
Pablo Ramón González, de 72 años, relató a Radio Sudamericana el violento asalto que sufrió durante la madrugada del domingo en el barrio Celia, a solo cinco cuadras de una comisaría. Hace tres meses le colocaron un marcapasos y ahora debe recuperarse de heridas en la cabeza, la espalda y golpes en todo el cuerpo.
Pablo Ramón González todavía intenta recuperarse del brutal asalto que sufrió dentro de su domicilio, ubicado en Pasaje Catuogno al 1170, en el barrio Celia de la ciudad de Corrientes. Un delincuente armado con un machete lo atacó durante la madrugada del domingo y amenazó con matarlo si no le entregaba dinero.
El hombre de 72 años recibió seis puntos de sutura en la cabeza y otros cinco en la espalda. Además, presenta golpes en distintas partes del cuerpo. El ataque ocurrió a solo cinco cuadras de una comisaría.
En diálogo con Radio Sudamericana, la víctima se quebró al recordar lo sucedido y dijo "estoy recuperándome. Tengo dolor y estoy haciendo reposo, pero a mí me gusta trabajar. Si no salgo, me siento mal”.
El violento episodio ocurrió alrededor de las 3 de la madrugada. Pablo contó que se despertó al escuchar ladrar a su perro de una manera diferente a la habitual. “Sentí el ladrido de mi perro. Era un ladrido que no hace por cualquier cosa, uno ya lo conoce”, relató.
Al salir al patio y encender la luz, se encontró con un hombre que llevaba el rostro cubierto con un pasamontañas y tenía un machete en la mano. “Salió esa persona y tenía un machete grande. Me decía: ‘Quiero plata porque te mato, quiero plata porque te mato’”, recordó.
El animal intentó defenderlo mientras el agresor comenzaba a atacarlo. Pablo advirtió la gravedad de la situación cuando sintió que la sangre le corría por la cabeza. “Lo único que me di cuenta fue cuando empecé a sangrar. Sentí la sangre y ya no sabía qué hacer. Me trencé con él, nos agarramos y nos revolcamos. Mi perro no lo dejaba”, señaló.
La pareja de Pablo escuchó lo que estaba sucediendo y salió con su celular después de comunicarse con la Policía. Al verla, el delincuente también comenzó a amenazarla y le exigió dinero. “Le decía que no llamara a nadie, que le diera el celular y que fuera a buscar la plata. Yo le pedía que se calmara”, contó la víctima.
Finalmente, la mujer entró a la vivienda y le entregó al asaltante el poco dinero que tenían. Sin embargo, el atacante continuó amenazándolos y reclamando el teléfono. “Le dio la plata, lo poco que tenía, porque soy un laburante. Los jubilados no tenemos nada”, lamentó Pablo.
Antes de escapar, el delincuente volvió a exigir que le abrieran el portón. “Decía: ‘Dame el celular o te mato’”, recordó el hombre.
“No es la primera vez que roban en mi casa. Tuve muchos robos, pero con esta violencia nunca”, afirmó.
El ataque genera todavía más preocupación debido a sus antecedentes médicos. Hace apenas tres meses, Pablo fue sometido a una intervención para la colocación de un marcapasos. Ahora deberá ser evaluado nuevamente por su cardióloga para descartar complicaciones. “Quiero que mi doctora sepa lo que me pasó, para que no me ocurra nada sin que ella esté enterada”, añadió.