
En 2023, Gustavo Kumiega fue absuelto por falta de pruebas suficientes, tras una denuncia de su ex pareja por intentar provocarle un aborto sin consentimiento. Sin embargo, la jueza Liliana Soledad Puppo consideró acreditado un contexto de violencia de género y ordenó restricciones de acercamiento. El médico fue detenido este viernes y enfrenta denuncias por supuesto abuso sexual y mala praxis.
Sábado 17 de Octubre de 2026 - Actualizada a las: 09:40hs. del 17-10-2026
El ginecólogo chaqueño Gustavo Kumiega fue juzgado en abril de 2023 en Resistencia, luego de que su expareja lo denunciara por intentar interrumpir su embarazo sin consentimiento y amenazarla con un cuchillo. La Justicia lo absolvió de ambos delitos por el beneficio de la duda y la falta de pruebas suficientes, aunque la magistrada consideró acreditado un contexto de violencia de género durante la relación.
El caso se remonta al 27 de octubre de 2014, cuando la mujer, identificada con el nombre ficticio de Lucía para preservar su identidad, acudió al consultorio del médico tras sospechar que estaba embarazada. Según declaró durante el juicio, Kumiega le colocó una pastilla abortiva en la vagina pese a que ella se había negado.
El antecedente volvió a cobrar relevancia tras la reciente detención del profesional, quien enfrenta otras denuncias por presunta violencia médica y abuso sexual.
La denuncia por el presunto intento de aborto
Lucía conoció a Kumiega en 2012, mientras practicaban buceo. Ella era contadora y tenía 14 años menos que el médico. Después de iniciar una relación sentimental, quedó embarazada en 2014.
Según declaró ante la Justicia, el vínculo estuvo marcado por separaciones y reconciliaciones. También contó que el ginecólogo cuestionaba que acudiera a otros profesionales para atenderse y le decía: “¿Para qué vas a ir a abrirle las piernas a otra persona?”.
En octubre de 2014, cuando tenía 31 años, la mujer notó un retraso menstrual y le comunicó a su pareja que sospechaba que estaba embarazada. El médico le pidió que fuera a su consultorio, ubicado sobre la calle López y Planes de Resistencia, para realizarle una ecografía intravaginal.
Durante el juicio, Lucía relató que estaba acostada en la camilla cuando Kumiega le colocó una pastilla abortiva, pese a que ella le había manifestado que no quería hacerlo.
“Dios nos iba a castigar”, recordó haberle dicho. Según su testimonio, el médico respondió: “No, quedate quieta”.
La mujer sostuvo que el procedimiento debía continuar con nuevas aplicaciones de pastillas durante los días siguientes, pero se negó. También declaró que el profesional le había dicho que no era momento de convertirse en padre porque tenía un juicio por mala praxis.
La denuncia por golpes y amenazas
Lucía aseguró que, después de regresar a la vivienda, ambos comenzaron a discutir y Kumiega la golpeó con una raqueta en el rostro y el abdomen. “Mirá lo que me hiciste hacer”, recordó que le dijo durante la agresión.
Según su declaración, quedó dolorida y el médico no la dejó salir de la propiedad hasta las cinco de la mañana. Al día siguiente no fue a trabajar y, preocupada por las posibles consecuencias de lo ocurrido sobre su embarazo, acudió a otra ginecóloga.
Los controles posteriores confirmaron que el embarazo continuaba. El 17 de junio de 2015 nació su hijo, a quien Kumiega reconoció legalmente seis meses después.
En un informe socioambiental incorporado al expediente, la mujer recordó las dificultades que atravesó durante la gestación: “De milagro nació B., yo pensé que lo perdía porque tuve mucha pérdida. Pasé todo mi embarazo sola, él no quería tenerlo”.
La causa también incluyó una denuncia por amenazas. Lucía aseguró que, durante una discusión ocurrida entre 2013 y 2014, el médico tomó un cuchillo de cocina y le dijo: “Te vas de mi casa o te mato”.
Además, sostuvo que su expareja amenazaba con difundir fotografías íntimas suyas y que esa situación influyó en las ocasiones en que retomó la relación.
Entre las pruebas incorporadas a la investigación había testimonios, informes psicológicos, estudios médicos, fotografías y mensajes intercambiados entre ambos. En uno de ellos, atribuido a Kumiega, se leía: “Eso es lo que vos querés. Hubieras abortado bien. O no me hubieras avisado de la existencia”.
La absolución y las medidas de protección
El juicio se desarrolló en abril de 2023 ante la Cámara Primera en lo Criminal de Resistencia, con la jueza Liliana Soledad Puppo a cargo del tribunal unipersonal.
Kumiega llegó acusado de tentativa de aborto sin consentimiento, agravada por su condición de médico, y de coacciones agravadas por el uso de un arma. Durante el debate, negó haber colocado las pastillas abortivas y haber amenazado a su expareja con un cuchillo.
El fiscal Jorge Fernando Gómez solicitó tres años de prisión en suspenso y cinco años de inhabilitación profesional. La defensa, a cargo de Juan Carlos Saife, pidió la absolución.
Finalmente, el 28 de abril de 2023, Puppo absolvió al ginecólogo de ambos delitos. En relación con el presunto intento de aborto, sostuvo que no se había demostrado con la certeza necesaria que el médico hubiera actuado sin el consentimiento de la mujer. También planteó dudas sobre si la colocación de una sola pastilla podía considerarse el comienzo de ejecución del delito en las circunstancias investigadas.
Respecto de la amenaza con el cuchillo, la magistrada consideró que no se habían precisado suficientemente las circunstancias del episodio ni reunido pruebas que permitieran acreditar la acusación.
Sin embargo, la jueza concluyó que Lucía había atravesado un contexto de violencia de género. Para fundamentar esa decisión, tuvo en cuenta su testimonio, su comportamiento durante el juicio y las declaraciones de personas que conocían la situación.
“Todo el cuadro descriptivo que los testigos fueron configurando nos indican ese estado de subordinación en que se encontraba” la denunciante respecto de Kumiega, sostuvo en la sentencia.
Por ese motivo, pese a absolver al médico, ordenó que no se acercara a menos de 300 metros de su expareja ni se comunicara con ella por ningún medio. También dispuso que el contacto con su hijo se organizara a través de un familiar o una persona de confianza y que el profesional continuara con tratamiento psicológico o psiquiátrico.
El fallo constituye un antecedente judicial en la trayectoria de Kumiega, quien fue detenido recientemente y enfrenta nuevas denuncias. Las acusaciones actuales deberán ser investigadas en sus respectivos procesos judiciales.