó una particular celebración por el Día del Empresario. Hubo representantes de los sectores farmacéutico, alimenticio, turístico, industrial, tecnológico, automotor, lácteo y comercial, entre otros. Esta vez, sin embargo, no hubo presentaciones de PowerPoint ni mesas servidas: la cita fue arriba de una montaña rusa. La propuesta tenía su metáfora incorporada. ¿Qué se parece más a conducir una empresa en la Argentina que subir, bajar y enfrentar curvas sin saber demasiado qué espera después de la próxima? La experiencia buscó justamente representar algunas de las decisiones cotidianas de quienes conducen compañías: invertir, incorporar tecnología, abrir mercados o cambiar estrategias frente a escenarios difíciles de anticipar. Después del vértigo llegó el almuerzo, también alejado del protocolo empresario. Formato kermés, bien de parque de diversiones: hamburguesas, panchos y papas fritas. Entre bocado y bocado, hubo tiempo para hablar de negocios, aunque esta vez el menú no incluyó ni lomo, ni salmón ni nombres impronunciables en francés. La anfitriona fue Guadalupe San Martín, CEO de Vistage Argentina, quien aprovechó la jornada para introducir otro asunto que hoy atraviesa prácticamente todas las conversaciones empresarias: la inteligencia artificial. “La inteligencia artificial puede procesar datos en segundos, pero el criterio para interpretar el contexto, escuchar otras miradas y decidir sigue siendo profundamente humano”, señaló. La organización puso además sobre la mesa un número: las mipymes representan alrededor del 99% del entramado empresario argentino y generan cerca del 70% del empleo privado formal. La consigna de Vistage fue “Mejores empresarios, mejor país”. Pero después de una mañana entre vagones, pendientes y comida de kermés, quedó flotando otra enseñanza acaso más argentina: para manejar una empresa hay que aprender a convivir con la montaña rusa. El sutil mensaje detrás del brushing de Vitoria Villarruel Esta semana, la vicepresidenta Victoria Villarruel sacudió las redes al mostrarse impecable tras renovar su corte en capas con su estilista de confianza, Joaquín Persson. La postal de \"elegancia y calidez\" se leyó de inmediato como un movimiento de reafirmación personal en momentos donde el clima está al rojo vivo. Mientras el Gobierno debate sus batallas diarias, Villarruel optó por mostrarse relajada, autónoma y blindada en su propio microclima. La jugada de mostrarse distendida llega justo en medio de una interna con Javier Milei que ya nadie se esfuerza por disimular en los pasillos de Balcarce 50. Al Presidente le irrita el perfil propio de su segunda, pero ella responde con la frialdad de quien conoce los tiempos políticos. Mientras el Ejecutivo lidia con derrotas legislativas y la economía, Victoria se toma una pausa para el brushing, sonríe a la cámara y demuestra que su imagen sigue cotizando con vuelo propio.