
El nieto de Cris Morena brindó su entrevista más reveladora en la que contó todo el infierno que atravesó tras la muerte de Romina Yan.
Domingo 11 de Octubre de 2026 - Actualizada a las: 16:47hs. del 11-10-2026
Valentín Yankelevich habló sobre su relación con su papá, Darío Giordano, tras la muerte de su madre, Romina Yan. El piloto de Turismo Carretera recordó su niñez y contó que estuvo marcada por la violencia.
Después de la muerte de su madre, en septiembre de 2010, la vida de Valentín, según contó, tomó un giro radical al sufrir violencia física y psicológica por parte de su padre.
De acuerdo a lo contado por el joven de 23 años a Infobae, a los 12 se fue a vivir con su abuelo Gustavo Yankelevich, quien tras denunciar la situación, obtuvo la custodia de él y de su hermano mayor, Franco, mientras que su hermana menor, Azul, continuó viviendo con su padre. “Era un infierno vivir en esa casa”, llegó a decir a ese medio.
Respecto a por qué eligió este momento para contar la situación que vivió, Valentín fue tajante: “Yo le pedí a mi abuelo que cuente lo que estaba pasando, y él justamente por querer proteger el proceso judicial me dijo que tenía que tener paciencia. Y también por mi hermana, ¿no? Ella se quedó con él [por Darío Giordano] y no queríamos que tuviera estas reacciones y estas situaciones de violencia con ella. Entonces, por muchos años callamos".
“Cuando yo tenía 10 años, 9 años, empecé a sufrir violencia física y psicológica de parte de Darío. Mi hermano también. Era un dolor incomprensible. Realmente era un infierno vivir en esa casa”, describió Valentín, quien además agregó: “Las ocho horas que yo pasaba en el colegio eran las mejores ocho horas del día porque no volvía a mi casa. Yo sabía que volvía y se desataba el infierno. Sabía que no tenía escapatoria. Desde agarrarme de los pelos, llevarme por la escalera, pegarme, dejarme encerrado en el cuarto, traerme la comida cuatro horas después fría, apoyarla en el piso”.
Según su relato, la violencia empezó después de que Romina Yan muriera, cuando él tan solo tenía 7 años. Desde entonces empezó a vivir, al igual que con su hermano Franco, diferentes actos de violencia en su hogar.
En medio de ese contexto, confió en Gustavo Yankelevich para revelarle la situación que vivía en su casa. Su abuelo se volvió su confidente, al igual que el de sus hermanos. En la actualidad, Valentín no llama “papá” a Darío y cambió su apellido paterno por el materno.
Desde el momento en el que se judicializó el asunto, Valentín y Franco no volvieron a su hogar. Caso contrario su hermana, Azul, siguió viviendo con su padre, algo que preocupó al protagonista de esta historia, quien decidió callar su historia para proteger a su hermana.
“Fue duro al principio. Para ella fue muy duro. Siempre nos entendió, siempre supo por qué nos fuimos. Pero al principio cuando ella era muy chiquita sentía que la habíamos dejado sola digamos. Después nos terminó entendiendo y hoy tenemos una relación espectacular”, contó sobre el dramático hecho de separarse de Azul. Hoy en día, su hermana vive fuera del país. Eso lo motivó a contar su historia.
El joven agradeció en varios fragmentos de su relato a sus abuelos e hizo un paréntesis en Cris Morena, su abuela, quien también cobijó a él y su hermano. “Fue una pata importante cuando nos fuimos a vivir con mi abuelo. Nos acompañó y estuvo presente”, recordó.