
La frase corresponde a una testigo que fue con la tía de Loan hasta el hallazgo de unas huellitas. Al llegar había un palo clavado y a pocos centímetros el botín hundido en una masa compacta. "No se veía color ni tenÍa forma", recordó la mujer. Laudelina Peña, más complicada.
La frase corresponde a una testigo que fue con la tía de Loan hasta el hallazgo de unas huellitas. Al llegar había un palo clavado y a pocos centímetros el botín hundido en una masa compacta. "No se veía color ni tenÍa forma", recordó la mujer. Laudelina Peña, más complicada.
Se concretó la audiencia Nº34 por la desaparición de Loan Peña. Pasaron seis testigos, uno de ellos, una vecina de la localidad de 9 de Julio, relató el momento del hallazgo del botín dejando de manifiesto que la tía del niño, Laudelina Peña, sabía hacia dónde ir y en qué parte sacarlo de lo profundo de una zona de barro. Con esta declaración, la imputada quedó aun más complicada.
Carlota Moreira reside en la localidad de 9 de Julio y ese 14 de junio, día siguiente de la desaparición de Loan Peña, fue al campo a llevar junto a una amiga llamada María Duarte unas mercaderías para hacer comida a las personas que estaban abocadas a la localización del niño. Fue entonces que al llegar a la casa de la abuela Catalina, su amiga, Duarte encontró a Laudelina a quien conocía y decidió acompañarla hasta un lugar donde dijo haber visto horas antes una huellitas: de un pie descalzo y otro con un botín.
"La seguimos. Ella iba sola por delante y por detrás, su hija Macarena, mi amiga y yo. Llegamos y ya estaba el comisario Walter Maciel junto a Méndez donde se veían las huellas", comenzó su relato Moreira.
"Al llegar ya había un palo clavado y es donde Laudelina dice que busquemos. Yo le dije para meterme en el barro, pero me respondió que era profundo, que lo iba hacer Macarena. Y fue cuando con otra rama sacó el botín. Laudelina le tomó una foto y dijo que era el que había regalado su hijo a Loan", contó.
Explicó entonces que, a simple vista, lo hallado era indescifrable porque se veía como una masa compacta. A pesar de ello, Laudelina insistió en que era el botín de Loan.
La zona no era profunda, ya que contó Moreira que el barro llegó hasta los tobillos de Macarena, lo que llamó su atención.
"Maciel sacó una foto y envió a alguien con quien habló por teléfono y después nos dijo que nos fuéramos las cuatro de ahí, que iban a llegar los peritos", siguió su relato.
El botín quedó al costado de un árbol, arriba de pasto y tierra seca, dijo Moreira quien contó además que el excomisario no preguntó sus nombres ni dejó constancia por escrito que fue hallado ese elemento.
"Salimos las cuatro juntas del campo. Macarena se reunió con otro grupo y se separó de nosotras. Cuando regresamos con mi amiga y Laudelina nos cruzamos con una camioneta de la Policía en la que llevaban a un perro en una jaula. Nosotras seguimos caminando hasta las 18 buscando a Loan", recordó Moreira. En ese patrullero iba uno de los perros rastreadores, según está en el expediente.
De la forma en que se halló el botín, dijo la testigo, que un niño no puede perder su calzado y dejarlo tan hundido como estaba.
Consultada además por otras defensas, en cuanto a la distancia que separaba el palo clavado y el lugar donde estaba el botín, dijo que no fue más que la distancia de entre dos baldosas. "En la zona había una huella en la que se veía deditos y en otra una pisada de los tapones de un botín. Se intuía que era un calzado porque no se veía lo que era. En el lodo se buscó el otro lado del botín, pero no se encontró", dijo.
Señaló que la zona donde estaba el objeto hallado era un lugar donde no era fácil el acceso para un niño, mucho menos si no conoce el lugar. Y que desde la casa de la abuela Catalina hasta esa zona ellos, los adultos tardaron cerca de una hora para llegar.
Reiteró tras pedido de una de las defensas que tras hincar varias veces Macarena alzó el botín con el palo y Laudelina dijo que se trató del botín que regaló su hijo a Loan.
"Me dio la sensación de que Laudelina ya conocía ese lugar porque fuimos directo al barro", destacó la testigo.
Otra parte del relato que complicó a la imputada Peña fue cuando tras el hallazgo y a su regreso a la casa de la abuela Catalina observó que hablaba por teléfono y escuchó decir "estoy con colita", palabras que llamaron su atención.
Laudelina presenció el debate sin rastros de preocupación en su rostro ni gestos de incomodidad a pesar de quedar aún más complicada.
Otros cinco testigos sumaron declaraciones al debate
Los testigos Raúl Anselmo Chamorro, su nieta Agostina Chamorro y Ramón Ignacio Robledo, vecinos del paraje El Algarrobal, también pasaron por el debate este martes y contaron como testigos el momento en el cual se enteraron de la desaparición del pequeño Loan y cómo fue el trabajo de búsqueda en sus primeras horas.
Los tres coincidieron en que vieron a Antonio Benítez en la zona y fue por quien se enteraron de lo ocurrido.
"No se lo notó raro, sí preocupado", dijo uno de ellos.
También fue de común respuesta, ante la consulta de la fiscalía, si se trató de la primera vez que ocurre un hecho como el de Loan.
Tanto Anselmo Chamorro como Ramón Robledo, quienes se criaron en el paraje, aseguraron que nunca antes había desaparecido un chico y que de ocurrir "con la cantidad de gente que estuvo para buscarlo se lo hubiera encontrado".
Además, los testigos desmintieron la insólita versión de Carlos Pérez, quien afirmó que una oveja casi lo ataca en su camioneta. Los declarantes aclararon que estos animales no atacan si no son molestados, dejando sin sustento la justificación del imputado sobre su recorrido.
Otros dos testigos más, una vecina de 9 de Julio y una agente de policía también testimoniaron ayer. Ambas relataron lo que sabían del caso sin dejar algún dato que sumara a lo que ya se tiene en el expediente.
Este miércoles se espera que otras seis personas presten testimonio frente al Tribunal Oral Federal, el cual tuvo en la presencialidad al juez Fermín Ceroleni, acompañado por el juez Simón Bracco.
Esta fue otra audiencia más sin conocer qué pasó ni dónde está Loan, desaparecido el 13 de junio de 2024 del paraje El Algarrobal en la localidad de 9 de Julio durante un almuerzo familiar.