
Una camioneta embistió a gran velocidad a otro vehículo repartidor que se encontraba estacionado bajando mercadería. Por el violento impacto, el transporte salió proyectado varios metros, derribó columnas y quedó incrustado contra la fachada de una vivienda.
Una camioneta embistió a gran velocidad a otro vehículo repartidor que se encontraba estacionado bajando mercadería. Por el violento impacto, el transporte salió proyectado varios metros, derribó columnas y quedó incrustado contra la fachada de una vivienda.
Un violento siniestro vial registrado en la avenida Maipú al 1.600 de la ciudad de Corrientes, que pudo ser una tragedia mantuvo sorprendió a los vecinos y transeúntes de la zona, luego de que dos camionetas terminaran destruidas sobre la vereda y a centímetros de ingresar al living de una finca familiar.
El hecho ocurrió en horas de la mañana, en un tramo de alta circulación vehicular ubicado entre las arterias del sector y próximo a la intersección con la calle Nuestra Señora de la Asunción. Según se pudo reconstruir en el lugar, una camioneta blanca embistió por detrás a un vehículo utilitario que se encontraba detenido sobre el margen de la avenida, abocado a la distribución de bidones de agua potabilizada.
La violencia del impacto fue de tal magnitud que la camioneta de reparto salió desplazada sin control, subió a la vereda e impactó de lleno contra la estructura frontal de una residencia, destrozando a su paso el muro y provocando severos daños en la mampostería de la galería.
«Escuchamos el impacto nomás»
En diálogo con el cronista de radio LT7, Hernán, el trabajador que conducía el vehículo repartidor de agua, relató los dramáticos segundos que le tocó vivir mientras desempeñaba sus tareas habituales junto a un cliente.
«Hacía cinco minutos que había bajado de la camioneta. Estábamos conversando con el cliente y escuchamos el impacto nomás. Me doy vuelta y ya veo la camioneta blanca y cómo venía la mía embestida hasta que chocó con la casa», explicó el repartidor, aún con la conmoción visible en el rostro.
Hernán remarcó que el desenlace no cobró vidas de milagro: «Gracias a Dios no había gente en la vereda ni yo estaba arriba de la caja cargando bidones, porque hubiese sido otra cosa. Por suerte estamos todos bien».
Según detalló el propio trabajador, la conductora del vehículo que desencadenó la colisión descendió de su rodado entre lágrimas y atinó a argumentar una severa distracción al volante: «Bajó la señora llorando y me dice: ‘Disculpame, me distraje, no te vi’».
Polémica por el tránsito y la infraestructura en Maipú
El siniestro reabrió el debate sobre el tránsito en la avenida Maipú, una arteria caracterizada por la elevada velocidad de los vehículos y la constante actividad comercial. En ese sector, la presencia de rampas continuas y la ausencia de cordones pronunciados en varios tramos facilitan que ante cualquier despiste los automóviles terminen invadiendo el espacio peatonal.
En la camioneta causante del choque se activaron los airbags frontales debido a la brusca desaceleración, quedando ambas unidades con la parte frontal y el tren delantero completamente destrozados.
En el lugar intervino personal policial para concretar las pericias de rigor y ordenar el flujo vehicular, mientras los propietarios de la vivienda afectada evaluaban junto a las partes involucradas los pasos a seguir respecto a los considerables daños edilicios sufridos.
Fotos captura de pantalla LT7