
Creen que son los facilitadores para que sujetos con rostros cubiertos entraran usando una copia de llaves. Sustrajeron dos millones y medio de pesos en efectivo. Fue en Capital.
Creen que son los facilitadores para que sujetos con rostros cubiertos entraran usando una copia de llaves. Sustrajeron dos millones y medio de pesos en efectivo. Fue en Capital.
Dos ladrones con sus rostros cubiertos con una capucha y un casco de motociclista robaron la recaudación de una distribuidora de la capital provincial. Fue un delito preciso, sin ejercer violencia, ya que habrían utilizado las copias de llaves originales para acceder al predio comercial.
En la denuncia del propietario de la firma explicó sus sospechas sobre un empleado pero, a la vez, la Policía presume que un segundo trabajador del lugar podría estar involucrado.
Ante los hechos, uno de los supuestos empleados infieles resultó detenido, mientras que el otro estuvo demorado a disposición de lo que pudiera decidir la Justicia respecto a su situación legal.
De acuerdo a la información recolectada por diario época, el ilícito damnificó a una distribuidora de huevos y otros productos avícolas ubicada en avenida Raúl Alfonsín al 4500 del barrio San José.
El jueves, poco antes de la 1:30, un par de sujetos con la cara tapada entraron al salón comercial, caminaron hasta el sector donde había guardada una suma aproximada a los dos millones y medio de pesos.
En menos de un minuto consiguieron apoderarse del efectivo. Sabían de la ubicación exacta, hasta adonde llegaron alumbrando con una linterna.
Tras consumar el ilícito salieron a las apuradas para ascender, según trascendió, a motocicletas estacionadas en las inmediaciones.
Los análisis de las cámaras de seguridad indicarían a los detectives del caso que los autores materiales no serían los supuestos ideólogos o facilitadores.
Se trata de la tercera distribuidora, ubicada a pocas cuadras entre sí, en jurisdicción de la comisaría Decimosexta, afectada por el accionar de motochorros bien organizados, con datos puntuales sobre la disposición del dinero en cada uno de los comercios.
Antes, el 25 de julio, varios malhechores sustrajeron una caja de seguridad cargada de 30 millones de pesos en un predio situado en la esquina de las calles Cabrera y Thames del barrio Universitario, tras ingresar forzando aberturas con el empleo de herramientas de gran tamaño.
El 9 de octubre cuatro malvivientes en motos 110 se apoderaron de 25 millones de pesos en un local de avenida Independencia casi Sáenz al cual ingresaron desde el depósito.
En este caso utilizaron radios handies con la frecuencia policial interna.