
Gernot Rohr, actual entrenador de Benín, volverá a cruzarse con Leo ocho años después de aquel inolvidable Nigeria-Argentina del Mundial de Rusia 2018.
La despedida de Lionel Messi de la Selección Argentina tiene en vilo al mundo del fútbol. Este martes 6 de octubre, en el Monumental, el capitán argentino jugará su último partido con la camiseta albiceleste y, enfrente, habrá un entrenador que ya conoce de un duelo que lo marcó: Gernot Rohr, actual técnico de Benín, fue quien dirigió a Nigeria en aquel inolvidable 2-1 de Argentina en el Mundial de Rusia 2018.
Será, entonces, el segundo enfrentamiento entre ambos. El primero tuvo todos los condimentos de una final: Argentina necesitaba ganar para clasificarse a octavos de final y Nigeria llegaba con chances de avanzar. En el centro de la escena estaba Messi, por entonces con la obligación de liderar a una Selección que había comenzado el Mundial con muchas dudas.
Rohr había hablado de él antes del partido. Y no había escondido ni su admiración ni su intención de neutralizarlo. "Adoramos a este jugador, todo el mundo lo adora, yo personalmente y mis jugadores. Pero para nosotros la cuestión no es si es su último Mundial, sino clasificarnos. No estamos aquí para ver cómo juega Messi, sino para conseguir un resultado. Somos profesionales, defendemos los colores de Nigeria. En el fútbol no hay piedad ni compasión", había dicho el entrenador alemán.
Incluso había bromeado con una posibilidad que, finalmente, no ocurrió: que Messi ni siquiera tuviera que jugar ante Nigeria. "Si Argentina vence en los dos primeros juegos, Messi quizá se niegue a jugar contra nosotros. Esa es otra posibilidad. Lo decidiremos en los próximos meses", había lanzado Rohr, entre risas, durante una conferencia de prensa.
El entrenador de Nigeria en Rusia 2018. AFP PHOTO
Pero el alemán también sabía que no había una fórmula sencilla para detenerlo. Cuando le preguntaron cómo pensaba frenar al capitán argentino, respondió: "Nada es imposible. La única solución para Messi es una solución colectiva, no una individual". Y contó que había enviado un ojeador a Manchester para analizar a la Selección, que por entonces era dirigida por Jorge Sampaoli.
Nigeria en el Mundial de Rusia 2018. EFE/EPA/GEORGI LICOVSKI EDITORIAL
El partido terminó convirtiéndose en uno de los capítulos más recordados de aquella Copa del Mundo. Messi abrió el marcador después de controlar un pase de Éver Banega y definir ante Francis Uzoho. Nigeria empató con un penal de Victor Moses, pero cuando el empate parecía dejar a Argentina afuera, apareció Marcos Rojo para marcar el 2-1 agónico y darle a la Selección el pase a los octavos de final.
Para Rohr, fue un golpe difícil de asimilar. Años después, al recordar aquella noche, explicó que habían intentado defender a Messi de manera colectiva: "No hicimos una marca personal sobre él. Intentamos hacer una defensa colectiva y, a pesar de nuestra organización, marcó un gol".
El festejo loco de Messi (Juano Tesone).
Después de la eliminación, el entrenador apuntó especialmente a la falta de experiencia de su equipo. "Es una gran decepción. Mi equipo dio lo mejor de sí, jugó una gran segunda mitad y nos faltó muy poco. Nos faltó un poco de experiencia. Estos partidos de alto nivel se deciden al final y este grupo de jugadores debe aprender de esto", analizó.
Y encontró una explicación para el gol de Rojo: "Al final del partido, cuando faltaban pocos minutos, perdimos la concentración. En este nivel, contra jugadores tan experimentados y con tanta calidad, pagas el precio muy caro si cometes un error".
Rohr también reconoció la jerarquía del rival. " El empate nos clasificaba y estuvimos muy cerca de lograrlo. En el segundo tiempo fuimos mejores y creamos situaciones, pero nos enfrentamos a un equipo que tiene futbolistas de clase mundial", señaló.
Aquella fue la única vez que Rohr enfrentó a Messi como entrenador en un partido oficial. Hubo, sí, otro antecedente entre Argentina y Nigeria bajo su conducción: un amistoso disputado en noviembre de 2017 en Krasnodar, donde los africanos ganaron 4-2. Pero Messi no jugó aquel encuentro, por lo que no cuenta como un enfrentamiento entre el delantero y el técnico alemán.
Ocho años después, el destino vuelve a ponerlos frente a frente. Rohr ya no dirige a Nigeria: asumió como entrenador de Benín en febrero de 2023 y estará al frente de los Guepards en una noche histórica para la Selección Argentina.
El entrenador de Benín piensa el equipo para enfrentar a la Argentina.
Del otro lado estará el mismo Messi de aquel 2018, aunque con una diferencia enorme: esta vez no habrá octavos de final en juego ni una clasificación mundialista. Habrá algo todavía más importante para el recuerdo del fútbol argentino: la última función del capitán con la camiseta de la Selección.