
La nueva entrega lleva a sus protagonistas a una situación límite en plena altura. Detrás de la ficción hay un paisaje chino conocido por sus caminos sobre el vacío y sus pronunciadas escalinatas.
La nueva entrega lleva a sus protagonistas a una situación límite en plena altura. Detrás de la ficción hay un paisaje chino conocido por sus caminos sobre el vacío y sus pronunciadas escalinatas.
Aunque el Monte Kwan no existe, su construcción toma como principal referencia al Monte Hua, también conocido como Huashan, ubicado en la provincia de Shaanxi, China. El lugar está formado por cinco grandes picos de granito y tiene entre sus puntos más destacados al Pico Sur, que supera los 2.100 metros, y al Pico Este, reconocido por ser un sitio popular para contemplar el amanecer.
La montaña tiene una larga reputación como uno de los recorridos más peligrosos del mundo por sus caminos construidos sobre la roca y los precipicios. En la actualidad cuenta con pasarelas metálicas y sistemas de anclaje para reducir los riesgos, aunque algunas de sus escalinatas alcanzan pendientes de hasta 90°.
Uno de sus sectores más emblemáticos es el llamado Plank Walk, un sendero compuesto por estrechos tablones instalados sobre el vacío. La película recrea especialmente esta característica del Monte Hua, cuya particularidad también está en su circulación: el recorrido es de doble sentido y, al llegar al final, los excursionistas deben regresar por el mismo camino mientras se cruzan con quienes todavía avanzan en dirección contraria.
Alrededor de Huashan también circulan historias sobre su peligrosidad. Una de las más difundidas sostiene que alrededor de 100 personas mueren cada año al intentar escalarla. Sin embargo, esa cifra es falsa: no existen registros oficiales que la respalden y se habría popularizado en internet como una exageración de los peligros históricos de la montaña.
Mucho antes de convertirse en una referencia para escenarios de ficción, el Monte Hua estuvo relacionado con el misticismo y la búsqueda espiritual. Sus alturas fueron frecuentadas por ermitaños, monjes y alquimistas, además de personas que acudían a la montaña en busca de paz interior o para recolectar hierbas medicinales. También existían creencias vinculadas con la presencia de deidades en las zonas más elevadas.
De esta manera, Vértigo 2: Punto muerto no adapta una historia real ni sitúa su trama en una montaña existente. El Monte Kwan fue creado para la ficción, pero su geografía y buena parte de su estética extrema toman como inspiración directa al Monte Hua y, en particular, a uno de sus senderos más reconocibles.