
Ibrahim Traoré anunció que tomará medidas en la organización deportiva de su país. Esta injerencia estatal podría derivar en una dura suspensión de la FIFA.
Ibrahim Traoré anunció que tomará medidas en la organización deportiva de su país. Esta injerencia estatal podría derivar en una dura suspensión de la FIFA.
El presidente de Burkina Faso, Ibrahim Traoré, anunció desde la capital Uagadugú su intención de intervenir la Federación de fútbol nacional con el propósito de mejorar la organización y cuidar a los deportistas. Esta polémica decisión se dio a conocer luego de la histórica derrota por 7 a 0 sufrida el último sábado frente a la Selección Argentina en el estadio Monumental, lo que podría desencadenar una grave sanción de la FIFA debido a que las reglas internacionales prohíben la injerencia estatal.
El mandatario africano realizó estas sorpresivas declaraciones durante un acto oficial para celebrar un logro de la selección femenina Sub 15. Durante su discurso, Traoré destacó el enorme sacrificio del equipo Sub 23 que viajó de urgencia hacia Buenos Aires para enfrentar al campeón del mundo y lanzó una fuerte advertencia: "Es cierto que nuestro fútbol está enfermo y encontraremos los remedios. Porque, para volver a invertir, también hay que curar el mal".
Al detallar los motivos de su inminente decisión, el presidente apuntó de manera directa contra la actual dirigencia deportiva de su país para intentar ordenar la disciplina. "La última vez le dije al presidente de la Federación: 'Hasta ahora no queríamos meternos en sus asuntos, pero ahora no tenemos elección. Debemos hacerlo, estemos suspendidos o no. Pero si intervenimos, será para organizar mejor las cosas y cuidarlas mejor'", sentenció frente a todos los presentes.
Este anuncio encendió las alarmas en el mundo del deporte, ya que el artículo 14 de los estatutos de la FIFA establece claramente que las asociaciones miembro deben gestionar sus asuntos de forma independiente, garantizando que no se vean influidas por terceros. Si el Gobierno avanza formalmente con esta medida, Burkina Faso se arriesga a recibir desde una suspensión temporal hasta una expulsión definitiva del ente rector del fútbol.
A pesar del duro resultado sufrido en la Argentina, las autoridades nacionales decidieron felicitar públicamente a los futbolistas por cumplir con el amistoso tras un agotador viaje de casi 24 horas sin dormir. "Fueron a enfrentarse a personas a las que el día anterior veían por televisión. Pero por patriotismo fueron a salvar una situación. La Federación había decidido disputar el partido y, una vez dada la palabra, si no se cumple, hay sanciones", concluyó el jefe de Estado, valorando el heroico esfuerzo de los jóvenes jugadores.