
Surgido de las inferiores de la Acadé, pasó por varios rincones de Europa, pero le costó adaptarse a la vida cotidiana. Además, su decepción en San Lorenzo, su estapa en el Ascenso y en qué anda actualmente. Hoy en Pintaban para cracks, pero...
Surgido de las inferiores de la Acadé, pasó por varios rincones de Europa, pero le costó adaptarse a la vida cotidiana. Además, su decepción en San Lorenzo, su estapa en el Ascenso y en qué anda actualmente. Hoy en Pintaban para cracks, pero...
Recordamos su historia en Olé.
Racing había despertado la atención del fútbol argentino en el inicio de la década anterior por la aparición de jóvenes talentos en sus divisiones inferiores: Ricardo Centurión, Rodrigo de Paul, Luciano Vietto, Luis Fariña, entre otros. Mención aparte merece en este caso Valentín Viola, un pibe movedizo por el frente de ataque, que rápidamente, a fuerza de goles y buenas actuaciones, fue vendido en una cifra millonaria al fútbol europeo. ¿Qué pasó con él? Hoy te contamos su historia en Pintaban para cracks, pero...
El salto desde el Tita Mattiussi y la venta millonaria a Portugal
Categoría 1991, Viola había arrancado a jugar en las Inferiores de San Lorenzo, pero fue dejado en libertad de acción y se mudó a Avellaneda al club del que era hincha: Racing. Pasó a formar parte del Predio Tita Mattiussi y el turno de debutar en Primera le llegó de la mano de Miguelito Russo en 2010. Tuvo también a otros entrenadores como el Cholo Simeone, Coco Basile y Luis Zubeldía antes de marcharse al Viejo Continente. A partir de una serie de buenas actuaciones, la Acadé lo vendió al Sporting de Lisboa por una cifra de cinco millones de dólares a mediados de 2012.
Gran venta para la época y una oportunidad bárbara para Valentín, que había sido sparring de la Selección en el Mundial 2010 de Sudáfrica, con Diego Maradona al frente y un tal Lionel Messi con la 10 en los entrenamientos. ¿Una buena anécdota de esa experiencia? “Estábamos como sparring en la Seleccion y lo más raro que me toco fue que estábamos jugando al truco y se sentó el Diego. Lo hizo levantar a mi compañero y se sentó a jugar al truco, nos terminó cagando el torneo ja, él no tenía idea. Fue loco jugar con Maradona. Son cosas que no se olvida”, relató en más de una oportunidad en entrevistas. Compartió esos días con el plandel mundialista y con otros sparrings que luego trascendieron como Esteban Andrada, Germán Pezzella, Nicolás Tagliafico, Ramiro Funes Mori y Leandro González Pirez, entre otros.
El periplo por destinos exóticos en Europa
Tremendo gol de chilena en Racing del nuevo refuerzo del DIM.
Ya en Portugal, Titín convirtió apenas dos goles. Lejos de las grandes expectativas desatadas en su arribo (le dieron la camiseta 16 que había usado el brasileño Mario Jardel, un ídolo), pasó por el equipo B de Sporting y al año volvió a Argentina, a préstamo en su querida Acadé. Si bien contó con continuidad y metió un golazo de chilena ante Colón de Santa Fe, la cesión se venció y volvió a Sporting en 2014. Como su rendimiento en Argentina no había convencido, los de Lisboa lo prestaron nuevamente, pero al fútbol turco, donde comenzó su recorrido por destinos no tan conocidos: Kardemir Karabukspor fue el primero. "Económicamente me servía mucho, el club era bueno, me daban una casa gigante, un lindo auto, etc… pero me di cuenta que nada de eso valía si no tenía con quién compartirlo. Llega un momento en que la plata a fin de mes ya no te interesa, porque estás en otro país, con otras costumbres y sin ver a la familia. Cuando ponés todo en la balanza entendés que ni la plata ni toda la mierda de alrededor te sirve. Yo ya no aguantaba más porque extrañaba”, dijo hace unos años sobre esa experiencia en Turquía y la siguiente en Bélgica (Royal Excel Mouscron, hoy desaparecido). Antes de pasar al equipo belga, Viola había sido adquirido por el Apollon de Chipre en 2016, pero no llegó a jugar, porque fue rápidamente cedido al Royal. "Tenía la chance de seguir pero me pasaba lo mismo: la gente era diferente, había ocho meses de invierno, veía muy poco a mi familia y decidí volver”, contó Valentín en diferentes notas. En esos dos años disputó 48 partidos en total entre ambos equipos, anotó seis tantos y brindó ocho asistencias.
En resumen, le quedó el recuerdo de haber tenido en suelo luso a Jorge Jesus, hoy DT de la selección que se cruzó con Cristiano Ronaldo, la cultura rara de los turcos ("no hablan en inglés, andaba siempre con el traductor, y la gente es fervorosa, con una liga picante; a veces las hinchadas se mataban a piñas") y los belgas muy lights: "Allá en un partido en Bélgica que perdimos 3-0, con un compañero brasileño, mirábamos que estaban juntos locales y visitantes aplaudiendo, no se podía creer. Sienten el fútbol pero lo viven diferentes como ir al teatro. Entonces para mí era difícil, porque uno a veces necesita de las puteadas o el desaliento para bien o mal, sino jugás como adormecido".
El regreso a Sudamérica y el sabor amargo en San Lorenzo
En 2017 decidió pegar la vuelta a Sudamérica para jugar una temporada (27 encuentros, seis goles) en el DIM de Colombia que dirigía Luis Zubeldía, quien lo había tenido en la Acadé. Disputó la Copa Libertadores, compartió equipo con Juanfer Quintero y enfrentaron al River de Gallardo. Y ya en 2018 firmó con San Lorenzo, pero su regreso a Boedo no fue el esperado. Apenas 33 minutos, dos lesiones musculares y, sin ser tenido en cuenta, rescindió a fin de año cuando le quedaban seis meses más de vínculo.
"Acabo de firmar mi rescisión con San Lorenzo. Me gustaría aclarar que nunca tuve un problema extrafutbolístico, siempre estuve a disposición del club y el cuerpo técnico, salvo en dos lesiones: una de 15 días y otra de 10 en un año. Aclaro también que todo el segundo semestre entrené a diario como corresponde y estuve en perfectas condiciones para jugar, esperando mi oportunidad. No hago esto a modo de reproche ni contra técnicos ni contra dirigencia, solo para que la gente sepa", fue su mensaje de despedida a través de redes sociales. Muy poco para lo que todos esperaban. Bah, decepcionante.
La travesía en el Ascenso antes del adiós
Con 27 años, se mudó a San Martín de Tucumán para tratar de ayudar a cumplir el objetivo de permanecer en Primera. No se logró, y antes de los seis meses (siete encuentros), rescindió su contrato. Pasó a jugar e n la Primera Nacional en Nueva Chicago, donde no llegó a la temporada completa por la pandemia de coronavirus. Se terminó el contrato a mediados de 2020 (14 partidos, dos goles). Destacó siempre a su gigante hinchada, aunque lamentó algunos problemas internos en el club. Probó suerte en Agropecuario entre 2020 y 2021, en un club y ciudad "recontra tranquilos, el otro extremo de Chicago" y luego pasó a Barracas Central, con el que ascendió a Primera, pero en un papel secundario.
Retiro prematuro a los 31 y una nueva pasión en el pádel
Por la puerta de atrás, sin grandes anuncios, el Guapo fue su último club. Un retiro joven, con apenas 31 años a fines de 2022, principios de 2023. Y con el transcurso del tiempo empezó a incursionar en el mundo del pádel, donde según cuentan los entendidos, es más que un interesante jugador. Han trascendido imágenes de él ganando torneos junto a Luis Benítez (otro ex jugador surgido de Racing) y, de vez en cuando, también pasa por el Senior de la Acadé para revivir lindos momentos.
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