
Con ventas en cuotas que impulsaron los valores hacia arriba, Cabaña Los Reales y Cabaña Don Cancio concretaron su segunda edición comercial en el predio de
Con ventas en cuotas que impulsaron los valores hacia arriba, Cabaña Los Reales y Cabaña Don Cancio concretaron su segunda edición comercial en el predio de Riachuelo, alcanzando máximos de hasta $63.600.000 por un toro Braford.
En el predio de la Sociedad Rural de Corrientes, ubicado en la localidad de Riachuelo, se llevó a cabo un importante remate ganadero conjunto entre la firma local Cabaña Don Cancio y Cabaña Los Reales, procedente de la provincia de Salta. La jornada comercial sobresalió por los elevados montos alcanzados, promovidos de forma determinante por las facilidades de la venta en cuotas. Entre los valores más destacados, un toro Braford alcanzó los $63.600.000 (a razón de $5.300.000 por cuota), mientras que en la categoría de vaquillas se registraron cotizaciones de hasta $3.100.000.
La subasta representó el segundo evento comercial organizado de manera unificada entre ambas firmas, consolidando el vínculo entre los productores de ambas provincias. "Salta y Corrientes son provincias afines. Creo que somos los reservorios de la tradición, los reservorios de los principios los productores de Salta y de Corrientes", remarcó Daniel Fortuny, titular de Cabaña Los Reales. Sobre la radicación del evento en la provincia, el cabañero explicó: "Primero veníamos a las nacionales, a las exposiciones, pero después con nuestros amigos de Don Cancio, de Demonte, hemos decidido hacer un remate conjunto acá en Corrientes y este es nuestro segundo remate".
Respecto a la oferta trasladada a la plaza local, la cabaña salteña presentó reproductores Brangus y algunos ejemplares Braford. "Para nosotros es todo un desafío venir a tierras de Braford con Brangus, y mucho Brangus negro que no es lo que más se usa acá, pero estamos muy satisfechos con los precios logrados y con el apoyo que hemos tenido", destacó Fortuny.
Asimismo, el productor brindó precisiones sobre el entorno productivo de donde provienen los reproductores. "Estamos en una de las zonas más duras para la ganadería en Salta, como es Anta, hacia la zona de Rivadavia. Nuestros animales no necesitan adaptación porque son nacidos y criados ahí. Son zonas de 500 mm con 4 o 5 meses de lluvia y 7 u 8 meses de seca absoluta, con heladas, con lo cual viven a pasto seco y están adaptados a una zona de garrapata muy dura", concluyó.