
Gustavo Roselló, titular de la delegación Corrientes de la Cámara Argentina de la Construcción, cuestionó la falta de obra pública nacional y aseguró que el sector privado tampoco logra reactivarse. Advirtió que la actividad acumula una fuerte pérdida de puestos de trabajo desde 2023 y reclamó nuevas inversiones para impulsar al sector.
Miércoles 09 de Septiembre de 2026 - Actualizada a las: 11:47hs. del 09-09-2026
La construcción continúa atravesando un escenario de fuerte retracción y, por el momento, no aparecen señales claras que permitan anticipar una recuperación sostenida. Así lo aseguró Gustavo Roselló, titular de la delegación Corrientes de la Cámara Argentina de la Construcción, al analizar los últimos indicadores de actividad.
El dirigente sostuvo que la caída mensual cercana al 5% y la baja interanual de alrededor del 4,5% reflejan principalmente la situación de las grandes jurisdicciones, que actualmente no están logrando traccionar la economía. En ese sentido, apuntó directamente a la reducción de la obra pública nacional. “La Nación directamente se retiró”, afirmó, y explicó que muchas obras que todavía estaban en ejecución en Corrientes fueron terminadas y no se repusieron. Por ese motivo, actualmente buena parte de la actividad depende de las inversiones de la Provincia y los municipios.
Rosellón advirtió además que los datos de junio deben analizarse dentro de un período más extenso, ya que la comparación interanual se realiza contra niveles de actividad que ya eran muy bajos. “Estamos comparando con meses de un período muy malo, que es el de los últimos dos años”, explicó. Para el representante de la Cámara, el principal indicador del deterioro del sector es que el empleo todavía no logró recuperarse.
La construcción perdió unos 120.000 puestos de trabajo
Uno de los datos más preocupantes señalados durante la entrevista fue la pérdida de empleo registrada desde 2023. Según Roselló, el sector acumuló una caída de aproximadamente 120.000 puestos de trabajo desde ese año. En Corrientes, en tanto, el último registro mostró apenas 30 empleos más que el mes anterior.
El dirigente consideró que ese incremento es prácticamente equivalente al inicio de una obra, por lo que todavía no puede interpretarse como una señal de recuperación. Además, señaló que varias obras importantes están llegando a su finalización en distintos puntos del país sin que existan nuevos proyectos que permitan reemplazarlas.
“La Nación, al no disponer de planes, de no recurrir a créditos internacionales como lo hizo toda la vida, hoy se está sintiendo y se va a seguir sintiendo”, sostuvo.
El sector privado tampoco logra reactivarse
La falta de obra pública no es el único problema. Rosellón explicó que la actividad privada tampoco consigue despegar y que el costo de construcción se convirtió en uno de los principales obstáculos para nuevos desarrollos inmobiliarios. Según detalló, mientras el valor del metro cuadrado de construcción se mantiene elevado, los precios de venta no siempre permiten obtener la rentabilidad necesaria para que los desarrolladores decidan invertir.
Si bien reconoció que existen algunos edificios que comenzaron a construirse en Corrientes, consideró que se trata de casos puntuales y que todavía no representan un cambio de tendencia. En cuanto a los materiales, señaló que tampoco se observa una recuperación significativa en productos de gran volumen, como el cemento.
Algunos rubros, como la cerámica y la grifería, muestran cierta mejora, pero Rosellón explicó que esto responde principalmente a que se trata de materiales utilizados en las etapas finales de obras que ya estaban en ejecución.
Las pequeñas obras tampoco funcionan como “amortiguador”
Históricamente, las pequeñas obras particulares suelen funcionar como un mecanismo para compensar parcialmente la caída de los grandes proyectos. Sin embargo, esta vez el comportamiento es diferente. Roselló reconoció que existe cierto movimiento en las obras pequeñas, pero remarcó que no alcanza para generar un repunte significativo.
“Algo se está moviendo, pero no es el amortiguador que en otras épocas sucede”, explicó. También advirtió por la situación de los proveedores del sector, a quienes describió como “muy complicados”, pese a que comienzan a registrar alguna mejora en sus ventas.
No ven un repunte en los próximos meses
Consultado sobre las perspectivas para el segundo semestre, el titular de la delegación Corrientes de la Cámara de la Construcción fue contundente: no observa actualmente ningún indicador que permita anticipar una recuperación de la actividad. “En absoluto. No vemos que este plan de reactivación esté llegando hacia nosotros”, afirmó.
Rosellón reconoció que a nivel nacional se habla de las inversiones vinculadas con Vaca Muerta, la minería y el petróleo, pero sostuvo que ese crecimiento todavía no genera un impacto significativo sobre la construcción en buena parte del país. Incluso mencionó el caso de Catamarca, donde tampoco observa un repunte generalizado pese al desarrollo de proyectos vinculados con la minería.
“Para que eso llegue a la economía real, a la construcción, falta mucho”, remarcó.
Reclaman invertir fondos en construcción
Frente a este escenario, desde la Cámara de la Construcción plantean alternativas para generar nuevas fuentes de financiamiento. Entre las propuestas mencionadas por Rosellón se encuentra la posibilidad de utilizar fondos vinculados con las jubilaciones y los fondos de cese laboral para realizar inversiones en construcción y generar rentabilidad.
Para el dirigente, existen proyectos que podrían contribuir a reactivar el sector, aunque requieren una decisión política y un espacio de diálogo entre los distintos actores. “La economía no pasa solamente por el petróleo y la minería. Hay otra Argentina, como la del NEA, que está sufriendo mucho estas consecuencias”, afirmó.
Finalmente, Rosellón consideró positiva la concesión de rutas, aunque aclaró que se trata de inversiones privadas y que el Estado nacional no está destinando recursos directamente a esas obras.
Pese al difícil panorama, el titular de la delegación Corrientes de la Cámara de la Construcción aseguró que mantiene expectativas de que la actividad pueda comenzar a recuperarse. “Tenemos fe de que va a pasar, que vamos a comenzar a mejorar”, concluyó.