
El fondo obligatorio que las empresas deberán conformar para el pago de indemnizaciones atraviesa su cuenta regresiva antes de que comience a funcionar.
El fondo obligatorio que las empresas deberán conformar para el pago de indemnizaciones atraviesa su cuenta regresiva antes de que comience a funcionar. El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) que creó la reforma laboral requerirá que todos los empleadores envíen un porcentaje de los aportes previsionales de su personal para que sean invertidos en el mercado financiero. La mayoría de las reglamentaciones del fondo para indemnizaciones ya fue dado a conocer y su inicio formal tendrá lugar en noviembre. Los salarios devengados a lo largo de ese mes comenzarán a ser girados a las cuentas elegidas por cada empresa para conformar su FAL desde diciembre. Uno de las cuestiones que el Gobierno confirmó en las últimas semanas es qué destino podrán tener las inversiones que se haga con ese dinero. Habrá un menú limitado que excluye acciones de empresas y bonos en dólares. A grandes rasgos habilitará títulos públicos nacionales y provinciales y obligaciones negociables (deuda) corporativa es decir de empresas. Aunque el criterio que utilizó es el de restringir solo a inversiones menos riesgosas: las compañías o bonos de las provincias elegibles tienen que contar con categoría triple A en el escalafón de dos de las tres principales calificadoras de riesgo (Moody's Fitch y Standard and Poor's). En el mercado creen que aunque la intención de fondo del Gobierno es minimizar cualquier tipo de riesgo para el destino de ese dinero las variantes quedaron muy restringidas: ninguna provincia y solo ocho empresas pasan ese filtro con las calificaciones actuales. Un informe de TFM Group una empresa que brinda servicios para multinacionales que quieren instalarse en el país y que busca participar como fondo fiduciario del esquema FAL listó como compañías en las que se podrá invertir ese dinero cuatro bancos (Macro BBVA Galicia y Santander); tres energéticas (YPF Pampa Energía y PAE; y una del agro (Adecoagro)."Es lo menos riesgoso la mejor calidad crediticia. Son compañías que incluso se financiaban más barato que el Estado nacional" mencionó una fuente del mercado. Un informe de Adcap Grupo Financiero aseguró que el FAL moverá hasta US$ 2.000 millones una vez que esté activo con aportes de todas las empresas. Las inversiones en este tipo de instrumentos -a lo que se suman también los plazos fijos- tienen topes: hasta un 15% en depósitos bancarios 15% en bonos de provincias 20% en obligaciones negociables de empresas y hasta 10% en títulos relacionados al tipo de cambio (como pueden ser los bonos duales).Los que no tienen límites son los bonos del Tesoro nacional. Un FAL podría estar 100% invertido en títulos del Ministerio de Economía si lo decidieran los asesores financieros. Se genera ahí una paradoja: el sistema previsional tendrá menos aportes por ese descuento de alícuota pero de todas formas esos fondos volverán al sector público. "El Tesoro podría incorporar una nueva fuente de demanda institucional para sus emisiones y licitaciones recurrentes" mencionó Adcap."El impacto fiscal del esquema presenta dos dimensiones: por un lado el costo asociado a los recursos que deja de percibir el sistema previsional; por otro la aparición de un nuevo comprador estructural de instrumentos de deuda pública" continuó. Cómo sigue el FALLa reforma laboral planteó que la participación en los Fondos de Asistencia Laboral es obligatoria sin importar si se trata de pymes o de grandes empresas o del tamaño de su dotación de personal. En las últimas semanas comenzó una carrera entre los bancos y las sociedades de bolsa para quedarse con los clientes.En el sector creen que las pymes estarán mucho más tentadas en sumarse a los Fondos Comunes de Inversión (FCI) que les ofrezcan los bancos con los que trabajan por ejemplo por el pago de sueldos de sus empleados. Los bancos pueden así ofrecer los FAL como un servicio más. En paralelo las sociedades de bolsa creen que un 30% del negocio será objetivo de competencia más pronunciada en el mercado. Es decir las cuentas de las empresas más grandes. A diferencia de muchas pymes en el mercado de capitales esperan que las grandes firmas necesiten un servicio más individual.La reglamentación de la comisión de valores sobre el FAL está en consulta pública hasta el 7 de septiembre. Hasta ese día la CNV recogerá comentarios y sugerencias y podrá dejar la letra chica vigente hacia adelante. Los sueldos que se devenguen en noviembre comenzarán a aportar al FAL desde diciembre. Y habrá un plazo mínimo de seis meses de permanencia antes de que se puedan utilizar para pagar indemnizaciones.