
En 2000, el rosarino jugaba en las Inferiores de Newell’s Old Boys y tenía claros sus objetivos deportivos. Casi dos décadas después, una vieja entrevista volvió a circular y permitió conocer cómo era el joven futbolista fuera de la cancha.
En 2000, el rosarino jugaba en las Inferiores de Newell’s Old Boys y tenía claros sus objetivos deportivos. Casi dos décadas después, una vieja entrevista volvió a circular y permitió conocer cómo era el joven futbolista fuera de la cancha.
Lionel Messi tenía 13 años, jugaba en la 10.ª división de las Inferiores de Newell’s Old Boys y soñaba con llegar a Primera cuando, el 3 de agosto de 2000, el diario La Capital de Rosario publicó una entrevista titulada "Un leprosito que se las trae". La nota se viralizó por las respuestas del entonces adolescente, que ya imaginaba su futuro en el fútbol y dejaba ver sus gustos personales.
En aquel momento, Messi tenía tres aspiraciones deportivas concretas: jugar en la Primera de Newell’s, integrar las selecciones juveniles y llegar a la Selección argentina. Su mayor alegría futbolística hasta entonces había sido salir campeón con la 10.ª división, mientras que entre sus recuerdos más especiales estaba el viaje a Perú, donde también había conseguido un título.
El joven futbolista no ocultaba su cariño por el club rojinegro. Cuando le preguntaron qué significaba Newell’s para él, respondió: "Todo, lo máximo". Su ilusión era seguir creciendo en la institución y alcanzar la máxima categoría. Además, esperaba volver a salir campeón durante ese año y manifestaba su interés por integrar los seleccionados juveniles.
Fuera de la cancha, sus respuestas mostraban una faceta cotidiana. Su hobby era escuchar música, especialmente cuarteto y cumbia, y su programa de televisión favorito era Primicias. También citó la revista Pasión Rojinegra, la Biblia como su libro favorito y la película Cuidado, bebé suelto. En cuanto a los deportes, además del fútbol, le gustaba el handball.
Entre sus preferencias personales, Messi señaló el pollo con salsa como su comida favorita y nombró a Nicole Neumann como la modelo que le gustaba. En el ámbito escolar, su materia preferida era Lengua y, aunque su objetivo deportivo era llegar a Primera, también tenía una meta personal: terminar la secundaria. Si debía elegir una profesión para estudiar, pensaba en ser profesor de Educación Física.
La familia ocupaba un lugar importante en su vida. Sus padres eran Jorge Messi y Celia, y sus hermanos, Rodrigo, Natalia y Marisol. Entre sus ídolos mencionó a su papá y a su padrino, Claudio. También recordó especialmente a su abuela, quien lo había llevado por primera vez a jugar al fútbol.
La muerte de su abuela era, según contó, su mayor tristeza. En la entrevista, además, dejó una definición sobre la humildad que reflejaba los valores que consideraba importantes: "Es lo que un ser humano no debe perder nunca".