
Hace pocos días sustrajeron dinero de una distribuidora en el barrio San José. Fue cometido por una banda de motochorros. Actuaron de forma "calcada" a un golpe ocurrido en el mes de julio, en otro comercio de igual rubro. Usaron radios handies con canales de la Policía.
Hace pocos días sustrajeron dinero de una distribuidora en el barrio San José. Fue cometido por una banda de motochorros. Actuaron de forma "calcada" a un golpe ocurrido en el mes de julio, en otro comercio de igual rubro. Usaron radios handies con canales de la Policía.
El golpe de una banda de motochorros a una distribuidora del barrio San José, en la capital provincial, guarda demasiadas similitudes a un robo ocurrido en el mes de julio apenas a cinco cuadras de distancia, pero en el barrio Universitario. En ambos casos se manejaron de forma coordinada, con uso de herramientas, guantes, barbijos y lo más llamativo, el empleo de radios con los canales que sintonizan la frecuencia interna de la Policía.
Tanto en uno como en otro ilícito obtuvieron una cifra importante de dinero. En el primero fue de alrededor de 30 millones de pesos y en el más reciente al menos 25 millones de pesos, según fuentes extraoficiales.
No fueron incursiones al azar sino de una planificación al detalle. Operaron cuando los comercios estaban cerrados y, a sabiendas de la existencia de modernos dispositivos de cámaras de seguridad, tuvieron presente no dejar parte de sus rostros al descubierto.
En el primero de los hechos simularon ser motodeliverys, al punto tal que uno de los vehículos de los que dispusieron tenía colocado la caja térmica con el logo de una empresa de envíos a domicilio. En en el cual cargaron una caja de seguridad.
Durante la noche del último viernes, el 9 de octubre, accedieron con martillo, barreta, destornillador y linternas de celulares encendidos tras ejercer violencia en el portón del depósito, en la parte trasera del comercio.
Dos de los ladrones, uno de ellos vestido con campera flúor con capucha, vulneraron la abertura que comunica al Pasaje Manuel Acevedo. Eran exactamente las 23:09 cuando pudieron romper las medidas de seguridad.
Desde ese sector caminaron hasta el área de oficinas administrativas y de cajas para saquearlas, mientras ocasionaban mucho desorden.
Luego de obtener el dinero que cargaron a dos mochilas realizaron igual recorrido hasta salir al Pasaje Acevedo a las 23:15.
En la vía pública sus dos cómplices de "campana" en motocicletas 110 iban y volvían de una esquina a la otra como si estuvieran "patrullando" la cuadra, observando que nadie los descubra o bien que aparezca algún móvil de la Policía.
Durante los seis minutos, el delincuente que vestía la campera flúor tenía sintonizada una radio handie con la sintonía "en directo" de lo que modulaban desde la fuerza de seguridad.
De tal forma, los malhechores estaban atentos a si alguien pedía que vayan a verificar en el comercio al cual estaban robando.
Con el efectivo en su poder, además de una máquina contadora de billetes y otros artículos de oficina, ambos malandras dieron por terminado el golpe, ganaron la calle y ascendieron a las motocicletas sobre las cuales aguardaban los restantes partícipes. La Policía informó que la novedad de lo sucedido fue conocida al día siguiente.
Los registros de las cámaras de seguridad demuestran que la banda de motochorros actuó de forma similar al robo sucedido el sábado 25 de julio, a la madrugada, en una distribuidora de Cabrera y Thames, apenas a cinco cuadras del negocio afectado el viernes último.
En los dos casos intervinieron autoridades de la comisaría seccional Decimosexta, Dirección de Investigación Criminal, Dirección General de Investigación de Delitos Complejos y la Unidad Especial Antiarrebatos.
Por el robo del mes de julio no hay detenidos. Hubo un hombre de alias "Huesito" bajo sospechas, quien estuvo demorado y también mencionado como supuesto partícipe en la sustracción de dinero de un abasto de carnes en el mes de marzo, en el barrio Industrial.
Días después, en una persecución, adentro del auto de tal sujeto la Policía encontró un handie con una sintonía para bloquear cierres centralizados (inhibidor), guantes, barretas y una capucha.
La pregunta sobrevuela: ¿solo coincidencia; o los dos robos fueron obra de una misma banda?