
María Belén Saucedo, referente del comedor San José, contó en Radio Sudamericana que brindan merienda los viernes y almuerzo los sábados a niños y adultos mayores. Necesitan un anafe, garrafa, mesas, sillas y alimentos para ampliar la asistencia. También buscan reunir ropa, abrigo y otros elementos para familias afectadas por la creciente en el barrio Caridi.
Martes 13 de Octubre de 2026 - Actualizada a las: 21:59hs. del 13-10-2026
El comedor San José, que funciona en la cancha del barrio Quilmes de Corrientes, necesita donaciones para sostener la asistencia alimentaria que brinda a unos 130 niños y adultos mayores. María Belén Saucedo, una de las responsables del espacio, dialogó con Radio Sudamericana y explicó que el objetivo es ampliar los días de atención y prepararse para ayudar a familias que atraviesan situaciones de vulnerabilidad por la creciente.
"Nosotros ahora vamos a hacer nueve meses. Empezamos con 43 chicos y hoy estamos asistiendo a alrededor de 130 personas entre chicos y adultos mayores", contó.
Actualmente, el comedor entrega merienda los viernes desde las 17 y almuerzo los sábados. Sin embargo, Saucedo señaló que algunos chicos les cuentan que pasan gran parte del día sin comer y que, en ocasiones, la merienda escolar es lo único que reciben hasta el día siguiente.
"Queremos tratar de asistir mayor cantidad de días y, si es posible, durante toda la semana", expresó.
El espacio funciona al aire libre, en una cancha del barrio Quilmes, sobre la avenida Juan de Garay. Para proteger a los chicos de las condiciones climáticas, consiguieron un gazebo prestado, pero todavía necesitan mejorar las instalaciones y las condiciones para cocinar y servir la comida.
Saucedo explicó que actualmente cocinan a leña, una dificultad cuando llueve o no consiguen combustible. Por eso, entre las principales necesidades mencionó un anafe y una garrafa, además de mesas y sillas para que los chicos puedan sentarse a comer.
También reciben donaciones de alimentos para preparar guisos, polenta y otras comidas que permitan servir porciones suficientes. Entre los productos que necesitan se encuentran arroz, fideos, puré de tomate, pollo, carne, verduras, harina, sal, aceite, leche, azúcar y pan.
"Tenemos una mesa que nos donó un señor porque vio que los chicos estaban comiendo sentados en una piedrita con el plato. Queremos solucionar varios temas y poder asistirlos lo mejor que se pueda", relató.
El trabajo está a cargo de cinco personas, que organizan la preparación de los alimentos y la entrega de las porciones. Saucedo explicó que muchas veces también deben aportar dinero de sus propios bolsillos para comprar los ingredientes que faltan.
También buscan ayudar a familias del barrio Caridi
Además de sostener el comedor, sus responsables comenzaron a recibir pedidos de ayuda de familias del barrio Caridi, afectadas por la creciente. Según contó Saucedo, algunos vecinos se acercaron preocupados por la situación y solicitaron alimentos ante las dificultades que atraviesan.
La referente señaló que quieren reunir donaciones para estar preparados y acompañar a esas familias, especialmente a los niños, tanto durante la emergencia como en los días posteriores.
Para ese objetivo, reciben alimentos, zapatillas, ropa, abrigo, colchones, frazadas, sábanas y toallas en buen estado. La intención es reunir elementos que permitan responder a las necesidades de quienes pierdan pertenencias o deban afrontar mayores dificultades por las inundaciones.
"Queremos estar lo mejor preparados posible para poder ayudarlos, por todos los niños que tienen", manifestó.
Las personas interesadas en colaborar pueden comunicarse con María Belén Saucedo o con su pareja, Daniel. También pueden coordinar la entrega de las donaciones, ya que la familia cuenta con la posibilidad de retirarlas.
María Belén Saucedo: 3794 940612
El comedor funciona en la cancha del barrio Quilmes, sobre la avenida Juan de Garay. Entregan merienda los viernes desde las 17 y almuerzo los sábados, jornada en la que comienzan a cocinar alrededor de las 10:30.
"Espero poder llegar a bastante gente que pueda abrir un poquito las puertas de su corazón. Queremos ayudar no solamente al comedor, sino también a las familias que se acercaron", concluyó Saucedo.