
Mientras se espera que el Gobierno publique en los próximos días los pliegos para la licitación del Belgrano Cargas el Ejecutivo modificó la reglamentación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para precisar que determinadas obras de infraestructura…
Mientras se espera que el Gobierno publique en los próximos días los pliegos para la licitación del Belgrano Cargas el Ejecutivo modificó la reglamentación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para precisar que determinadas obras de infraestructura ferroviaria pueden quedar alcanzadas por el esquema destinado a promover grandes proyectos de inversión.La modificación quedó establecida mediante un decreto de este martes que lleva fecha del 14 de agosto. La norma incorpora dentro del concepto de “construcción” del sector de infraestructura del RIGI no solo la ejecución de infraestructura nueva sino también la “renovación sustitución transformación o desarrollo” de infraestructura ferroviaria existente y de aquella accesoria necesaria para el funcionamiento de la logística y el transporte ferroviario.El cambio se conoce antes de la publicación de los pliegos de la licitación del Belgrano Cargas cuya difusión se espera para los próximos días. El decreto de todos modos no menciona de manera específica a ese ferrocarril ni establece condiciones particulares para su futura concesión.La reglamentación anterior ya incluía dentro del sector de infraestructura a las actividades vinculadas con la construcción de estructuras redes y sistemas necesarios para el funcionamiento de la logística y el transporte ferroviario. Ahora el Gobierno precisó que ese concepto también alcanza a intervenciones sobre infraestructura preexistente siempre que impliquen una renovación o la incorporación de nueva infraestructura. Quedan excluidas las tareas que se limiten a la conservación o el mantenimiento.El decreto enumera como ejemplos de obras alcanzadas la construcción de nuevas trazas la duplicación de vías la renovación de vías existentes la rehabilitación de ramales no operativos la renovación integral de puentes y alcantarillas los sistemas de señalamiento telecomunicaciones y energía la electrificación y las obras vinculadas con la logística de cargas como nodos logísticos puertos secos y playas de maniobra.Además la norma modifica el artículo 60 de la reglamentación del RIGI y establece una condición específica para considerar como “ampliación” una inversión sobre infraestructura ferroviaria preexistente: la obra debe generar un aumento verificable de la capacidad de transporte. Ese incremento deberá determinarse de manera cuantitativa a partir de parámetros técnicos objetivos.El Gobierno fundamentó la modificación en las condiciones de la red ferroviaria que según los considerandos presenta deterioro y desgaste por el paso de los años. El decreto señala que se requieren inversiones para su renovación transformación sustitución o desarrollo y distingue esas obras de las tareas de conservación y mantenimiento destinadas a preservar las condiciones existentes.La modificación busca según el texto oficial dar mayor precisión y previsibilidad al encuadre de las inversiones sobre infraestructura ferroviaria preexistente dentro del RIGI. Para esos casos el criterio que determinará si una inversión puede considerarse una ampliación será el efecto que tenga sobre la capacidad de transporte de la infraestructura.Tal como explicó Clarín hay varios interesados en la licitación del Belgrano Cargas. Uno de ellos (Grupo México Transportes) aseguró de manera pública que podría invertir unos 3.000 millones de dólares para modernizar los ferrocarriles de cargas argentinos a cambio de tener la seguridad jurídica del RIGI y quedarse con la concesión de las vías los talleres y el material rodante. En paralelo uno de los principales competidores es el consorcio de cerealeras integrado por Aceitera General Deheza (AGD de Roberto Urquía) las multinacionales Bunge Cargill Louis Dreyfus y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA).También aparecen como interesados el Grupo Roggio que maneja los subtes y el Premetro en la Ciudad de Buenos Aires y Techint concesionaria de la línea Ferroexpreso Pampeano.