
En el segundo trimestre la actividad económica se frenó con fuertes caídas de las importaciones y de la inversión. Los datos del INDEC muestran que el producto bruto interno (PBI) en ese período cayó 06% contra el trimestre previo aunque creció 2% con relación al mismo lapso del…
En el segundo trimestre la actividad económica se frenó con fuertes caídas de las importaciones y de la inversión. Los datos del INDEC muestran que el producto bruto interno (PBI) en ese período cayó 06% contra el trimestre previo aunque creció 2% con relación al mismo lapso del 2025. Con estos número en lo que va del año el crecimiento acumulado llegó a 22%.De este modo la previsión de crecimiento para el año se va achicando y el 2026 se perfila a cerrar apenas por encima del 2%. En 2025 la actividad había repuntado 44% tras la caída del 2024 cuando retrocedió 13%.Es la primera vez en dos años que el dato es negativo contra el trimestre previo. El INDEC precisa que en el segundo trimestre hubo una caída contra el mismo período del año previo de 111% en la inversión un aumento en las exportaciones de bienes y servicios reales de 137% el consumo privado creció 04% y el consumo público tuvo una variación de -41%. Uno de los datos más preocupantes es que hubo un retroceso de 86% en las importaciones de bienes y servicios reales consecuencia de una merma en la actividad. En la baja del 06% contra el trimestre previo lo que más restó fue la caída del consumo privado que retrocedió 24% respecto al trimestre previo. Contra un año atrás creció apenas 04%.El dato negativo de la actividad coincidió con el aumento del desempleo que llegó al 79% y de la informalidad que afecta al 45% de los trabajadores.El ministro Luis Caputo prefirió hacer foco en el dato semestral antes que en la variación trimestral. En su cuenta en la red social X posteó: "La economía acumuló un crecimiento del 22% en el primer semestre del año en relación a igual período de 2025"."De los 16 sectores de actividad en que se desagrega la medición del PIB 13 registraron crecimiento interanual en el trimestre" indicó Caputo.Con la baja del 111% respecto a un año atrás la inversión cayó por quinto trimestre consecutivo tanto por la menor compra en equipos y maquinaria importada como nacional. "Como resultado la inversión se sostiene en torno a 17% del PBI el nivel más bajo desde los trimestres posteriores a la devaluación de diciembre 2023 y previamente desde la pandemia" sostiene la consultora LCG.Del 2% de incremento interanual en la actividad económica tres cuartos del crecimiento se explicó por Agro (62%) y minería (16%). Estos dos sectores más que compensaron las bajas de industria (-21%) y comercio (- 2%) que restaron 06 puntos porcentuales a la variación general."Seguimos proyectando un crecimiento débil en el agregado con altas y bajas sucesivas y concentrado en un puñado de sectores beneficiados por el precios altos y beneficios fiscales" apunta LCG.La proyección de LCG es que este año cerrará con una expansión del 2% y esperan para 2027 apenas 25%. El Presupuesto 2027 proyecta cerrar el año con un crecimiento del 3% anual. "Con un arrastre 12% medido a junio llegar al 3% anual implica asumir un crecimiento mensual del 35% en el segundo semestre algo que luce muy optimista" sostiene LCG.Por su parte la consultora ACM apunta que si bien el alza del PBI interanual del 22% del primer semestre "permitió alcanzar un nuevo máximo histórico para un segundo trimestre la composición del crecimiento muestra una recuperación menos difundida que la observada durante 2025. En particular la expansión volvió a estar impulsada principalmente por sectores vinculados al agro la minería y algunos servicios mientras que la industria manufacturera continuó mostrando un desempeño más débil".En este sentido "el principal punto de atención se encuentra en la dinámica de la formación bruta de capital fijo que acumuló cinco trimestres consecutivos de caída en términos desestacionalizados aun en un contexto de crecimiento del PBI en la comparación interanual".Para ACM "esta divergencia resulta relevante porque la inversión es uno de los componentes que más condiciona la sostenibilidad del ciclo alcista del producto y su capacidad de traducirse en mayor empleo formal. Hacia adelante la continuidad de la expansión dependerá de que la mejora del salario real y del crédito logren recomponer la inversión compensando el menor impulso de la obra pública y de algunos sectores intensivos en demanda interna".