
La investigadora Silvana Ferrari explicó cómo el mejoramiento genético de esta forrajera de origen africano permite aprovechar suelos con exceso de agua, ofr
La investigadora Silvana Ferrari explicó cómo el mejoramiento genético de esta forrajera de origen africano permite aprovechar suelos con exceso de agua, ofreciendo un alto valor nutricional y soluciones concretas frente a escenarios hídricos como El Niño.
En el marco de las estrategias para enfrentar periodos de intensas lluvias e inundaciones vinculadas al fenómeno de El Niño, el INTA Corrientes avanza en la investigación y selección genética del Pasto Nilo (Acroceras macrum), una especie adaptada a ambientes con anegamiento prolongado.
En diálogo con Radio LT7, la Dra. Silvana Ferrari Usandizaga, investigadora de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) del INTA Corrientes, destacó el enorme potencial de esta pastura de origen africano para recuperar tierras bajas. "Hace ya varios años estamos investigando en el INTA una especie que no es nativa de acá de la zona, sino que es una especie africana que tiene la característica de crecer en estos ambientes con mucha agua, con anegamiento", detalló la especialista.
Aunque la especie proviene de otro continente, el clima y los suelos del Nordeste Argentino (NEA) comparten características similares a su hábitat natural. Sin embargo, la adaptación a los ecosistemas locales requiere un trabajo de selección continuo. "Mi trabajo consiste en tratar de lograr líneas de esta especie que estén bien adaptadas a las condiciones de acá del NEA y de otros lugares de Argentina que también tengan problemas de anegamiento", explicó Ferrari Usandizaga, remarcando la ventaja de contar con un recurso forrajero de elevado valor nutricional.
Uno de los aportes centrales del Pasto Nilo radica en cambiar la aptitud de suelos tradicionalmente relegados. "Transformaría esta cantidad de superficie enorme en superficie realmente utilizable para la ganadería, y con ganadería de la que tiene mayor exigencia. Ya no estamos hablando del animal de descarte, sino de que podríamos llegar a hacer incluso cría con este pasto", afirmó la investigadora.
Con unos 15 años de investigación en la EEA Corrientes, el programa ya ha registrado dos materiales en el país: Tuguy hovy y Poravé . Actualmente, el equipo evalúa alrededor de 100 materiales analizando parámetros de vigor, capacidad de rebrote, estructura y velocidad de enraizamiento. De ese grupo, diez líneas avanzaron a ensayos en parcelas de mayor escala y cinco ya han sido entregadas a productores para su validación a campo.
El principal objetivo actual es acelerar el establecimiento de la pastura en el terreno. "Una de las problemáticas que tenemos hasta hoy es la implantación. Buscamos un material agresivo, que cubra el suelo en poco tiempo y permita tener la pastura implantada en tres o seis meses", señaló Ferrari Usandizaga. En materia de rendimiento, la especialista indicó que la especie puede producir entre 5 y 10 toneladas por hectárea en ciclos secos, y alcanzar de 15 a 25 toneladas en periodos con buena humedad y fertilización, registrándose lotes en la provincia que mantienen su productividad tras más de 30 años.