
La frase corresponde a un vecino del campo lindero al de la abuela Catalina, donde se realizó el almuerzo. En las jornadas de debate un testigo fue detenido por falso testimonio. Y habló Dupuy.
La frase corresponde a un vecino del campo lindero al de la abuela Catalina, donde se realizó el almuerzo. En las jornadas de debate un testigo fue detenido por falso testimonio. Y habló Dupuy. Aseguró que los imputados por entorpecer la investigación no pertenecen a la fundación.
Pasó otra semana de juicio con tres audiencias por la desaparición de Loan Peña. Hubo testigos que dejaron de manifiesto que en el paraje Algarrobal, donde se realizó el almuerzo ese 13 de junio de 2024, nunca antes del caso Loan, desapareció un niño. Y que de haber ocurrido, se lo hubiera encontrado teniendo en cuenta la cantidad de personas que se volcaron a su localización. Esa coincidencia fue por parte de dos vecinos del lugar, uno de ellos, Ramón Ignacio Robledo quien se domicilia en el campo lindante a la casa de Catalina Peña, abuela del niño.
Fueron 13 las personas que testimoniaron frente a los jueces, Fermin Ceroleni, Simon Bracco y Enrique Bosch.
"Con la cantidad de gente que estuvo para buscarlo se lo hubiera encontrado", fue una de las frases que se escuchó, como también: "Que yo sepa nunca se perdió un niño antes de Loan" y lo dijo un testigo del paraje Algarrobal de apellido Robledo, quien junto a Raúl Anselmo Chamorro nacieron en la zona y pudieron coincidir en sus declaraciones.
Ambos, cada uno a su tiempo, contaron cómo se enteraron de la desaparición del pequeño y a quienes vieron buscar al menor en el naranjal, y en la zona conocida como la tapera o escuela abandonada. "Cuando dijeron que se perdió, teníamos que encontrarlo y salimos a buscarlo. Fue la primera vez que ocurrió esto. Y la distancia del naranjal de donde se halló el botín, no es un camino fácil para un niño", señalaron.
Entre las personas citadas en la semana, habló o al menos fue convocado para hacerlo, Agustín Ybarra. Fue el chofer que, junto al abogado José Codazzi y un legislador provincial, llevaron en horas de la madrugada a la tía de Loan, Laudelina Peña, y a su hija Macarena a declarar -que fue un accidente-, desde la localidad de 9 de Julio a la capital provincial.
Pero nada logró recordar, ni escuchar, ni saber de lo que ocurrió en un viaje de varias horas y en las cuales hubo un intercambio de vehículo para el traslado.
Ybarra juró decir la verdad de lo que sabía frente a los jueces. El testigo fue ofrecido por la defensora Mónica Chivirín, quien defiende a Laudelina.
Contó que, en uno de los viajes que acompañó a su amigo Diego (Pellegrini) a Esquina fue que vio a Codazzi en su casa. Ese día, en el living quedaron ambos hablando cuando Ybarra decidió ir a dormir la siesta. Sin embargo, dijo que se escuchaba un murmullo de la conversación. Tras eso, cerca de la noche, Codazzi dijo que tenía que ir a 9 de Julio a ver a su cliente y decidió acompañarlo. Contó que en el trayecto, que duró dos horas y media aproximadamente, solo hablaron del pádel, de su familia y de situaciones cotidianas. Y que no se mencionó de la pérdida de Loan.
¿Usted iba a 9 de Julio y no sabía a qué?, le reiteró Chivirín, a lo que señaló Ybarra que solo acompañó a su amigo a ver a su cliente.
Su declaración se fue tornando con respuestas escuetas acompañadas de "no recuerdo", "no escuché", "no lo vi".
Tras las indagatorias de otras defensas, incluso de la fiscalía, y ante la reticencia continua del testigo fue que se solicitó la detención por falso testimonio.
Fue detenido ese día, miércoles 14 de octubre; pero al viernes siguiente fue liberado y supeditado a una investigación.
Lucio Ramón Dupuy, presidente de la asociación civil que lleva su apellido, estuvo en forma remota en el debate. Respondió preguntas respecto de las personas que están sentadas en el banquillo de los acusados por el delito de entorpecer la investigación.
De los diez acusados, dijo conocer solo a cuatro, luego de un trabajo fructífero realizado en un hogar en General Rodríguez, donde rescataron a 22 niños en estado de vulnerabilidad. Así, mencionó a Alan Cañete, Elizabeth Cutaia, Rossi Colombo y a Verónica López.
Ante preguntas de la fiscalía contó que tras ser conocida la noticia de la desaparición de Loan en Corrientes fue Alan Cañete quien se comunicó con Dupuy para que en nombre de la fundación llegara a la provincia y tuviera acceso más rápido para ayudar en la búsqueda y colaborar con los menores que estuvieron involucrados en el almuerzo. "Con el correr de los días, cuando veo que el Intendente de 9 de Julio transfirió 2 millones 800 mil pesos para gastos del equipo, me enojé, pedí explicación porque con los chicos no se lucra, le dije", relató Dupuy.