
La residencia funciona de manera articulada entre el Hospital Pediátrico Juan Pablo II y el Instituto de Cardiología de Corrientes. La Sociedad Argentina de Pediatría la acreditó con categoría A, la máxima, por cinco años.
Miércoles 30 de Septiembre de 2026 - Actualizada a las: 21:58hs. del 30-09-2026
La residencia de Cardiología Infantil que funciona de manera articulada entre el Hospital Pediátrico Juan Pablo II y el Instituto de Cardiología de Corrientes fue acreditada con categoría A por la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), convirtiéndose en la primera del país en obtener este reconocimiento de la entidad científica.
María del Carmen Bangher, asesora del área de Docencia del Instituto de Cardiología, explicó en diálogo con Radio Sudamericana que la residencia ya funciona desde hace varios años, pero hasta ahora contaba con la certificación de la Facultad de Medicina de la UNNE y del Ministerio de Salud de Corrientes.
"La novedad es la acreditación por parte de la Sociedad Argentina de Pediatría", explicó Bangher.
La evaluación estuvo a cargo de cuatro profesionales enviados por la SAP: dos pediatras evaluaron la primera etapa de formación y dos cardiólogas infantiles del Hospital Italiano analizaron la parte correspondiente a la subespecialidad.
Durante el proceso se analizaron el programa de formación, las guardias, clases, trabajos científicos, procedimientos y las condiciones en las que se desarrolla la residencia durante los cinco años.
Bangher explicó que la residencia comenzó originalmente como postbásica, pero hace más de seis años pasó a funcionar bajo una modalidad articulada.
Los residentes ingresan luego de finalizar la carrera de Medicina y, tras aprobar el examen correspondiente, comienzan su formación en el Hospital Pediátrico Juan Pablo II. Allí realizan los primeros tres años de residencia de Pediatría y rotan por diferentes servicios, incluyendo Neonatología en el Hospital Eloísa Torrent de Vidal.
Durante el tercer año comienzan además con actividades de atención ambulatoria en el Instituto de Cardiología y, durante los dos últimos años, se abocan específicamente a la Cardiología Infantil.
De esta manera, al finalizar los cinco años obtienen la certificación como pediatras y cardiólogos infantiles, sin tener que realizar ambas residencias de manera consecutiva.
La residencia cuenta con dos cupos por año. Según explicó Bangher, la cantidad responde a la necesidad de garantizar una adecuada supervisión y formación de los profesionales.
"Tenemos un servicio, por lo tanto no podemos inundar de residentes y después no vamos a poder controlar la formación del recurso", señaló.
Referencia en cardiopatías congénitas
El Instituto de Cardiología funciona como centro de referencia para la atención de cardiopatías congénitas en Corrientes. Allí se realizan desde estudios para la detección prenatal de malformaciones cardíacas hasta intervenciones quirúrgicas y procedimientos de alta complejidad.
Bangher destacó que la evolución de los tratamientos permitió que muchos pacientes que fueron atendidos durante su infancia llegaran actualmente a la adultez, dando lugar también al desarrollo de la atención de adultos con cardiopatías congénitas.
Un reconocimiento nacional
La acreditación de la SAP tiene una vigencia de cinco años. Las residencias pueden recibir categoría A, B o C, con períodos de acreditación de cinco, tres y dos años, respectivamente.
Para obtener la categoría A, la institución debe presentar documentación sobre su funcionamiento, programa académico, docentes, procedimientos, actividad científica y condiciones de formación. Además, los evaluadores entrevistan al equipo docente y a los residentes.
Bangher explicó que el proceso comenzó en marzo y que la evaluación pudo concretarse en pocos meses debido a que la institución ya contaba con registros y programas de formación consolidados.
La acreditación permite que la residencia cuente con un reconocimiento nacional y otorga mayor respaldo al certificado obtenido por los profesionales.
"Facilita la formación profesional, pero también jerarquiza el esfuerzo en la formación del recurso humano", destacó Bangher.