
Tiene 15 años y juega en Vélez Sarsfield. Su historia está marcada por una decisión familiar y un camino de adaptación al fútbol argentino.
Tiene 15 años y juega en Vélez Sarsfield. Su historia está marcada por una decisión familiar y un camino de adaptación al fútbol argentino.
Joaquín Reinoso tiene 15 años, nació en Auckland, Nueva Zelanda, y actualmente juega como delantero en la octava división de Vélez Sarsfield. Hijo de padres argentinos, fue convocado por la Selección Argentina Sub-15 en septiembre pasado, después de recibir también un llamado de los "All Whites", y eligió representar al país de su familia.
El joven futbolista creció en Oceanía, donde pasó gran parte de su infancia y estudió durante cinco años en King's School. Antes de dedicarse de lleno al fútbol, practicó atletismo, natación, hockey, tenis y golf. Su formación deportiva incluyó torneos internacionales y distintas pruebas en clubes, hasta que su familia decidió apostar por su desarrollo en Argentina.
Su padre, Lautaro Reinoso, había jugado en las divisiones inferiores de Platense y llegó hasta la cuarta división. Junto con su esposa, Vanesa, ambos profesores de educación física, emigró a Nueva Zelanda en busca de oportunidades laborales. Con el paso de los años, la familia evaluó distintas alternativas para impulsar la carrera deportiva de Joaquín, entre ellas España e Inglaterra.
Durante unas vacaciones en Buenos Aires, el delantero entrenó durante dos semanas con jugadores de su categoría en Platense. Más adelante, tuvo una prueba en el Valencia de España, donde incluso disputó un torneo. Sin embargo, la familia no pudo continuar con esa posibilidad porque todavía no contaba con el pasaporte italiano, según relató su madre.
La llegada a Vélez se produjo por recomendación del exfutbolista Federico Domínguez, quien consideró que el club ofrecía buenas oportunidades para la formación y promoción de juveniles. La prueba, que inicialmente iba a ser breve, se extendió entre 10 y 15 días. De acuerdo con el relato publicado, el club manifestó interés por el jugador antes de que terminara su primera semana de evaluación.
Reinoso se desempeña principalmente como delantero, aunque también puede jugar como extremo por ambas bandas y como enganche. Mide más de 1,80 metros, es zurdo y cuenta con buen manejo de las dos piernas. Su velocidad, explosividad, capacidad de regate y habilidad en el uno contra uno son algunas de las características que se destacan en su juego.
La adaptación al país presentó dificultades, especialmente por el idioma. Cuando llegó, no hablaba español con fluidez, una situación que incluso le impidió conseguir una vacante en el colegio de Vélez. Comenzó a estudiar en una escuela pública, donde, según la nota original, fue el mejor alumno, y posteriormente pasó a la modalidad virtual para compatibilizar sus estudios con los entrenamientos.
También debió modificar aspectos de su juego para adaptarse al fútbol argentino. Según explicó, tuvo que volverse más agresivo dentro de la cancha y desarrollar una mayor competitividad. Fuera del campo, incorporó costumbres locales, como tomar mate.
Uno de los momentos más importantes de su trayectoria llegó en septiembre de 2026, cuando recibió convocatorias de las selecciones juveniles de Nueva Zelanda y Argentina con pocos días de diferencia. El combinado neozelandés lo había citado para disputar el clasificatorio al Mundial Sub-17, mientras que la Argentina Sub-15 lo convocó con vistas a la Liga Evolución CONMEBOL, que se disputará en Paraguay.
La decisión llegó cuando Joaquín ya tenía comprado un pasaje para regresar a Auckland. Sin embargo, optó por vestir la camiseta argentina debido al vínculo familiar y emocional que mantiene con el país. La convocatoria juvenil no determina de manera definitiva su selección futura, ya que la posibilidad de representar a otro país dependerá de las condiciones reglamentarias correspondientes.
En el plano futbolístico, su principal referente es Lionel Messi, a quien considera su ídolo. También admira a Neymar y Ángel Di María. Su objetivo es convertirse en profesional, debutar en Primera División y llegar a representar a la Argentina en el máximo nivel.